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Con una intensa nevada como marco, la provincia de San Juan fue el escenario elegido por filósofos de América latina, Europa y otros continentes para analizar -con sus diferentes miradas- sobre las alternativas del futuro humano en este siglo. El contexto teórico se dio en el II Congreso Internacional Extraordinario de Filosofía, organizado por la Universidad Nacional de San Juan, la Biblioteca Nacional, la Biblioteca del Congreso de la Nación y el auspicio del Gobierno provincial.
Bajo el lema “El proyecto humano y su futuro: alternativas”, prestigiosos filósofos de todo el mundo realizaron conferencias, debates, ponencias, simposios, mesas redondas, talleres y presentación de libros. Más de 3.000 inscriptos, la mayoría de ellos alumnos de distintas universidades de la Argentina y de América latina, participaron del encuentro.
Este congreso se realizó en conmemoración del Segundo Centenario de la Revolución de 1810, en el 58° aniversario de la realización del Primer Congreso Nacional de Filosofía de 1949 (Mendoza) y de los 20 años del I Congreso Internacional de Filosofía de 1987 (Córdoba). Cabe recordar que en Mendoza, Juan Domingo Perón presentó al mundo el concepto de “Comunidad Organizada”, cuyo objetivo era demostrar que desde el sur de América latina se podía generar un espacio ideológico por fuera de los impulsados por las grandes potencias internacionales. Más precisamente, para Perón, era “la Tercera Posición”. Ahora, a 58 años, la senadora y primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, trazó un paralelismo y planteó la necesidad de definir el pensamiento latinoamericano. “Si alguna vez, como parte de una generación, soñamos con cambiar el mundo, hoy estamos más humildes: apenas soñamos con ayudar a cambiar nuestro país y a que cambie la región”, fue una de las frases más impactantes que generó más de un comentario entre los presentes.
Entre los expositores internacionales tuvo un papel preponderante la intelectual brasileña Marilena de Souza Chauí, quien cuestionó el papel de los medios de comunicación en la democracia con afirmaciones tajantes y polémicas.
El congreso
La jornada inaugural se realizó el 9 de Julio en el Auditorio Juan Victoria, donde asistieron representantes del gobierno provincial, encabezados por el gobernador José Luis Gioja, el rector de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Benjamín Kuchen, y uno de los presidentes del Comité Ejecutivo, magister Ricardo Pintos. También asistieron legisladores nacionales, provinciales, ministros y demás funcionarios del Poder Ejecutivo provincial, como así también representantes de las distintas unidades académicas de la Universidad Nacional de San Juan y de otras universidades del país. Como invitados especiales estuvieron los embajadores de Pakistán y Bostnia, y el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe.
Además estuvieron los gobernadores de Mendoza, Julio Cobos; de La Pampa, Carlos Verna; de Chubut, Mario Das Neves; de Formosa, Gildo Insfrán, y de Tucumán, José Alperovich.
La apertura estuvo a cargo del magister Ricardo Pintos, decano de la Facultad de Ciencias Sociales, quien destacó la importancia del encuentro para el desarrollo del conocimiento en general, para las ciencias humanas y especialmente para las ciencias sociales.
Por su parte, el rector de la Universidad de San Juan, Benjamín Kuchen, sostuvo que en este Congreso, la UNSJ, a través de las Facultades de Ciencias Sociales y Filosofía, Humanidades y Arte, “debe propiciar con libertad y sin preconceptos un ámbito para discutir, pensar, crear y proponer el futuro para la sociedad”.
Como parte del acto inaugural se hizo entrega de un diploma al doctor Eduardo Leonardelli, en reconocimiento a su trayectoria y como pionero de los escritos filosóficos y sociales en la antigua Universidad Provincial Domingo Faustino Sarmiento, base de la actual Universidad Nacional de San Juan.
Inmediatamente quedó conformada la mesa redonda sobre la temática “Los Congresos de Filosofía en Argentina”, que estuvo a cargo de los filósofos Guillermo David, Esteban Vernick, la rectora de la Universidad Nacional de Cuyo, María Victoria Gómez de Erice, el secretario del Comité Ejecutivo del II Congreso, licenciado Eduardo Peñafort y el gobernador de la provincia, José Luis Gioja.
