La sociedad misma, los acontecimientos, la necesidad, la famosa “coyuntura”, fueron dando lugar en los últimos tiempos a la participación social de distintos referentes que lograron insertarse o reinsertarse en el transcurrir cotidiano. Exagerando, hasta podría utilizarse el vocablo “resurrección” para demarcar un período que se abrió en aquél fatídico 11 de marzo con la “125”.
En tanto busco en vano un adjetivo calificativo para esa “generala chacarera de cuatros” y todo el descarte que la acompañó en ese irrefrenable impulso que les da su codicia y su costumbre de querer llevarse todo por delante sin importarle las consecuencias, poco y nada de novedoso o creativo habría para conceptuar el desvergonzado, desmemoriado (¿), caníbal y desleal comportamiento de los “trepadores” personajes de una política que no conoce de fronteras en esta timba. La reinserción de viejos (y viejas) fracasados consuetudinarios que se subieron “como sea” al célebre “mi voto no es positivo”, da para compararlo con un vagón del Roca que llega a Constitución a las 8 de la mañana de un día hábil cualquiera. La mayoría tiene en su poder un “pase” sin límite natural de tiempo y de falta de ética, que le permite “subirse a cualquier tren”…Fulleros que siempre han jugado con naipes marcados…¡Y encima perdieron!
………
También se ha notado una especie de renovación en la acción gubernamental nacional que tiende a “abrirse” un poco más. A salir de esa especie de encierro del “top-secret” perjudicial de limitarse a conducir rodeado por un muy reducido grupo de referentes obsecuentes del “sí Cristina”. Pareciera que hay un mazo nuevo cuya calidad se verá mano tras mano…
Sapientes de aquélla situación del cuasi autismo oficial, pero primordialmente preocupados por la situación del país, un grupo de personajes conocidos para el grueso de la población, y otros no tanto, abre el espacio “Carta abierta” con el objeto de debatir sobre los problemas más acuciantes de la actualidad y sobre el futuro. Y lo hace sin sumisión a pesar de tener afinidades con el gobierno. Aquí hay naipes barajados por intelectuales…, artistas, gente de la cultura en general, que por su influencia social ocupan espacios en los medios y consiguen “tenidas” “mano a mano” con el ex presidente Néstor Kirchner.
……….
Pero como siempre hay un pero, revisando el nuevo mazo de naipes veo que aparece (una vez más) una carta en blanco, una carta que (una vez más) parece que no cuenta como debiera contar…
Es la que involucra a la gente común, a los que ostentan el diploma de pobres, a los que tienen voto pero no tienen voz…, a los que bien llama la Primera Mandataria “los olvidados del país profundo” o “los de a pie”.
Creo sinceramente en las lágrimas que a duras penas logra contener emocionada la Señora Presidenta cuando se dirige a ellos o los menciona, y me resulta muy elogiable la actitud de acercarse a la gente luego de los actos de manera franca, aunque siempre queda latente que resulta poco…
Es bueno ver que, aunque sea de paso, escuche lo que le van diciendo y recepte esas cartas que le entregan en mano, así como disfrutar de esas muestras de cariño mutuo con los que están en las primeras filas (tal vez gracias al famoso “aparato”). Sin embargo los que no concurren o los que están lejos del proscenio no tienen el mismo eco que logran otros ciudadanos por ser “acomodados” o por “chapear” pomposos títulos o por disponer del efímero “cuento” de la fama…
Si ante DIOS y ante la Ley somos todos iguales…¿Porqué será que siempre quedan relegados aquellos que no tienen como hacerse escuchar?
Tal vez quiera y pueda la Señora Presidenta ahondar sus lazos fraternos con esa parte anónima de la sociedad que se hace manifiesta en sus discursos y es evidente en las urnas.
La enorme Residencia de Olivos (que supe recorrer palmo a palmo cuando fui Granadero allá por 1965…) podría ser el ámbito justo para recibir mes a mes a un grupo reducido de esos “intelectuales de la vida” que reclaman ser escuchados “en vivo” y sin acomodos con los “punteros”... Cuatro pasajes por distrito provincial cada quince o treinta días, reunirían como máximo a unas cien personas ávidas de contar sus pareceres, sus proyectos, sus ideas, sus penurias…No se trataría de una de esas costosas reuniones con caros protocolos. Simplemente mate, facturas y los oídos y el corazón bien abiertos.
Tres o cuatro horas de un sábado o un domingo servirían para un “ida y vuelta” tan inédito como reconfortante, tanto para las visitas como para la anfitriona.
Un “dar cartas” para todos, sin esconder ningún as en la manga (aunque sea sin intención)...
…………
Sin ir muy lejos, y tratando de meter el tema “pobres” en el contexto siguiente, en estos últimos días se han vuelto a palpar graves denuncias contra el indiscriminado abuso de la producción de soja y la interminable carga de perjuicios que trae consigo ya desde mucho antes de la semilla. Están por Buenos Aires algunos representantes de los verdaderos cientos de miles de “Pequeños productores” agropecuarios que subsisten explotando una, dos, cinco, diez hectáreas y muchos de los inhumanamente desplazados hacia ningún lado por culpa de ese maldito cultivo.
