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Por César Montenegro
Preocupado por la diferencias que surgieran a raíz del traspaso de la Policía a la órbita de la ciudad sin las partidas presupuestarias correspondientes, el Premio Parlamentario 2007 de la Legislatura porteña, Diego César Santilli, sostiene la necesidad de abrir un canal de diálogo y consenso tanto con el Gobierno nacional como con el bonaerense, en la búsqueda de coincidencias tendientes a solucionar ese y otros problemas de acuciante resolución para este triángulo interjurisdiccional.
Además, Santilli trazó la línea de emprendimientos políticos que el Gobierno de la Ciudad deberá transitar para alcanzar los objetivos prometidos durante la campaña electoral.
- ¿Qué significa para usted haber sido elegido como el legislador más laborioso de 2007?
- En primer término es una distinción que me honra, y por consiguiente debo agradecerles a todos quienes me votaron; me llama a seguir trabajando de la misma manera, dedicando el tiempo necesario a la tarea legislativa y por la cual creo que esta distinción es un reconocimiento a la labor desarrollada durante todo el año. Es un premio que me compromete a redoblar los esfuerzos, profundizando el estudio de la labor parlamentaria y lograr el máximo de acuerdos con los proyectos que lleguen al recinto.
- La distinción le llega a días solamente de quedar al frente del cuerpo . . .
- Si así ocurre, aunque se definirá el próximo 7 de diciembre durante la reunión preparatoria, y de darse así las cosas y quedar al frente de la Legislatura será un honor presidir este cuerpo legislativo y espero estar a la altura de las circunstancias, tanto en lo que concierne e ejercer su presidencia como del Premio Parlamentario del que me acabo hacer acreedor. Será un profundo compromiso de trabajo, austero y de ágil funcionamiento. Trataremos de acercar el Parlamento porteño más a la gente.
- ¿La larga transición de traspaso del gobierno de Jorge Telerman a Mauricio Macri incidió en la relación con el Ejecutivo o en el funcionamiento normal del Cuerpo?
- La transición fue larga. Ello requirió de un doble esfuerzo de trabajo. Ya que los legisladores estamos analizando algunas leyes finales de este período con temas que el Ejecutivo necesita para poder funcionar y finalizar su gestión. En tanto, por otro lado un equipo nuevo se está preparando para gobernar. Eso requiere dedicación de tiempo al equipo que ingresa, al Gobierno que se va y a los temas pertinentes a la Legislatura, lo cual hace que debamos volcar un esfuerzo multiplicado. La transición ha sido verdaderamente larga, en algunos momentos hasta cansadora, pero hay que aprovechar la experiencia que nos dio esta circunstancia y entonces el mismo 10 de diciembre ya estemos funcionado como Gobierno e iniciar un cambio institucional, político y de bienestar para la ciudadanía porteña en general.
- ¿Qué balance hace de la labor de la Legislatura en el presente año?
- Creo que es un balance positivo. Pasamos un año electoral funcionado a plenitud, no tuvimos receso de un mes ni de dos meses, hemos sesionado todos los jueves, a pesar de las elecciones logramos separar el tema “elecciones” y trabajarlo fuera de la Legislatura y dentro de ella nos dedicamos a legislar, a buscar la normativa que satisfaga las expectativas de la ciudadanía a través de acuerdos y consensos, tratando de sancionar leyes que mejoren la calidad de vida de la población. En concreto, mi evaluación es de un balance legislativo positivo. Ojalá podamos continuar con este nivel de trabajo legislativo los próximos años.
- Tres legisladores le faltan al macrismo para tener quórum propio. ¿Qué política de diálogo y consenso implementarán para abordar temas que pueden llegar a ser conflictivos?
- El tener o no quórum propio, desde mi punto de vista, no es relevante. Lo que a mí sí me preocupa es lograr consenso y a través del mismo alcanzar a dictar políticas de Estado, lograr que el diálogo haga de la institucionalidad un ámbito natural, no forzado; en ese marco creo firmemente que siempre habrá quórum. Si buscásemos forzar situaciones, lo cual no es nuestra intención, entonces sí tendríamos que estar trabajando en la búsqueda de una mayoría. Pero, personalmente, nunca estoy en la búsqueda de mayorías, sí es mi preocupación fomentar el diálogo para alcanzar coincidencias en políticas de Estado, lo que hace que haya quórum natural y no que nos veamos en la necesidad de forzar la conformación del quórum.
- ¿El Presupuesto de gastos y recursos de la ciudad fue elevado en consonancia con los planes de gobierno que ustedes pretenden impulsar?
- Bueno, en realidad el Presupuesto está siendo estudiado en la comisión respectiva sobre un programa de gastos y recursos enviado por la Administración de Jorge Telerman. Han concurrido los ministros con la intención de explicar sus políticas, ahora nos encontramos estudiando los números propiamente dichos, análisis que seguramente nos brindará un panorama económico-financiero más pormenorizado.
