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El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) se reunió en la castigada Ciudad de Nueva Orleáns que fuera arrasada por el Huracán Katrina, de ella participaron el presidente mexicano, Felipe Calderón, el primer ministro canadiense, Stephen Harper, con el presidente estadounidense George W. Bush.
Cuestionado NAFTA, que debemos decirlo esta siendo parte de la campaña por los candidatos demócratas Hillary Clinton y Barack Obama que han prometido revisar si son gobierno en noviembre próximo (aunque también debemos aclarar que son promesas de campaña), porque en realidad el gran beneficiado con el Tratado de libre comercio es Estados Unidos, quien aplica la teoría de buena vecindad, unos países hacen de “buenos” y EEUU hace de “vecino”, en esta relación asimétrica.
En dicha reunión se elogiaron los resultados de estos años del tratado de Libre Comercio de América del Norte, por supuesto que haciendo solo referencia al aumento del Comercio Interregional y obviando los puntos oscuros del mismo. Ya que la promesa de reducir la pobreza en México no se cumplió y que el mismo solo favoreció a algunos empresarios mejicanos que aumentaron sustancialmente sus ganancias.
Pero no solo los trabajadores Mexicanos se oponen al acuerdo sino también sus homónimos de EE.UU. donde los sindicatos insisten que gracias a este acuerdo sus condiciones laborales empeoraron.
Cinco fueron los puntos tratados durante el encuentro: competitividad global, fronteras seguras e inteligentes, energía sustentable y medio ambiente, seguridad alimentaría y preparación para el manejo de situaciones de emergencia (como las que surgen en los desastres naturales).
Nada se trato del grave problema de inmigración dentro de los socios del acuerdo que a llevado a la actual administración Bush a incrementar el muro que separa a los dos países junto a un endurecimiento en las leyes migratorias norteamericana, basada como siempre en la segregación y mas ahora en época de crisis económica como la que esta viviendo EE.UU. Y el otro tema capital que fue escasamente tratado, es el narcotráfico que hoy por hoy, afecta la seguridad del estado Mexicano ya que numerosas ciudades están manejados por los carteles de la drogas.
También la reunión de Nueva Orleáns sirvió para la cuarta cumbre de la Asociación para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN).
Fue muy significativa la conferencia de prensa de los tres representantes del Tratado con el cual se dio por finalizado el encuentro de Nueva Orleáns, (ampliamente cubierta por la prensa norteamericana), allí solo fueron elogios a los brillantes resultados de estos diez años de la puesta en marcha del tratado de libre comercio y por supuesto el presidente de la republica imperial llevo la voz cantante quien fue mas que elocuente al decir: ¿que porque arreglar un éxito?, palabras mas, palabras menos.
Pero lo que mas llamo la atención fue la reiteración de que América del Sur debía seguir este ejemplo exitoso del NAFTA (apoyado en la propuesta por Calderón de México y Harper de Canadá), fue enfático al referirse al rechazo reciente por parte del Congreso de EE.UU. del TLC con Colombia. Porque explico que ello dañaba la imagen de EE.UU. para el subcontinente, y que se abandonaba a su suerte a un aliado fundamental. Colombia para Bush es el más importante aliado de USA en Suramérica, tres veces se refirió al tema, (caso poco común en una conferencia internacional como esta), al responder a los periodistas acreditados, lo cual demuestra la importancia que la administración saliente Bush le dedica a su alianza con la administración Colombiana de Álvaro Uribe, administración esta, que nuevamente esta jaqueada por su relación con los paramilitares (y el narcotráfico), al ser detenido luego del fracasado intento de huir de la justicia a través del exilo en Costa Rica, del primo del actual presidente el ex senador nacional Mario Uribe.
Como pudimos tomar nota de la Reunión de Nueva Orleáns. Los planes para incorporarnos al mercado norteamericanos siguen vigentes, ahora no con el malogrado ALCA sino con la implementación TLC bilaterales, que se ratifica además, la política imperial en nuestro subcontinente con la herramienta militar al reconocer que el aliado fundamental de la región para los Estados Unidos de Norteamérica es Colombia y que para ello sigue adelante con su militarista “Plan Colombia” también se confirma. Ante este panorama de la política internacional Estadounidense para nuestra región suramericana, la conformación de la junta de defensa Suramericana que propone Brasil sin la presencia de Washington y la profundización del acuerdo del mercado común suramericano (MERCOSUR), son la respuesta eficaz para nuestro desarrollo sustentable e independiente.
Córdoba Abril de 2008
* Carlos A. Pereyra Mele CeeS Córdoba - CiviS
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