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Durante el gobierno del Dr Néstor Kirchner, debido a mi falta de trabajo y nuestro grave problema familiar por ser deudores hipotecarios, por largo tiempo traté de contactarme por correo electrónico y/o por teléfono con Senadores y Diputados nacionales en busca de ayuda. Fueron decenas y decenas de mensajes sin respuesta alguna, salvo la del caballero ex Diputado Don Héctor Polino quien, personalmente, tuvo la enorme deferencia de llamar por teléfono a mi domicilio interesado en conocer el tema a la vez que me daba información de gran utilidad para tratar de superar el dramático trance de perder el techo por no tener un laburo digno. Pero seguí “golpeando puertas”… Y hubo otra persona que respondió rápidamente al llamado por intermedio de su secretaria personal: El entonces Vice-Presidente Daniel Osvaldo Scioli… Hoy Daniel es el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y, a menos de tres meses de haberse hecho cargo de semejante responsabilidad, se encuentra con la tarea “extra” que le provoca una tan inesperada como grave inundación en localidades de algunos partidos bonaerenses. Villa Elisa es una de ellas. Tenía yo 9 años cuando con mis viejos y mi hermano mayor llegamos a la villa para habitar nuestra humilde casa ubicada en un barrio limitado por el camino Centenario, las vías del “Roca” y a cada costado los arroyos “Carnaval” y “Martín”. Por aquéllos tiempos, cuando hasta en el clima se podía confiar, por imperio de alguna “sudestada” que duraba varios días, en tres o cuatro oportunidades tuvimos que salir “a babucha” del viejo hasta el camino porque “se venía el agua”…Recuerdo a mi padre marcando con un trozo de ladrillo el caminito de cemento que llegaba a la vereda e ir dándonos de a ratos la información de la lenta crecida… Está comprobado que hoy ni en el clima se puede confiar y esta vez la cosa fue casi fulminante y la inundación se hizo drama en muy poco tiempo. Pero tiene un aditamento muy especial que, según las declaraciones del Intendente platense, SUMADAS A LAS DE LOS VECINOS DE VILLA ELISA QUE DESDE HACE AÑOS LO ESTÁN DENUNCIANDO SIN ECO ALGUNO, encuentra en la empresa constructora de la autopista La Plata – Buenos Aires al por ahora supuesta principal culpable de esta catástrofe. Hay otros culpables que fueron los que no fiscalizaron como debieron tanto el proyecto como la obra y hoy ni asoman las narices para hacerse cargo. Como los argentinos en general “somos hijos del rigor”, propongo al Señor Gobernador y a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia, que: De ser cierta la responsabilidad de la empresa “COVIARES”, clausuren inmediatamente el tramo G. E. Hudson _ La Plata de esa autopista y obliguen a la firma a realizar los trabajos de desagüe como corresponde en un plazo mínimo y procedan a levantar la clausura antedicha una vez comprobada la eficiencia en las tareas sin reconocerles lucro cesante. Entretanto caerle a estos ineptos insensibles con toda la fuerza de la ley por la negligencia comprobada y hacerle pagar los daños y perjuicios ocasionados. Sería una medida ejemplar.
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