Viernes

5

Septiembre

clima · tránsito · mercados

     

Es la hora de cambiar

19-11-2007

Once proyectos de ley bregan por la implementación del voto electrónico. Seis de ellos pertenecen al oficialismo, ninguno fue tratado en comisión.

Tamaño de letra Tamaño de letra Tamaño de letra Tamaño de letra Imprimir
Por Julio El Alí

Mientras Cristina Fernández se consagraba presidenta electa el pasado 28 de octubre, el voto electrónico se convertía una vez más en la herramienta preferida para acabar en el futuro inmediato con los males del sistema electoral vigente.

La falta de boletas, las denuncias de la oposición sobre un posible fraude y un robo sistemático de boletas junto a la ausencia de los presidentes y fiscales de mesa hicieron un combo que atentó contra la contienda electoral que al finalizar la jornada había quedado como envuelta en un gran caos.

Esta situación caótica que provocó el enojo y malestar de la población, llevó al arco políticos a pensar otra vez en reemplazar el cartón, el papel, el lápiz, la regla, entre otros elementos, por botones, urnas electrónicas y bits en la nueva modalidad de emitir el voto.

El primero en reflejar el malestar y recordar las bendiciones de la tecnología fue el senador Rubén Giustiniani, quien era el compañero de fórmula de Elisa Carrió. “Hay que hacer una reforma política real, después de dos décadas y media de democracia. Ya que hay muchos países como Brasil que tienen voto electrónico. Me parece que estas son las cuestiones importantes de resolver que quedan pendiente para el futuro Gobierno”, afirmó el senador.

El voto electrónico no sólo fue un reclamo de la oposición sino que hasta la presidenta electa expresó, luego de los comicios, que “se debe estudiar la implementación, pero para llevar adelante una reforma electoral hay que ser muy cuidadosos, por lo que se debe analizar exhaustivamente”.

Por lo tanto, todos los sectores coinciden en que hay que dar un paso fundamental para utilizar las virtudes de la tecnología implementándola en el sistema electoral.
Sin embargo, el voto electrónico es la panacea de la que todos hablan antes y durante la elección, pero dejan de lado inmediatamente después del acto comicial.

Desde hace más de diez años que se presentan proyectos en el Congreso nacional sobre una reforma al Código Electoral Nacional para implementar el voto electrónico. Diputados y senadores de distintos sectores políticos, oficialistas y opositores, han presentados varias iniciativas sobre este tema y ninguna ha avanzado con dictamen de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que es donde se giran los proyectos.
El desastre del 28 de octubre pasado debería ser tomado como un hecho fundacional y no dejar pasar otra elección para poner en marcha el nuevo sistema.

En Diputados se encuentran con vigencia seis proyectos y en el Senado otras cinco iniciativas. La Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara baja, que fuera presidida por el electo gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, tiene sin estudiar tres proyectos de diputados kirchneristas donde se destaca el de Diana Conti, que fue presentado en el 2006 y no ha sido evaluado.

Otra de las iniciativas más completas sobre las modificaciones a la ley 19945 del Código Electoral Nacional pertenece al PRO.

En el Senado, la Comisión de Asuntos Constitucionales es todavía presidida nada más ni nada menos que por la senadora Cristina Fernández de Kirchner, y en ese ámbito hay un detallado proyecto de otro de los referentes del kirchnerismo como es el electo gobernador de Chaco Jorge Capitanich. También hay dos proyectos de las compañeras de bancada de Cristina, María Laura Leguizamón y María Cristina Perceval.

En conclusión, quien debe apretar el primer botón y dar inicio a una nueva era de la Ley Sáenz Peña bien podría ser Cristina Fernández de Kirchner. Y podría hacerlo antes de dejar la banca, marcando con ello una actitud legislativa ideal para quien deja el Congreso luego de doce años de gestión.

diseño web :: FIRENOX