El ministro de Salud, Ginés González García, fue uno de los últimos disertantes del congreso, al exponer sobre “Políticas Públicas y Desarrollo Humano: los fundamentos filosóficos de la política de salud”.
Además, hubo mesas redondas sobre: el Bicentenario de la emancipación latinoamericana; Filosofía y Nación, El malestar de la ciudadanía y su problematización en la ética contemporánea; Pensar la educación del Siglo XXI; La estética y el futuro de la esteticidad, entre otros temas.
También se realizaron foros con temas libres organizados y propuestos por organismos dedicados a la investigación filosófica y científico-social. Además, funcionaron talleres organizados en base a propuestas de docentes nacionales e internacionales.
Nueve conferencias se realizaron a lo largo del congreso que estuvieron a cargo de prestigiosos filósofos. El español Félix Duque se refirió a “El futuro del cuerpo humano”, el alemán Alexander García Düttmann habló sobre “Cómo el hombre aparece y desaparece”, la húngara Agnes Heller disertó sobre “Cómo cambiar el futuro a partir del presente”, el italiano Evandro Hagazzi se refirió a ¿Cuál puede ser hoy el sentido de un proyecto humano? También expusieron el alemán Otfried Höffe sobre ¿En qué medida la investigación cerebral pone en cuestión la libertad de la voluntad?, el filósofo de República Democrática del Congo, Valentín Mudimbe, sobre “En nombre de la amistad. Una genealogía de la actualidad de De Amicitia de Cicerón”, el francés Francois Laruelle sobre “Nuevas categorías para el futuro”, el mejicano León Olivé sobre “Un pluralismo: una alternativa para un proyecto humano con futuro”, la brasileña Marilena Chauí sobre “¿El fin de la utopía?” y la francesa Genevievé Fraisse sobre “La cuestión del género”.
El acto de despedida se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales, que estuvo a cargo del presidente de la Comisión Bicameral Administradora de la Biblioteca del Congreso, diputado Juan Carlos Gioja; el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González; el rector de la Universidad Nacional de San Juan, Benjamín Kuchen; los decanos de las Facultades de Filosofía y de Ciencias Sociales, Paolo Landini y Ricardo Pintos, y el director del Instituto de Filosofía Facultad de Filosofía, Eduardo Peñafort, que conformaron la mesa Académica.
El diputado nacional Juan Carlos Gioja calificó como un gran acierto la incursión de la Biblioteca del Congreso en esta “riquísima experiencia”. Aludió también a las palabras de Cristina Fernández de Kirchner en relación con la vinculación que la senadora estableció entre la política y la filosofía. “En estas disciplinas existe una base común: la necesidad de acercar a unos con otros y la tarea de servicio que ambas propulsan”, sostuvo.
En otro tramo, el legislador resaltó que “esto de acercarnos y organizarnos, esto de unir los intereses de los que estamos en la militancia política con quienes están en la educación y en el pensamiento es muy positivo. Si somos inteligentes, esta relación la tenemos que cultivar para ver si somos capaces de servir a la gente”. Gioja agradeció también el esfuerzo de los partícipes del encuentro, a los miembros del Comité Ejecutivo y especialmente el arduo trabajo de Eduardo Peñafort.
Por su lado, el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, hizo especial énfasis en la labor de las instituciones sanjuaninas que, con su accionar decidido, permitieron esta “múltiple manifestación de voces”. Luego elogió los discursos que cerraron el congreso en el Centro Cívico, tanto el de la filósofa brasileña Marilena Chauí y particularmente la de Cristina Kirchner, por su “sensibilidad política y capacidad oradora”.
El licenciado Peñafort aprovechó para leer las conclusiones que elaboraron los alumnos universitarios asistentes sobre los temas de los foros estudiantiles como, por ejemplo, la ecofilosofía.
La realización de este congreso fue un desafío no sólo para la provincia de San Juan sino para la Argentina, ya que marca un antes y un después por el nivel de aportes teóricos brindados por los filósofos en búsqueda de nuevas alternativas para la humanidad. |