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Maricel Etchecoin Moro es la diputada más joven de la Provincia. Con sólo 28 años, esta ameghinense, que se formó al lado de la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, da sus primeros pasos en la Cámara baja provincial.
- ¿A qué temáticas tiene pensado dedicar su trabajo legislativo?
- Creo que el rol del Poder Legislativo es ser contralor del Ejecutivo. Si bien la mayoría de los bonaerenses eligió un gobernador, hay una minoría que decidió que la Coalición Cívica (CC) tenga el rol de oposición y de control. Quiero resaltar que no es oposición por oposición misma, sino que vamos a denunciar realmente cuando el Ejecutivo avasalla esa voluntad popular. La gente votó a Daniel Scioli para gobernar, pero eso no implica un cheque en blanco y sus primeras medidas enviadas a la Legislatura nos dan un signo de alerta.
- ¿Con qué medidas Scioli avasalló la voluntad popular?
- Con las facultades delegadas en el Presupuesto, con las leyes de emergencia tanto edilicia como judicial, en cada proyecto importante que Scioli ha mandado a esta Legislatura hay facultades delegadas. Ahora prorrogó, por decreto, la emergencia vial que por sí sola no soluciona los graves problemas que tenemos en la Provincia.
- ¿Por qué no acompañaron la suspensión del impuesto a la riqueza?
- En la suspensión del impuesto a la riqueza, por ejemplo, nosotros presentamos un dictamen de minorías derogando directamente el impuesto. Originariamente le delegaba a Scioli la creación de impuestos. En realidad esta función tiene que pasar sí o sí por el Legislativo.
- ¿Y en las otras leyes enviadas por el Ejecutivo?
- En el resto de las leyes madre también hay delegación de facultades, lo que implica la reasignación de partidas y que se termina votando algo que no es lo que va a ser efectivamente. Además, el Presupuesto, por ejemplo, no prevé aumento salarial, no acercaron las planillas que dicen en qué se va a gastar, cuáles van a ser las obras. Entonces se vota algo a ciegas. Después habrá que ver en qué Scioli gastó el dinero para ver si cumplió o no con lo que le prometió a la gente.
- ¿Cuál va a ser el rol de la CC en 2008 en la Legislatura?
- La CC va a tener en el ámbito de lo legislativo un lugar de reflexión en cada reunión de bloque para tratar de amalgamar los diferentes perfiles y tradiciones que cada uno trae. La idea es incluso debatir con los senadores las leyes más importantes para aunar posiciones.
- ¿Cuál es su pensamiento en relación con el proyecto de la CC?
- El objetivo es un proyecto común donde las diferencias se van achicando. De hecho se mostró en el recinto que tiramos todos para el mismo lado. Y afianzar cada vez más el rol de oposición.
- ¿Cuáles fueron sus primeros pasos en cuanto a la participación política?
- En mi casa siempre se debatió mucha política, se discutía en el almuerzo o la cena la agenda política del momento. Y siempre tuve vocación por lo público, de intentar mejorar la vida de la gente. El hecho de haber tenido la posibilidad de venir a estudiar (a Buenos Aires) hace que uno tenga un sentido de la responsabilidad mucho mayor. Los dirigentes del partido radical no me representaban; sí los principios de Alem o de Lisandro de la Torre. Y del peronismo quizá me representaba la idea de justicia social pero no las prácticas, el pragmatismo, ni su verticalismo. Entonces había una gorda rubia a la que admiraba. Me empecé a acercar cuando Carrió rompe el bloque de la UCR, y empieza a generar un espacio propio. Comencé a colaborar en la Comisión sobre Lavado de Dinero a principios de 2001. Ahí entré yo, pasando las famosas cajas que existieron, porque yo pasé dato por dato. Trabajé en su oficina durante su gestión como diputada nacional. Desde 2003, hasta ser electa diputada, fui secretaria Administrativa del bloque del ARI en la Cámara de Diputados nacional. A partir de ahí tuve otras responsabilidades partidarias. Fui hasta hace poco tesorera del partido en provincia de Buenos Aires en la Mesa Ejecutiva y ayudé en la conformación del Instituto Hannah Arendt.
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