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Las promesas incumplidas a la larga se paga, más aún si se trata de gestión. Esa factura le están pasando a Mauricio Macri los partidos de la oposición. La subejecución presupuestaria, las dificultades para definir su equipo de trabajo y la inacción en algunas áreas, serían los principales focos de cuestionamientos a la administración porteña.
Sin medias tintas, los principales referentes del arco opositor puntualizan que “existe un vacío de acción del oficialismo” en sus primeros seis meses de gestión; y agregan que “no encontró el camino o no supo ofrecer una respuesta a los requerimientos de los porteños”. Aseveran que el eficientismo macrista se dio de bruces con la incapacidad de sus funcionarios para ejecutar obras públicas en los plazos necesarios y responder a las necesidades de la ciudadanía.
“La subejecución presupuestaria en la Ciudad se ve reflejada -de manera incuestionable- en la falta de inversión en obras públicas, la menor de los últimos cinco años”, esbozan como ejemplo.
En tanto, ministros y legisladores del PRO afirman que uno de los principales problemas que enfrenta la gestión es la “burocracia” y la “falta de pagos heredados”. El ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, aduce que heredaron un Gobierno que no supo renegociar a tiempo los contratos con las empresas por los ajustes inflacionarios y por eso, “muchas obras se congelaron”. Todos consienten los obstáculos que encontraron para llevar a cabo una adecuada ejecución presupuestaria, pero insisten en negar que haya subejecución y que ella obedezca a una supuesta falta de experiencia o a desconocimiento del aparato estatal.
Arco iris opositor
Aníbal Ibarra hizo público un informe económico financiero en el que describía las deficiencias en la ejecución presupuestaria de la Ciudad, documento en el que además afirmaba que “Mauricio Macri prometió eficiencia, eficacia, rapidez y gente capacitada para gobernar. Ejecutó en el primer trimestre solamente el 2,55 por ciento del presupuesto para obras públicas”.
Consultado por Parlamentario sostuvo sin eufemismos que “es la subejecución más baja en las últimas décadas que en los primeros tres meses de gestión presenta un Gobierno en su primer año. Hay subejecución y es muy seria; creo que ello es atribuible a que detuvieron la rueda y se manejan con la filosofía de que el mundo empieza cuando ellos llegan”, manifestó, enfático, para respaldar su informe en el que sostiene que “en la actual gestión, la realidad muestra que del total del Presupuesto estimado para 2008 (13.109 millones de pesos), Macri ejecutó solamente el 16,44 por ciento (2.155 millones).
Sobre el mismo tema fue consultado el vicepresidente 2º de la Legislatura e integrante del bloque Frente para la Victoria, Juan Manuel Olmos, quien sin titubeos afirmó que “hay obras paradas, otras que no empiezan y licitaciones que se interrumpen. Es la mejor muestra de que trasladar el esquema empresario privado a la administración pública fue un fracaso absoluto. Por desconocimiento, Macri paralizó al Estado”.
En similar sintonía, el legislador de la bancada Igualdad Social, Martín Hourest, señaló que “Macri tiene la Ciudad parada porque no convocó a licitaciones para la ejecución de obras y por la subejecución del Presupuesto en el primer trimestre del año”, y aseguró al mismo tiempo que el jefe de Gobierno “está sincerando que para mostrar obras públicas necesita recurrir a nuevas estimaciones de precios, a favor de los contratistas”.
Desde la Coalición Cívica -tercera minoría- la diputada Diana Maffía sostuvo que “las promesas del candidato Macri, hoy jefe de Gobierno, de concentrar su gestión en la buena administración, se desmorona a seis meses de ejercicio del cargo, cuando no llega a la ejecución del 15% del presupuesto de salud, educación, vivienda y seguridad”.
Mientras que desde el bloque socialista especificaron sus críticas y apuntaron directamente al área de la salud al señalar que Macri “tiene la plata y no quiere o no sabe como gastarla. La ejecución presupuestaria en maquinaria y equipo en Salud, durante el primer trimestre apenas fue del 0,46%, y en construcciones no llegó al 2% del Presupuesto vigente. La Ciudad tiene recursos suficientes como para afrontar el gasto en infraestructura social y dar una rápida solución a los problemas de equipamiento en salud”.
Voz oficial
Ante esta serie de acusaciones Parlamentario entrevistó al legislador del PRO, Alvaro González, presidente de la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria, para conocer las respuestas y sus fundamentos. “Las acusaciones siempre son fáciles de hacer y difíciles de probar”, afirmó contundente.
Luego González continuó diciendo que “la subejecución que Ibarra dice que hay en nuestro Gobierno es inferior a la que tuvo él durante su gestión, en el mismo periodo de tiempo, es decir los primeros tres meses. Siempre en ese período de gestión, la ejecución es baja, lo cual no limita que con el correr del tiempo se vayan complementando cada uno de los programas y planes que figuran en el Presupuesto”.
“No se de qué subejecución se puede hablar, cuando solamente llevamos tres meses en el ejercicio del poder”, acota, haciendo hincapié en los tiempos que demandó al oficialismo instrumentar sus políticas públicas.
Al respecto, Alvaro González tiene sus fundamentos. “Básicamente, se podrá analizar correctamente el nivel de ejecución en el segundo, tercer y cuarto trimestre, esto ocurre sistemáticamente a lo largo de todos los gobiernos desde 2003 a la fecha. Esto surge de un cuadro comparativo que he realizado preocupado por las críticas surgidas últimamente; cada vez que comienza un año calendario, 2003, 2004, 2005 o 2006, los niveles de ejecución son los mismos, no es posible medir una supuesta subejecución en el primer trimestre de un Gobierno”, responde rotundo.
Más allá de los datos que mencionan desde el oficialismo y la oposición, lo cierto es que se instaló entre los vecinos ciertas dudas, que solamente el tiempo dirá si Mauricio Macri cumple con sus promesas electorales.
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