|
Era la última semana de diciembre. Diputados y senadores se reunieron en el Congreso para dar sanción a una ley que la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, había considerado fundamental: el cambio del huso horario argentino, en el marco de un plan de uso eficiente de la energía.
En aquella sesión, en el Senado, uno de los dos máximos referentes de la provincia de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá (ex gobernador y hermano del actual) dijo: “Creo que, en términos generales, las medidas son acertadas y las valoramos como tales”.
Sin embargo, su hermano, el gobernador Alberto Rodríguez Saá decidió contrariar al Gobierno nacional con la medida del cambio de huso horario y retornar él solo -desde una provincia mediterránea- al régimen anterior.
Empero, en el debate sus legisladores votaron a favor de la medida, aunque con algunos cuestionamientos. Además, el vocero del Frejuli en Diputados, Luis Lusquiños, dijo no tener posición tomada sobre la posibilidad de que Argentina tenga dos husos.
Que conste en actas
En diputados todos los presentes -Lusquiños y María Angélica Torrontegui- votaron a favor en general y se opusieron en el artículo 5°, que delega facultades en el Ejecutivo. El resto de los puntanos no estuvo en la votación.
En el Senado se habría votado en consonancia, aunque vale aclarar que el receso legislativo impidió comprobar fehacientemente el detalle de los votos.
No obstante, desde esa bancada sí se esbozaron algunas críticas. La más dura fue la de un aliado a los Rodríguez Saá, el sanjuanino Roberto Basualdo. “Con el nuevo horario que se pretende establecer, no vamos a obtener un ahorro energético. Por el contrario, dicha modificación será perjudicial para el ahorro de energía. Nosotros creemos que hay que cambiar el horario y nos parece muy bien que se plantee una modificación en ese sentido, pero no para todas las provincias por igual”.
Adolfo Rodríguez Saá, luego de expresar el apoyo general señalado al inicio de esta nota reconoció los problemas. “El huso horario que queremos poner al país es el que actualmente tenemos en el Oeste argentino. Su modificación va a significar que amanecerá demasiado tarde, que oscurecerá muy tarde y que la siesta -la hora de mayor calor- será el lapso laborable, con lo cual se va a alterar demasiado la vida y producción de nuestras provincias”, aseguró, pero aclaró: “En la Argentina que vivimos, el consumo del 70 y pico por ciento de la energía está en la zona Este de nuestro país, que es la que tiene el problema del huso horario y que esta normativa tiende a solucionar”.
En conclusión, el legislador pidió acompañamiento de las provincias en la situación de emergencia, pero solicitó “que se contemple la posibilidad de que puedan existir en la Argentina dos o más husos horarios y que las provincias adhieran a la norma”.
En Diputados, Luis Lusquiños directamente elogió la norma sin más cuestionamientos. “La iniciativa tiene algo bueno y destacable: dice que tenemos un problema. Establece un método, que no es creativo. Se trata de una modificación del huso horario, que es una medida súper conocida y que puede tener cierto nivel de eficiencia, lo que es bueno”, opinó. De hecho se lamentó de que la medida llegara tan tarde.
En síntesis, hubo un acuerdo generalizado en apoyo de la medida. ¿Por qué ahora deciden los puntanos tomar una medida de estas características? Un análisis lineal habla de la diferenciación del gobierno puntano respecto del nacional, que va en la misma línea de la frase turística que enmarca a esa provincia: San Luis, otro país.
|