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Por César Montenegro
Varios legisladores están trabajando en un proyecto conjunto modificatorio de la norma 2.265 sancionada en diciembre de 2006 para adherir a la Ley Nacional de Tránsito, que establece la Verificación Técnica Vehicular Obligatoria (VTO).
El objetivo de la normativa aprobada en 2006, es incrementar la seguridad vial, controlar las condiciones mínimas de seguridad activa y pasivas exigidas a vehículos y motovehículos que circulen por las calles porteñas, proteger el medio ambiente, contribuyendo a reducir la polución en la Ciudad emanada de esas fuentes móviles, y establecer un sistema de revisiones, controles y sanciones que garanticen el efectivo cumplimiento de los mismos.
Aspectos técnicos ligados con la instrumentación y espíritu de la misma, habrían sido desestimados, obligando a introducir modificaciones.
Para lograr estos objetivos, Mauricio Macri, se apresta a enviar el proyecto modificatorio de la norma que establecía, primordialmente, la obligatoriedad de la revisión técnica vehicular. La propuesta será acompañada por los pliegos licitatorios que fijarán las bases y condiciones para la habilitación de los talleres que tendrán a su cargo la inspección de automotores y motovehículos, trámite parlamentario que también debía cumplirse, según estipulaba el texto aprobado el 21 de diciembre de 2006. Sancionado y promulgado luego, por el Gobierno de Jorge Telerman. Así, fue expresado por el vicepresidente 1º del Cuerpo, Diego Santilli a Parlamentario.
El macrismo intenta de ésta manera, retomar la iniciativa poniendo a consideración de los legisladores, el proyecto de adhesión a la Ley Nacional de Tránsito, modificando la Ley 2.665 que establece la revisión técnica obligatoria, pieza fundamental en la estrategia para garantizar una eficaz seguridad vial, tras el primer revés legislativo sufrido en su corta pero intensa gestión de Gobierno.
Cabe recordar que en la última sesión la oposición dejó sin quórum el Cuerpo que debía tratar la ampliación de la red de subtes -una de las obras emblemáticas de la nueva administración- ante la negativa del PRO a abordar el tema de la postergación de las elecciones comunales y negarse a citar al ministro de Justicia y Seguridad Guillermo Montenegro y al jefe de Gobierno, Mauricio Macri.
Palabra oficial
Consultado Santilli, respecto a la demora en implementarse la Verificación Técnica Vehicular Obligatoria en la Ciudad, el titular del Parlamento porteño precisó que “la ley fue sancionada en el 2006 y enviada al Ejecutivo en virtud de que así lo establecía la norma; el anterior Gobierno debería haberla devuelto acompañada de los pliegos licitatorios para que ellos sean aprobados por la Legislatura, pero no ocurrió así”, sostuvo, para agregar a continuación que “el Gobierno está trabajando sobre el texto de la ley con el objeto de introducir algunas modificaciones haciéndola más amplia y abierta respecto a los diferentes tipos de talleres que serán habilitados para cumplir con el objeto de la normativa, los centros de verificación se diversificarán en pequeños, medianos y grandes”, especificó el diputado.
Acotó asimismo que “en 30 días está previsto que al proyecto de las modificaciones y las bases y condiciones licitatorias tengan ingreso en la Legislatura”, para agregar finalmente que “este año es muy posible que la Ciudad cuente con la verificación técnica obligatoria”.
La Ciudad posee un parque automotor de 1.700.000 vehículos radicados, y según la norma, los que cuenten con más de tres años de antigüedad deberán ser inspeccionados una vez al año en las plantas verificadoras, medida que abarcará no sólo a los autos particulares sino también a los taxis, remises y micros escolares. Sólo quedarían eximidos los colectivos y camiones, porque ya tienen que cumplir con una revisión a cargo del Gobierno nacional.
Los automotores de uso particular cero kilómetro (0 km) que se incorporen al parque automotor porteño tendrán un plazo de gracia de treinta y seis (36) meses a partir de su fecha de patentamiento, excepto que previamente hayan superado los 60 mil kilómetros recorridos, con una tolerancia de 4 mil kilómetros, para realizar su primera Verificación Técnica Obligatoria (VTO). Este período de gracia no se aplica a motovehículos.
El incumplimiento implicará multas de entre 100 y 1.000 pesos, mientras que para las motos que circulen sin la certificación, la multa será de entre 50 y 500 pesos. El costo de la verificación podrá ser deducido del pago de la última patente, siempre y cuando el propietario del vehículo tenga dicho pago al día y, a la vez, presente un certificado de libre deuda respecto a infracciones.
La Verificación Técnica Obligatoria (VTO) será efectuada en Estaciones de Verificación (EV) habilitadas al efecto, bajo el régimen de concesiones que establezca el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires según lo expresado por el diputado y vicepresidente 1º de la Legislatura, Diego Santilli.
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