- Con respecto al traspaso de la Policía a la órbita de la ciudad luego de haber sido derogada la Ley Cafiero, y que aún el Gobierno no cuenta con las partidas presupuestarias para que la norma sea ejecutada. . . .
- Efectivamente, el puntapié inicial fue dado con la derogación de la Ley Cafiero, lo que falta es avanzar en el diálogo para encauzar la instrumentación del traspaso con partida presupuestaria, es un trabajo que tendrá que encarar el próximo ministro de Justicia y Seguridad con el ministro del Interior de la Nación, así como la presidenta electa deberá sostener un exhaustivo diálogo sobre el tema con nuestro jefe de Gobierno, Mauricio Macri, a partir del 10 de diciembre, etapa que considero será de un diálogo fluido en la búsqueda de coincidencias para llevar a cabo ese traspaso que todos los vecinos de la ciudad queremos. Pero, en definitiva, lo que nosotros queremos es lo que ocurre en todas las provincias del país, que el gobernador se haga cargo del tema de la seguridad en su distrito, objetivo que se logra con diálogo en la búsqueda de acuerdos y que ello termine concretándose en el traspaso efectivo con recursos incluidos.
- ¿Cómo avizora la relación del Gobierno porteño con Cristina?
- Todos queremos que la ciudadanía acceda a un mayor bienestar. La relación, me imagino, que será de diálogo en la búsqueda de acuerdos y, posiblemente en algunos temas no nos pondremos de acuerdo; pero me imagino un diálogo maduro y responsable, a nosotros nos conviene que le vaya bien a Cristina y a Cristina le conviene que nos vaya bien a nosotros, es decir a Mauricio. Al respecto yo creo todos los que están como responsables de gobierno, por más pequeño que sea ese espacio, trabajan para mejorar la calidad de vida de los vecinos, y eso se alcanza con consenso y acuerdos para instrumentar políticas de Estado. No se logra peleándose. Me parece que ése será el norte de la gestión que se inicia.
- ¿La relación con Daniel Scioli qué andarivel transitará?
- Hay muchos temas para trabajar con la provincia de Buenos Aires. Daniel Scioli en toda la trayectoria de su vida ha sido un hombre de diálogo. Un hombre que se ha caracterizado por la búsqueda de acuerdos para resolver el problema de la gente. Estoy convencido que la relación transitará por ese andarivel. Bienvenido sea ese diálogo, porque el área metropolitana tiene muchísimos problemas comunes, por ejemplo, si bien nosotros generamos el depósito final de residuos en la provincia de Buenos Aires, aunque se tributa por ello, también atendemos el 64 por ciento de los pacientes que se atienden en los hospitales públicos de la ciudad son ciudadanos que habitan en jurisdicción de la provincia. Un porcentaje semejante ocurre con el servicio en las escuelas. Por lo que me parece que es inevitable un trabajo mancomunado con el Gobierno bonaerense. Y debo confesar que -me parece- será una experiencia interesante: muchas veces los colores políticos de ambos distritos han sido semejantes y no han podido lograr instrumentar políticas de consenso conjuntamente. Basta con echar una mirada retrospectiva, y comprobaremos qué pasó con Aníbal Ibarra en la ciudad y Felipe Solá en la Provincia; Telerman, jefe de Gobierno en la Ciudad con Solá gobernador en la provincia de Buenos Aires no alcanzaron acuerdos generadores de políticas conjuntas.
Me parece entonces que se presenta una etapa interesante, ya que asumirán dos fuerzas de distinto color político pero que buscan un objetivo común: resolver los problemas de la ciudadanía, tanto Scioli en la provincia de Buenos Aires como nosotros en la ciudad. Porque en definitiva, ambas jurisdicciones enfrentan los mismos problemas: la inseguridad se encuentra tanto cruzando la General Paz como de este lado. Cualquier problema que tengan los vecinos que residen cruzando la General Paz, lo tendremos también quienes vivamos en la ciudad de Buenos Aires. Por lo que estoy persuadido de que debemos tener políticas comunes e instrumentarlas de manera conjunta, así como desarrollar programas de salud que contengan a los ciudadanos bonaerenses, en definitiva brindarles calidad de vida a nuestros ciudadanos.
- ¿Si bien aún no comenzaron a ejercer el Gobierno, percibe usted que en 2011 Mauricio Macri disputará la presidencia?
- Nosotros estamos convencidos de que debemos responder al vecino con lo que nos comprometimos ¿Con qué nos comprometimos? Con mejorar todos los ámbitos que funcionan de manera deficiente en la ciudad. Si nosotros logramos eso, dentro de dos o tres años veremos; pero no podemos plantear un 2011 sin antes resolver los problemas la ciudad de Buenos Aires; recién en ese lapso se podrá realizar un balance, tanto los vecinos como nosotros. Dentro de tres años Dios dirá y los vecinos podrán decidir, pero nosotros no tenemos en ningún horizonte pensar hoy el 2011.
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