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La nómina de candidatos a diputados nacionales diseñada por Néstor Kirchner es una combinación de dirigentes peronistas históricos, radicales y socialistas K, felipistas, representantes de piqueteros y de movimientos de derechos humanos, sin olvidarse de quienes profesaron fidelidad del inicio de su gestión hace cuatro años.
La Concertación Plural es el espejo de una imperiosa necesidad de asegurar el triunfo del próximo 28 de octubre que tiene un festival de las llamadas colectoras -430 en total-, una ley de Lemas encubierta que, en algunos municipios, habilita a dirigentes kirchneristas para que compitan con los históricos dirigentes del Conurbano que pretenden una nueva reelección. Pero todos, sin excepción, sumando para las fórmulas Cristina Fernández de Kirchner-Julio Cobos, Daniel Scioli-Alberto Balestrini.
El PJ bonaerense debió conformarse con el cuarto lugar de la nómina de diputados nacionales para José María Díaz Bancalari y más abajo a otros ex duhaldistas, como es el caso de Graciela Camaño y Jorge Landau, el especialista en pergeñar las estrategias ante la Justicia Electoral, un servicio que en su momento prestó a Eduardo Duhalde y ahora a la pareja presidencial.
Varios referentes de este sector quedaron marginados de la lista. Entre los más notables figuran Alfredo Antanasof, quien esperó confiado integrar la nómina hasta el último minuto del cierre de las listas y cuando se enteró que no figuraba estalló en furia, según dicen. Además de Atanasof, se cuenta el adiós al ex jefe de la SIDE, Oscar Rodríguez, Una grilla de heridos que suma también a Nora Chiacchio, Rosa Tulio, Hugo Toledo y Carlos Ruckauf, aunque al ex gobernador le habrían ofrecido un destino diplomático, pero después de la bajada de pulgar a sus compañeros de bancada tiene más dudas que certezas. En la gatera se quedaron, además, Haroldo Lebed, Isidoro Laso, Dámaso Larraburu, entre otros importantes jefes regionales del PJ.
Los gordos afuera
La CGT oficial que lidera Hugo Moyano quedó también fuera del armado K. De los tres puestos que reclamaba apenas logró incluir al diputado provincial, el camionero Octavio Argüello. El otro sindicalista que figura en la lista de diputados nacionales es el actual legislador nacional, el municipal de La Matanza Juan Carlos Sluga, quien fue apadrinado por Alberto Balestrini.
“Nos acostaron”, admitió a Parlamentario un integrante del consejo directivo de la CGT a la hora de revisar lo que pasó con el “ninguneo” a la dirigencia sindical. Postergaron para otra oportunidad electoral a Gerónimo “Momo” Venegas, Juan Manuel Palacios, Gerardo Martínez, Norberto Di Próspero y Julio Piumato. A ellos habría que sumarle la marginación del titular de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmit, en Santa Fe.
Enterado del desplazamiento y la bronca de estos poderosos dirigentes gremiales, algunos de ellos con peso territorial, Alberto Rodríguez Saá, ni lerdo ni perezoso les ofreció los primeros lugares en la lista, lo que fue denegado personalmente por Moyano. En cuanto al sector que lidera el gastronómico y diputado nacional por Catamarca, Luis Barrionuevo, quedó conformando con la postulación de su esposa. Una de las razones para el apoyo a la fórmula que encabeza Cristina Fernández de Kirchner, a quien enfrentó en el 2003. Por el lado de la UOM, cuentan que la candidatura del diputado nacional Francisco “Barba” Gutiérrez, a la intendencia de Quilmes, les demandó más de un gesto de presión en la Casa Rosada.
La CTA, sin embargo, logró colar a un dirigente en el puesto 20, al aeronáutico Ariel Basteiro, aunque en rigor no ingresó en la grilla por la central sindical, sino porque forma parte de las huestes socialistas cooptadas por el kirchnerismo.
En síntesis, Néstor Kirchner deberá afrontar más temprano que tarde las consecuencias de su estrategia electoral. Eduardo Duhalde ya está acondicionando el hospital para recibir con los brazos abiertos a los heridos.
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