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Por Julio El Ali
A diferentes grandes problemas parece haber un único camino posible para llegar a buen puerto: una comisión especial. Temas complejos, como la Coparticipación, el cambio climático, los accidentes de tránsito, la violencia en el fútbol, el Código Fiscal, el conflicto de las papeleras, la aviación civil, el INDEC, entre otros, son los causales de proyectos para la creación de comisiones especiales en ambas Cámaras parlamentarias. En Diputados existen más de 20 iniciativas para crear comisiones especiales con el objetivo de conocer, en primera instancia, el origen de la problemática y luego diseñar las estrategias para encontrar una solución en uno o varios proyectos de ley. Sin embargo, se reabre el debate nunca resuelto: ¿Son efectivas estas comisiones especiales? ¿Se obtiene algún resultado en tiempo y forma?
La primera respuesta que aparece en el inconsciente colectivo son las palabras del General Juan Domingo Perón, quien decía que si quieren que algo no se sepa, no se resuelva y no se haga nada, formen una comisión.
Si bien es verdad que algunos casos dieron sus frutos, hay temas donde se requiere una pronta solución y los tiempos parlamentarios son demasiado largos para frenar un flagelo que afecta la sociedad, como es la violencia en el fútbol o los accidentes de tránsito.
En este caso, la Comisión Especial, creada en fines del año pasado, para el análisis, evaluación e investigación de la violencia en el fútbol recibió una prórroga de su actividad por el término de 180 días, lo que señala que su dictamen sería recién para mediados de octubre. Dentro de la misma comisión, algunos integrantes dudan de lo valioso que será el aporte y que puedan acabar con la violencia gracias a la labor de los diputados.
La violencia en el fútbol manifiesta una situación social y no es un tema menor. Pero, sin embargo, hay una problemática que se convierte cada vez más en una epidemia que concluye con hierros retorcidos y decenas de muertos por día. Los accidentes de tránsito preocupan a todos, por lo que los legisladores, además de presentar varios proyectos modificando la ley de Tránsito y solicitando la emergencia vial, creó la comisión bicameral para analizar todo lo atinente a la problemática vial.
La nueva comisión creada este año fue por iniciativa del presidente de la Cámara baja, Alberto Balestrini, y la vicepresidente, Patricia Vaca Narvaja. También, por su parte, el senador Celso Jaque presentó un proyecto que fue aprobado en el Senado. Asimismo, otra iniciativa de los legisladores Pedro Salvatori, Noberto Masoni, Ricardo Bussi, Gerardo Morales, Ernesto Sanz, Alfredo Martínez, Mirian Curletti, Liliana Capos, Alicia Mastandrea, Roberto Basualdo, Sergio Galia y Ricardo Gómez Diez plantea una bicameral y la modernización de la infraestructura del transporte terrestre.
Otro proyecto sobre la misma problemática, perteneciente a los diputados kirchneristas Miguel Iturrieta y Lía Bianco, apunta a la creación del Programa Nacional de Educación Vial, el cual crearía una comisión específica.
A pesar de la comisión bicameral creada para la emergencia vial y los demás proyectos sobre comisiones especiales para solucionar este flagelo, la senadora Sonia Escudero indicó certeramente en la situación en que se encuentra el camino de la solución, al afirmar que “para un correcto funcionamiento de la comisión resulta de vital importancia conocer el grado de implementación en las provincias de la ley Nacional de Tránsito, así como también del Registro Nacional de Antecedentes”. Es decir, hay que empezar por la etapa de conocimiento y recopilación de datos, lo que llevaría bastante tiempo, ya que los pedidos de informe son muy lentos y mientras tanto sigue aumentando la cantidad de muertos por accidentes de tránsito. En este caso, como en tantos otros, los tiempos legislativos no son directamente proporcionales con la necesidad de una pronta respuesta para solucionar la problemática. Igualmente, esta comisión específica puede ser muy útil en el mediano y largo plazo, aunque no servirá de nada si el Poder Ejecutivo no toma rápidas medidas para frenar los fatales accidentes de cada día.
Hay otros temas muy importantes y quizás no de una influencia directa con la gente, pero sí que atañen a todas las provincias y marcan el futuro económico de cada una de las regiones. La Coparticipación Federal es el eje central para todas las provincias que reclaman una nueva distribución de las riquezas entre la Nación y cada distrito. Esta discusión se da desde hace mucho tiempo, pero la confrontación de intereses entre los legisladores de distintas provincias, y la falta de voluntad de la Nación, se viene postergando lo que obliga la Reforma de la Constitución en 1994 donde dice que hay que reformular la ley de Coparticipación. Es verdad que existen “parches” al sistema, pero cada vez más se solicita al Gobierno nacional una nueva norma.
Desde el oficialismo en Diputados este año se presentó un pedido para la formación de una comisión especial para la redacción de la nueva ley de Coparticipación Federal de Impuestos, cuyos autores fueron los kirchneristas tucumanos Gerónimo Vargas Aignasse y Rojkes de Alperovich.
