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Aún no se ha informado. Es un secreto que circula dentro del Ministerio de Economía, pero la iniciativa regional de conformar el denominado Banco del Sur representará desvíos de los recursos públicos que podrían canalizarse para áreas sociales.
El tema está dormido por el momento, pero se sabe que en Economía están evaluando que los 2.000 millones de dólares que la Argentina deberá aportar al Banco del Sur se realizará parte con fondos propios del superávit fiscal y otro con reservas.
Sin dudas que el equivalente a 6.000 millones de pesos parece una cifra notablemente elevada para una iniciativa financiera regional, cuyos objetivos no están nada claros.
Dentro del Ministerio de Economía, algunos asesores cuestionan, por lo bajo, la creación de ese banco. “En realidad no tiene mucho sentido crear una entidad de este tipo, porque ya hay organismos creados para el fomento y el desarrollo de la región y que funcionan muy bien”, señaló uno de los integrantes del equipo económico.
El problema es que en este momento el país tiene que desembolsar algo más de 6.000 millones de pesos y si bien se canalizará una parte con superávit fiscal, dicho monto, en definitiva, son recursos que se le quitan a las prestaciones que debe dar el Estado Nacional. “Lo preocupante es que la gente reclama más seguridad, mejor salud, mejor educación y desde el Estado se está destinando una cifra importante para una iniciativa todavía muy incierta”, apuntó la misma fuente con indudable tono crítico con respecto a la creación de ese banco.
Además, entre los técnicos del Palacio de Hacienda empiezan a ver que esto puede complicar considerablemente la relación de la Argentina con los países desarrollados a los cuales se les debe más de 6.000 millones de dólares.
Se trata, precisamente, del Club de París, el grupo acreedor que viene reclamando una normalización de la deuda que Argentina mantiene impaga desde el default de diciembre de 2001. Es más, son varios los analistas que consideran que la creación del Banco del Sur, con el aporte que debe efectuar Argentina, va a generar cortocircuitos con varios integrantes del Club de París que están reclamando cobrar esa deuda.
Además, se presume que detrás de eso se va a retomar el lobby de los acreedores que no ingresaron al canje de deuda pública realizado en el 2004.
Justamente, esos acreedores representan el 24 por ciento de la deuda global reestructurada y vienen reclamando, desde hace cinco años, la normalización de lo que adeuda la Argentina. |