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Según la ley de Administración Pública Nacional, a fines del mes de junio el Gobierno debe remitir al Congreso el primer informe de avance del proyecto de Presupuesto del año siguiente. Este año no fue la excepción. Según las previsiones el año próximo se sostendrá un presupuesto con un superávit fiscal similar al de 2006 y 2007, con una leve baja en el resultado financiero.
Según las proyecciones, el superávit primario en 2008 (es decir sin pago de la deuda) será de 23.899,6 millones de pesos, es decir apenas 2 millones más que el pautado para el presente año, lo cual representa un 3,17% de superávit respecto al PBI. El resultado financiero -es decir, agregando el pago de la deuda- es de 7.833,9 millones de pesos, lo cual representa el 1,09% respecto al PBI.
La presentación que hizo el Gobierno también incluye proyecciones para el año 2009. Según el informe, esto también se mantendría: 26.102,8 millones de pesos (3,33%) de superávit fiscal primario y 8.292,6 (1,02) de resultado financiero.
En síntesis, del esquema que maneja el Gobierno para los próximos dos años -en el cual se especula que Cristina sea la heredera del trono- no se esperan grandes diferencias respecto de la política económica que se viene gestando desde el gobierno de Eduardo Duhalde: tipo de cambio en torno de los tres pesos, crecimiento sostenido -sin poner el pie en el freno para paliar la inflación- y superávit fiscal en torno del 3%, que se mantendrán constantes en los próximos años.
Gastos varios
Según un preinforme elaborado por la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja, “las previsiones presupuestarias para 2008 continuarán el sendero de priorizar la educación, ciencia y tecnología; desarrollo de la infraestructura económica y social; sostenimiento del poder adquisitivo salarial y jubilatorio y continuidad de las prestaciones sociales básicas”.
También aparece un apartado en que se habla acerca de la coordinación fiscal con las provincias. “Se contemplan nuevos programas de asistencia financiera a aquellas provincias que no cuenten con medios financieros suficientes para atender sus amortizaciones de deuda y estén adheridas al régimen federal de responsabilidad fiscal”, explica la síntesis elaborada por el jefe de asesores de la Comisión de Presupuesto, Juan Carlos Tomasetti. La idea del anteproyecto sería consolidar un resultado equilibrado en los presupuestos provinciales.
Según el anteproyecto se prevé una revisión y ordenamiento de la política tributaria para “lograr un sistema transparente, sencillo y moderno”. Lo mismo se viene prometiendo hace varios años.
En materia de ocupación y salarios públicos se plantea continuar el proceso de negociación sectorial y mantener una férrea política de control de gasto público en recursos humanos, manteniendo una prohibición de incrementar el personal y acotar las contrataciones.
En lo que hace a la Seguridad Social, el informe de avance habla de “resguardar y fortalecer el financiamiento con aportes genuinos”. Como metas se impone: universalizar las coberturas; libertad de elección de sistemas; fortalecer equidad y transparencia; mejorar tasa sustitución del salario (movilidad del haber); disminuir costos de las AFJP; garantizar haber mínimo universal y profundizar el rol del Estado en el sistema.
Por último, se establecen algunas pautas respecto de la inversión pública como dar preeminencia a los proyectos en ejecución, que reponen o amplían stock. Luego de esto se priorizarán los que cuenten con un acuerdo con organismos de financiamiento internacional o con las provincias.
En materia de ingresos -es decir, impuestos- las proyecciones indican que no habría cambios en 2008 respecto a la política tributaria regresiva que muestra la Argentina. El principal impuesto seguiría siendo el IVA con 53.026 millones de pesos, seguido del impuesto a las ganancias con 40.724,3 millones. Las retenciones aparecen en tercer lugar, con 16.344 millones, y en cuarto lugar aparece el impuesto al cheque con 14.108.
Otras voces
Sin embargo, este esquema mereció la crítica de algunos legisladores de la oposición. “Es solamente un análisis económico que representa una buena maqueta, pero que si se lleva a la práctica no es realizable”, opinó el diputado del PRO Luis Galvalisi. “El futuro gobierno, sea del signo que sea, va a tener que apretar el cinturón de la manera que sea para cerrar las cuentas públicas, porque los siete años de vacas gordas ya los tuvimos y no los pudimos ahorrar. Y no es que no pudimos, sino que no los quisieron ahorrar, porque despilfarraron la plata. Y ahora vamos a tener que empezar de nuevo con sudor del pueblo, del ciudadano, otra vez tratando de remontarla”.
Las críticas de Galvalisi se profundizan a la hora de analizar las herramientas con que cuenta el Gobierno: “Con los superpoderes pueden hacer lo que quieran”. Y sintetizó argumentando que lo que ahora se presentó no tendrá nada que ver con el presupuesto que finalmente se apruebe en diciembre. “En estos meses van a tener que hacer un cambio de números y de ahorro muy grande, porque no le van a cerrar los números”.
Claudio Lozano, en cambio, fue más cauto: “Se trata de un simple informe de avance, muy descriptivo, que sólo ratifica la marcha de la política económica tal como se hizo en los últimos años”. Descartó que el futuro gobierno pueda traer cambios al respecto. |