Jueves

7

Agosto

clima · tránsito · mercados

     

Bombardeo a la unidad latinoamericana

7-3-2008

Por Hugo Presman

Tamaño de letra Tamaño de letra Tamaño de letra Tamaño de letra Imprimir
Álvaro Uribe, el presidente de Colombia, actúa como punta de lanza de la fragmentación continental. Sus proclamados alegatos a favor de la paz, encubren un sabotaje permanente a acordar un cambio de prisioneros y avanzar en la posibilidad de un acuerdo. Las FARC constituyen un grupo guerrillero, con procedimientos reñidos con una ética revolucionaria. Mantener rehenes durante años y en las peores condiciones incluyendo chicos, hubiera horrorizado al Che Guevara. El argumento de que los prisioneros constituyen una cobertura de protección ante los bombardeos de la aviación colombiana, no es atendible, para quienes optaron y transitan la lucha armada. Esto sin entrar a considerar la viabilidad de la alternativa armada.

El presidente colombiano es el aliado privilegiado de EE.UU, intensificada dicha relación desde el año 2000 con el Plan Colombia y luego el Plan Patriota. Un Estado y una sociedad donde la droga invade todos sus estamentos y representaciones. Donde los paramilitares, grupos clandestinos que Uribe ha limitado últimamente, han cometido atrocidades que empalidecen largamente a los de la guerrilla.

El presidente colombiano tuvo su momento de gloria cuando consiguió en medio de las negociaciones, en los días postreros del 2007 arrinconar internacionalmente a las FARC, al demostrar que Emanuel, el hijo de Clara Rojas que prometieron liberar, no se encontraba desde hacia tiempo en su poder sino en el sistema estatal de protección de menores. Al tiempo que esto dejaba descolocado a los mediadores internacionales cuyas figuras más notables eran Hugo Chávez fundamentalmente y Néstor Kirchner. La jugada de Uribe tapó en un principio las categóricas aseveraciones del presidente venezolano donde sostenía que la aviación colombiana había bombardeado las zonas donde debían circular los rehenes para ser liberados. Estaba claro entonces que para Uribe la liberación de los rehenes vía Venezuela era un inconveniente porque prestigiaba al principal enemigo de EE.UU en la región que es Hugo Chávez y lo dejaba a él como un desairado actor de reparto. Por lo tanto debía impedir de todas las formas posibles la liberación mientras se rasgaba las vestiduras invocando a la paz y sus afanes negociadores.

Previamente había interceptado, en otro intento de cortar los puentes, las pruebas de vida enviadas por la FARC, entre otras de Ingrid Betancourt y que Chávez pensaba llevar a Francia, donde llegó con las manos vacías

Las FARC colocadas en una situación de fuerte desprestigio comenzaron un camino que les permitiera revertir su exasperante paso en falso denunciado y aprovechado por Uribe. Para ello era necesario liberar los rehenes y consolidar el papel de mediador de Chávez. Y eso se consiguió con la liberación de las dos mujeres ( Clara Rojas y Consuelo González) y varias semanas después de otros cuatro rehenes. Todos ellos fueron muy críticos del presidente colombiano y muy elogiosos con el venezolano.

BOMBARDEO A ECUADOR
A EE.UU les preocupa los aires que desde hace varios años soplan por unos cuantos países de América Latina. Empantanados en la criminal invasión a Irak su malestar no ha sido proporcional a su accionar. Colombia fue el único país de Sudamérica que apoyó el deleznable hecho bélico. Todo indicaba que se avanzaba en el acuerdo para la liberación de la ex candidata presidencial, rehén desde febrero del 2002, y cuyo complicado estado de salud es una hipoteca política para las FARC. Entonces la tecnología norteamericana se puso en funcionamiento y suministró los datos esenciales para atacar el campamento guerrillero, ubicado a pocos kilómetros de la frontera en territorio ecuatoriano donde se encontraba el principal negociador para la liberación de los rehenes, Raúl Reyes pareja de la hija del jefe histórico Manuel Marulanda Vélez ( Tirofijo). Se aplicaba la doctrina Bush, por el cual no hay ninguna restricción ni límites, en la lucha que desde el 11 de septiembre del 2002 emprendió contra el terrorismo, denominación bajo la cual se engloba en forma falaz y tendenciosa, una diversidad de conceptos y situaciones. El ataque a la FARC, en territorio ecuatoriano perpetrado por la aviación colombiana era una jugada a tres bandas: se proponía concluir con las negociaciones y abrir una brecha en la unidad latinoamericana. La vieja política balcanizadora británica en su versión norteamericana. Hay un tercer objetivo que es cercar a Chávez. Después de un ríspido intercambio de insultos, la ruptura de relaciones de Ecuador y Venezuela con Colombia y la movilización de tropas hacia las fronteras colocó la situación al borde de una tragedia. Lo que queda claro en las marchas y contramarchas de las explicaciones de Uribe es que la mentira acompaña a su mitomanía como la sombra al cuerpo.



