Empleados de la Cámara alta no se cansan de relatar, a quien los quiera oír, la sorpresa que les deparó la presencia en sus oficinas del vicepresidente de la Nación y titular del Cuerpo, Julio Cobos.
Efectivamente, Cobos en su ronda de visitas a las dependencias de la Cámara, no irrumpe en ninguna sin antes tocar la puerta donde va a ingresar y pide permiso.
“Se presenta, nos saluda y se interioriza de las tareas que se cumplen, formula preguntas en algunos casos y se despide con las formalidades del caso”, expresó uno de ellos a Parlamentario, al tiempo que ponderaba ese gesto y lo comparaba con anteriores autoridades que no tuvieron esa actitud.
Sin lugar a duda, como dicen los empleados y asesores, “un hecho positivo y saludable”.
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