Por su parte, los representantes opositores de Entre Ríos, Juan Carlos Lucio Godoy y Emilio Martínez Garbino propusieron una comisión para el estudio, recopilación de antecedentes y elaboración de las bases para un sistema de Coparticipación. El diputado Martínez Garbino reclamaba que “es necesario que se comience a elaborar ya una nueva ley de Coparticipación, por lo que planteamos una comisión para que trabaje sobre este tema”.
En el mismo tenor de discusión se encuentran el manejo de los fondos fiduciarios y la redacción del Código Fiscal y la reformulación de la deuda pública. Estos ítem también son puntos que provocan la solicitud de una comisión especial por parte de los legisladores. La oposición, en este caso, representada por los diputados Liliana Bayonzo, Angel Rozas, Silvia Lemos, Hugo Storero, Fernando Chironi, Pedro Azcoiti, Adrián Pérez, Víctor Zimmerman y Luciano Fabris, quieren la creación de una bicameral permanente de seguimiento, control y verificación de los fondos fiduciarios del Estado Nacional. Por lo tanto, se traduce que la pelea no es entre la Nación y las provincias, sino que entre el manejo que realiza el Gobierno Nacional de los fondos del Estado y la oposición, lo que indica que no tiene posibilidades de existir esta comisión. Con respecto a la comisión para la redacción del Código Fiscal presentada por Vargas Aignase, quizá corra con más suerte, pero en tiempos no electorales.
La deuda pública es iniciativa de la senadora Escudero, quien plantea la formación de una comisión bicameral de seguimiento de la deuda pública argentina.
El caso de la presunta manipulación del INDEC despertó la sospecha de la oposición que pidió, a través del diputado macrista Esteban Bullrich, una comisión especial investigadora para el análisis, evaluación e investigación de las irregularidades detectadas en el ámbito de la Administración publica nacional en lo referente a la manipulación del calculo de “índice de precios al consumidor, IPC”.
Investigación y seguimiento
En la lista sobre las comisiones especiales, ya sean bicamerales o no, encontramos problemáticas donde se deben investigar algunos casos, como la ampliación de la capacidad de transporte del gasoducto del norte. Los diputados radicales impulsaron la creación de una bicameral de investigación, seguimiento, control y verificación de las obras. Los autores que plantean una comisión investigadora son Hugo Storero, Francisco Ferro, Víctor Zimmermann, Alejandro Nieva y Pedro Azcoiti.
En el marco del control y seguimiento se instala el pedido para la conformación de una comisión para seguir el proceso de traspaso del comando de regiones aéreas dependiente de la Fuerza Aérea Argentina a la administración nacional de aviación civil. Esta iniciativa es los diputados del Frente para la Victoria Irene Bösch de Sartori, Eduardo De Bernardi, Hugo Perie, Lía Bianco y Juan Manuel Irrazábal, es estudiada en la Comisión de Defensa.
En forma transitoria, Escudero solicitó una bicameral transitoria de seguimiento del cumplimiento de la ley 25471 sobre el cobro de indemnizaciones por parte de ex agentes de YPF.
Otra propuesta involucra a una temática que cada vez preocupa al Planeta: el medio ambiente. Con el objetivo de estudiar la problemática del cambio climático se han presentado dos proyectos. Uno de ellos, del diputado oficialista Diego Sartori, es la creación de una comisión bicameral de seguimiento de la problemática del cambio climático global. La otra es muy parecida y pertenece a los diputados Hermes Binner, Hugo Storero, Marta Maffei, Pablo Zancada, Eduardo Di Pollina, Silvia Augsburger, Laura Sesma, Norma Morandini y Delia Bisutti. A pesar que legisladores del FpV, ARI y PS están solicitando una comisión para el cambio climático, no hay señales de que la misma se forme.
La salud y los derechos humanos también fueron incluidos para que sean analizados en una comisión especial. La diputada justicialista María Doga propuso una bicameral para la elaboración de un proyecto de ley nacional de prevención y respuesta ante emergencias. Mientras que el diputado Miguel Bonasso solicitó la creación de una comisión investigadora bicameral sobre desapariciones en democracia.
En los primeros tres meses del corriente año se presentaron proyectos para crear comisiones especiales por distintos temas que preocupan a la sociedad en general y los que hace tiempo deben ser tratados.
Los problemas se hacen cada vez más graves y los tiempos de las comisiones especiales no son demasiados óptimos para brindar una pronta respuesta.
El debate planteado sobre si sirve esta herramienta parlamentaria conduce inevitablemente a afirmar que sí, pero a mediano y largo plazo, por los tiempos que consume la actividad legislativa sumado a los necesarios para que una norma corrija conductas en la sociedad. Lo preocupante es que parece ser la única solución para los temas de mayor relevancia y muchas de las comisiones especiales creadas están sin trabajar.
Mientras tanto el Congreso seguirá funcionando semana por medio, con muy poca labor en comisión, pocos proyectos presentados, pobres debates en el recinto y aprobando las iniciativas del Ejecutivo. |