EL IMPERIO CONTRAATACA

La independencia de Kosovo apoyada entusiastamente por Bush, tiene su correlato en nuestro continente con los intentos separatistas de Santa Cruz de la Sierra, Tarija, Pando y Potosí en Bolivia como forma “democrática” de desestabilizar a Evo Morales. A esto se suma el desabastecimiento en Venezuela como estrategia para minar la fortaleza popular de Chávez. Y como remate, un bombardeo que deja al borde de una guerra a tres pueblos, dos de los cuales representan los nuevos aires que soplan en América Latina y el otro es una excrescencia de la década de los noventa, apoyada mayoritariamente en dos ocasiones sin descartar una tercera. Ese intento, por ahora teórico, podría encontrar en Ingrid Betancourt, liberada y recuperada, un hipotético y tal vez serio obstáculo

Hugo Chávez debe manejarse en un contexto explosivo con una prudencia de la cual no es afecto. Se ha producido una gigantesca provocación con fines claros. Ingresar en la trampa es más que un crimen como diría Tayllerand. Es un gigantesco error. EE.UU está esperando que el sanguíneo presidente entre en la celada preparada. Brasil con Lula, Ecuador con Correa, Chile con Bachelet, Bolivia con Evo Morales y Argentina con Cristina Fernández están haciendo un saludable esfuerzo para descomprimir la situación y no caer en la trampa. Coherente, la doctora Elisa Carrió atenuó la gravedad del bombardeo en territorio ecuatoriano como un error en una frontera selvática y comparó a Chávez con Galtieri.

El presidente venezolano debería intuir que si se desata el conflicto, los odios y la división profunda que surcan a la sociedad venezolana no le permitirían alinear a los sectores opositores cuantitativamente no despreciables detrás de él, sino que los mismos es altamente probable que no tuvieran escrúpulos para colaborar con los adversarios y enemigos. Hay que aislar latinoamericanamente a Colombia y tratar de que triunfe una alternativa en consonancia con los nuevos tiempos. El adiós a la armas de las FARC facilitaría el tránsito por ese camino. También es indudable, aunque sea de otra magnitud, que los campamentos de las FARC en Ecuador o Venezuela, es una violación a la soberanía de esos países. Según informaciones recientes que merecen confiabilidad desde el 2004 fueron localizadas y destruidas 117 bases de la FARC en territorio ecuatoriano.

La guerra es dinamitar algunos de los atisbos de un futuro mejor para la mayor parte de los pueblos del continente.

Un comunicado de la FARC, a horas del asesinato de los guerrilleros demuestra que tampoco ellos, inteligentemente, caen en la provocación colombiano- norteamericana. En él se dice según la Agencia Bolivariana de Noticias que : “ ...mantendrán el esfuerzo de un canje entre rehenes y presos y pidió a sus seguidores “no claudicar” en lograr el objetivo”

COLOMBIA

La situación interna colombiana marca desde hace muchos años un equilibrio inestable definido como un empate. El gobierno colombiano no puede derrotar a la guerrilla , ni los grupos armados pueden tomar el poder. El establishment colombiano organizó a los paras y sus atrocidades mientras las fuerzas armadas y los asesores norteamericanos y algunos israelíes intentan infructuosamente recuperar territorio gobernado por las FARC quien ocupa importantes superficies de Colombia donde mantiene por años y años en condiciones inhumanas. Merece señalarse que más allá de prácticas comerciales y socios pocos recomendables, de prácticas alejadas de la ética revolucionaria, si las FARC se sostienen durante tantos años es por un importante grado de consentimiento y apoyo de las poblaciones que gobiernan. No hay guerrilla que pueda mantenerse y consolidar sus posiciones, sino tiene una simbiosis con la población en donde operan.

Los intentos de integración a la vida política de otros grupos guerrilleros fueron coronados con éxito por algunos de ellos pero con el elevado costo del asesinato de muchos ex guerrilleros.

Tampoco debería olvidarse que la violencia cotidiana y prolongada en Colombia parió a Álvaro Uribe y su discurso de mano dura y orden.

Chávez ha definido con precisión, en grandes rasgos, que Colombia juega hoy en América Latina el papel de Israel en el Medio Oriente, en cuanto aliado incondicional y alfil norteamericano en Medio Oriente. Pero las comparaciones tienen sus limitaciones si se las profundiza. No parecen asimilables las FARC y la dura y heroica lucha del pueblo Palestino en la búsqueda de un Estado independiente que consolide una nación. Tampoco hay,afortunadamente, sectores minoritarios o mayoritarios en América Latina que propongan que la solución en la región sea que los colombianos que votaron mayoritariamente por dos veces a Uribe e incluso sus opositores sean arrojados al Mar Caribe.

BOMBARDEO A LA UNIDAD LATINOAMERICANA

Los errores cometidos por los gobiernos argentino y uruguayo en el tema de las pasteras pusieron en cuestionamiento al Mercosur, con la simpatía norteamericana. Ahora se intenta darle un golpe mortal a los esbozos incipientes de la unidad latinoamericana. No tenemos al alcance un proyecto más revolucionario y posible que este. No se puede ser ingenuo ni minimizar la gravedad de la situación. El tema en la OEA ha permitido bajar los decibeles, y alejar un tanto el peligro de la guerra, a través de una variante de Pilatos. Se reconoce que “el hecho ocurrido constituye una violación de la soberanía y de la integridad de Ecuador y de los principios del derecho internacional”, pero simultáneamente se omite de condenar a Colombia

Conviene recordar siempre y en especial en circunstancias gravísimas como las actuales, paradojalmente, una de las frases de un héroe de la independencia norteamericano, Benjamín Franklín: “O caminamos juntos o nos ahorcarán por separados”

6-03-2008

diseño web :: FIRENOX