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Los cruces internos que se generaron en las últimas horas dentro del Gobierno nacional provocaron incertidumbre sobre la continuidad en sus cargos de algunos funcionarios, en especial la ministra de Economía, Felisa Miceli, y el secretario de Energía, Daniel Cameron.
El primer punto esencial que comentaron fuentes de la Casa Rosada es que en este momento existe un fuerte malestar del presidente Néstor Kirchner con Felisa Miceli por el inaudito hecho de haberse “olvidado”, el pasado 5 de junio, un sobre con 100.000 pesos y 31.670 dólares.
“No se puede justificar esto como que fue una distracción. Esto es algo realmente serio”, puntualizó un funcionario de Casa de Gobierno.
El mismo funcionario señaló que el presidente Kirchner le recriminó a Miceli su desprolijidad, lo que generó una tensa situación, a tal punto que se comentó que en la Cumbre de Presidentes del Mercosur, que se realizó en Asunción, el primer mandatario no le dirigió la palabra a la titular de la cartera económica.
De allí es que se observe como muy incierto el futuro de Miceli en su cargo, a pesar de que quedan pocos meses para que finalice el actual mandato de Kirchner.
El futuro de Felisa Miceli se pueda dilucidar en función de los argumentos que exponga ante el fiscal en lo Contencioso Administrativo, Manuel Garrido, y también si podrá soportar la presión que están ejerciendo desde la oposición, especialmente algunos legisladores radicales y del ARI.
Más allá de que desde su entorno se aseguró que el dinero estaba declarado, fuentes de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) recordaron que está vigente la normativa por la cual toda operación de más de 10.000 pesos se debe realizar por transacción bancaria.
Pero ésta no es la única situación de enfrentamiento interno que hay en el Ejecutivo por estas horas y con funcionarios que “están en la cuerda floja”. Otro caso totalmente incierto es el de Daniel Cameron, secretario de Energía, y el subsecretario del área, Cristian Folgar, quienes serán investigados por eventuales responsabilidades en posibles irregularidades en la construcción del gasoducto patagónico.
Incluso, se supo que esta investigación, encarada por el fiscal Carlos Stornelli, tendría vinculación con el escándalo Skanska.
Pero allí no termina la historia, ya que según una importante fuente del Ministerio de Planificación admitieron que el enfrentamiento de Cameron con el titular de la cartera, Julio De Vido, es cada vez más evidente, a raíz de la crisis energética.
Cameron ya estuvo varias veces a punto de renunciar, aunque desde Casa de Gobierno le habrían pedido que continúe un tiempo más para no dar una imagen en medio de la crisis energética.
A su vez, la relación de Daniel Cameron con Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, es de conflicto constante.
“Todos estos conflictos se profundizan en un momento más complicado para el Gobierno, no sólo por la energía sino también por los resultados electorales”, resumió la misma fuente. |