Según datos del legislador, en su totalidad la obra registra una diferencia de 137 millones de pesos respecto de lo pautado en su concepción.
“A esto me refiero cuando digo que Skanska es la punta del iceberg del manejo turbio que hace el Ministerio de Planificación de los fondos públicos, en especial aquellos que van a fideicomisos del Banco Nación”, señaló el representante del PRO-Recrear.
El presupuesto total originario era de $ 227,5 millones ($ 80 millones la primer etapa, $ 64,5 millones la segunda, y $ 83 millones la tercera.) Aquí, el diputado expresó que “lo llamativo es que, a los pocos meses, el decreto provincial 3.360/05 incrementó el presupuesto en $ 5 millones, en concepto de inspección de obra, cuestión que omitieron en el presupuesto original. Luego, otro decreto volvió a ampliar la suma en $ 34 millones, esta vez por un supuesto incremento de la demanda del gas en El Calafate”.
“No contentos con esto -prosiguió el legislador-, en septiembre de 2006 el ministro De Vido y el gobernador Sancho autorizaron un préstamo de la Nación a la provincia de Santa Cruz por casi $ 157 millones para la segunda etapa, $ 93 millones por encima de lo previsto. Pero se ve que no alcanzó, porque a comienzos de este año se destinaron otros $ 5 millones para inspeccionar la obra, que nuevamente habían olvidado incluir en el primer presupuesto”.
En este caso, Bullrich llamó la atención sobre lo siguiente: “Más que curioso es escandaloso que tanto en la primera fase como en la segunda figure una cifra idéntica en gastos de inspección: $ 5.134.584”. Luego, sostuvo: “Lo grave es que hasta ahora la única medida adoptada por nuestro Presidente fue remover y reubicar funcionarios sospechados de corrupción. Sin embargo, el sistema sigue vigente. Los fideicomisos públicos son una caja negra fuera de todo control republicano”.
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