|
¿Se acuerdan de aquélla frase salida de un programa de Mario Sapag? La de estos días, actualizada, sería: ¡Y DALE CON EL INDISIMULADO APRIETE! No hay que ser muy “despierto” para darse cuenta de que dentro de la presunta calma fuera de cámaras y micrófonos en la negociación “Gobierno-campo”, se nota en las entrevistas a los dirigentes representantes del sector protestante puesto en un evidente “pie de guerra”, una actitud altiva, prepotente, terminal: ¡O AQUÍ SE HACE LO QUE NOSOTROS DECIMOS, O SE PUDRE TODO OTRA VEZ! Como siempre, tienen espacios mediáticos “acompañantes” a diestra y siniestra. Y es en ellos donde, a veces con cierta fingida diplomacia y en otras “de una”, dejan un mensaje por lo menos preocupante y sin duda alguna manifiestamente tajante como que no hay otra salida que no sea sus proposiciones o sus exigencias. El más verborrágico es el “capo” de Federación Agraria, entidad a la que pertenece el activista De Ángeli de Gualeguaychú. El dirigente Eduardo Buzzi (que puso énfasis en aclarar que es con doble zeta y no con doble ese…) es también el que más extremista se muestra en sus discursos y quizás sea porque es el más franco y directo en opinar, desprovisto de falsedad o hipocresía. Pero ¡cuidado con los excesos verbales que son criticados en otros…! Ha comenzado un diálogo-negociación que va a ser tan escabroso como dilatado, luego que la Señora Presidenta concediera a los representantes del agro la audiencia que éstos le solicitaran (situación que algunos tergiversaron tendenciosos). Como argentino “de a pié”, necesito como resultado de este ansiado pacto, que ello no signifique que unos miles vuelvan a llevarse la tajada más grande en detrimento del prójimo que no tiene aún las necesidades básicas satisfechas. Si como dice el dirigente Buzzi hay industrias que tienen “coronita” porque pagan muy pocos tributos en comparación con el campo, también necesito saber cual es la causa de semejante distingo. Necesito que de una vez por todas se ponga control y castigo a los especuladores que de un plumazo nos llevan los precios de los artículos de primera necesidad siempre más y más arriba, con una impunidad tan criminal como escandalosa. Necesito que se ponga en marcha el acuerdo en el precio de algunos cortes de carne vacuna que quedó trunco a partir del cierre patronal de 21 días ordenado por las cuatro entidades que nuclean a la gran mayoría de los productores “campesinos”. A casi dos semanas del levantamiento de los salvajes cortes de rutas y a pesar de que hay carne de sobra, los tránsfugas de siempre aprovecharon “la volada” y se mandaron un ajuste injustificado en los precios de venta al público que ronda el 20%. Como cualquiera “del montón”, repudio comprobar que haya diferencias ante la ley. ¡Cuidado con la aceptación de la escala del pequeño productor!!! Si para Buzzi un pequeño productor es aquél que se puede comprar un tractor moderno y no desactualizarse tecnológicamente, etc., significaría que es un habitante que, trabajando y con su familia a cargo, dispone de dinero, herramientas y tierras propias o arrendadas a fuertes valores. Y un asalariado cualquiera que cobra, trabajando y con familia a cargo, un promedio de 1.500$ al mes…¿Con qué carajo paga el alquiler de su vivienda? Dicen los del campo (sin distingo de escalas) que las famosas “chatas” las usan para trabajar…¡ en tanto sus actividades en negro andan por el 75%!!! ¿Que es lo que pasa entonces? ¿Parte del dinero que evaden lo utilizan para comprar la carísima camioneta que sirve para trabajar y para competir con el vecino “a ver quien la tiene más grande!? El apriete es muy evidente y el gobierno nacional deberá acordarse de los que lloraron por la leche derramada y la comida podrida que debió decomisarse tras el paro patronal, así como también hacer una comparación directa de los ingresos del común de la gente trabajadora con los de estos “pobres” productores que también tienen el tupé de pretender poner límites de tiempo a la negociación recién iniciada, con la amenaza de nuevas medidas de fuerza. |