|
- Usted es vicepresidenta de la Comisión de Educación. ¿Cuál es su opinión sobre la nueva ley nacional de Educación?
- En principio, siempre se hizo creer que había un solo proyecto y no fue así. Existían varias iniciativas además de la del Poder Ejecutivo.
- ¿Cuáles son las diferencias entre el proyecto radical y el del Gobierno?
- Nuestro proyecto, el de la UCR, es muy superador al del Gobierno Nacional, porque éste elaboró otra vez la Ley Federal de Educación pero intensificada, más grave todavía, ya que avanza sobre las autonomías de las provincias; no tiene en cuenta la participación del Congreso en la elaboración de esta ley fundamental para las bases del país; y no dice de qué manera se van a realizar las cosas.
- ¿Qué características tiene la iniciativa de la UCR?
- El proyecto tiene un plan de base con un desarrollo educacional de 8 años; respetando cada una de las jurisdicciones de las provincias y otorga un presupuesto, como lo propone la Unesco, del 8 por ciento del PBI.
- Ahora bien, ¿cómo explica usted el voto positivo de los senadores radicales?
- El Senado sabía de todas las tareas que veníamos realizando en todos los comité del país y me acompañó, pero todavía estoy sorprendida por la actitud tomada por la oposición. Lo correcto hubiese sido que se votara el proyecto que preparamos desde las filas de los radicales de la Cámara alta.
- ¿Considera que la ley tuvo su correspondiente debate?
- Claro que no. Pero así hacen con todas las leyes que necesitan con urgencia y no otorgan la posibilidad de debatirla al imponerse como mayoría. En la Comisión de Educación trabajamos sobre varios proyectos, pero no se miró ni comparó ninguno para obtener un proyecto consensuado con lo mejor de cada uno.
- Pero se realizaron encuestas en las escuelas...
- Eso fue una farsa porque los docentes están disconformes, aunque en las cúpulas de los gremios de los maestros están todos contentos con la nueva ley de Educación es más de la ley Federal y va a fracasar dentro de unos años.
|