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El Poder Ejecutivo comenzó a elaborar la idea de aplicar carga tributaria sobre la renta financiera. En realidad se trata de los primeros pasos con el objetivo concreto de instrumentar un cambio central en la estructura tributaria del país: que la renta financiera pague impuesto a las ganancias.
Un funcionario del equipo económico lo resumió de la siguiente manera: “Aquí el problema es observar hasta dónde se puede llevar adelante esta idea, qué tipo de alícuota se puede aplicar y cuáles pueden ser los puntos a favor y en contra”.
Desde hace mucho tiempo en la Argentina la tenencia de acciones, bonos y los plazos fijos están gravados fiscalmente, lo cual para muchos analistas constituye una falta de equidad del sistema tributario.
Sin embargo, la exención impositiva de la renta financiera siempre fue explicado como un elemento para evitar que se profundice un mal argentino: la fuga de capitales locales hacia el exterior.
De allí es que este tema se esté analizando bajo distintos aspectos, aunque en general en el Poder Ejecutivo predomina la idea de llevar adelante un proyecto que incluya como sujeto tributario a la renta financiera.
“El problema que existe en este momento es la historia nefasta que tiene nuestro país en cuanto al movimiento financiero. Ni hablar de la última gran crisis de 2001”, señaló otro funcionario del Palacio de Hacienda.
Sin embargo, se observa como algo “fuera de lo común” que los trabajadores tengan que pagar impuesto a las ganancias a partir de los 3.000 pesos de ingreso salarial mensual y que, en cambio, estén exentos aquellos que tienen acciones o certificados.
“También hay que tener en cuenta que en muchos casos los que tienen acciones o plazos fijos figuran sociedades anónimas. Es decir, que medianos y grandes inversores poseen más recursos para poder evitar una carga fiscal mayor de lo que tienen los pequeños ahorristas”, puntualizó el funcionario del Palacio de Hacienda.
Igualmente, esta idea no se podría llevar adelante hasta que no pasen las elecciones presidenciales de octubre, porque se considera que éste no sería un buen momento para enviar ese proyecto al Congreso.
Es más, se sabe que desde el oficialismo se están haciendo esfuerzos para despejar las dudas cada vez más crecientes que tienen algunos actores económicos, especialmente desde el sector financiero.
De allí es que fue la misma candidata a la presidencia, la senadora Cristina Fernández, quien trató de convencer a los hombres de negocios que reunió hace pocos días el Council of America.
“Creemos que éste es un tema que en el corto o mediano plazo habrá que trabajarlo para tener un proyecto definitivo”, agregó la misma fuente. |