Que el famoso “yuyo” signifique irrebatibles ganancias codiciosamente ninguneadas por los eternos insaciables del campo, y que ello brinde al gobierno enorme recaudación por retenciones y tributos, no puede permitir que desde casi todos los sectores se haga “la vista gorda” ante la sarta de irregularidades muy peligrosas que ocasiona esta plantación.
Desde mi visión de ciudadano común con unos cuantos años de experiencia “callejera”, ávido por conocer algo de algunas cosas, anhelante de justicia, sediento por opinar y fundamentalmente insaciable en participar para tratar de conseguir algún eco positivo por pequeño que sea (aunque para ello tenga como único instrumento los medios de prensa que generalmente censuran puntos de vista que no les convienen editorial, política y/o económicamente…), ante tanto de negativo en este tema, inútilmente traté de comprender los porqué de tantos silencios e inacciones cómplices…
Si sabemos de los desmontes irracionales de todo tipo en toda región selvática o boscosa…
Si está comprobado a diario que estos desmontes provocaron y siguen provocando la expulsión sin miramientos de asentamientos aborígenes y de verdaderos pequeños productores agropecuarios con raíces de decenas y hasta cientos de años en esos lugares…
Si hay estudios científicos que aseguran de los perjuicios de los alimentos transgénicos…
Si se permite que una sola empresa multinacional se pueda dar el lujo de “manejar a voluntad capanga” la producción, la venta y la distribución de las semillas de soja…
Si hay investigaciones, denuncias y testimonios que evidencian que el uso constante y abusivo de fertilizantes, herbicidas y pesticidas que “favorecen” el cultivo de soja, ocasionan daños irreversibles a la tierra y provocan enfermedades en las poblaciones de animales, de otros vegetales y de seres humanos a los que se les han detectado cánceres…
Etcétera…,
Vienen los interrogantes:
¿Porqué hubo jueces que interpusieron acelerados amparos por la “125” y no hay jueces que con la misma velocidad entrometan justos socorros a tantos y tantos perjudicados?...
Diputados y senadores opositores “per se” a la famosa resolución, que realizaron cursos acelerados de “campesinos sojeros especialistas en operación volteo”: ¿Se hicieron (y se hacen) los boludos a sabiendas del descalabro enunciado, porque el objetivo era pura y exclusivamente “votar en contra y aprovechar el momento para tomar posiciones”?...
Si la honorable Corte Suprema de Justicia de la Nación logró fallar rápidamente según sus tiempos, por ejemplo, por la movilidad jubilatoria y por la limpieza del riachuelo: ¿Qué impedimento hay para que lo haga de igual manera con quienes atentan codiciosamente desfachatados e impunes contra la dignidad, la propiedad, la naturaleza y la vida?...
Si desde la torpe pretendida implantación de “la 125”, el Gobierno intentó disminuir las plantaciones del “yuyo” a sabiendas, como lo dijo explícitamente, de tantos perjuicios: ¿Qué poderes se interponen para que de una buena vez se incentive la proliferación de otras producciones y la soja, lenta pero inexorablemente, vaya desapareciendo del mapa agrario?
Este golpe de timón debe ser dado con la acción y la convicción de quien sabe cual es el rumbo que busca para el país y para su pueblo, pero necesita del apoyo de la justicia enancada en los jueces de la Nación que deben actuar con la premura y la certeza que este caso impone. La Primera Mandataria conoce lo que le marca su brújula y la independencia de los poderes del Estado no debiera ser obstáculo para que sea ella misma quien de alguna manera le solicite al Poder Judicial su actuación urgente y lo haga directamente a La Corte... Hay seres humanos y animales enfermos, cultivos que desaparecen, selvas vírgenes y bosques que se transforman en desiertos, tierras que pierden sus nutrientes, sequías, inundaciones, etc….¡Porque unos pocos miles de “vivos” se la están llevando con la cosechadora!!!
¿Qué hace ese enfermizo periodismo que se dedica a investigar según sus intereses?
¿Cree acaso que las engañosas “ciencias de la comunicación” serán valoradas olisqueando el “botox” y las carteras de Cristina?
¿O será que no quiere divulgar la verdad porque se queda sin anunciantes y sin seguidores?
Si desde la amplificada “mesa de cinco patas” (los cuatro panzones más el también panzón “bufón del far-west”), desde el Canal Rural y desde los cientos de “surcos mediáticos” que pululan sembrados “al voleo” por el país, se dedican a gimotear junto a sus pares que siempre lloran miserias y se muestran irrespetuosos e irónicos recordando, por ejemplo, el error geográfico de la Señora Presidenta haciendo referencia a la laguna “La picasa” o se mofan como lo hizo el dubitativo verbal que dijo que “si hay expertas en vacas, porqué carajo no hacen políticas para el país”…
Si el diario “Clarín” ocupa chusma su tiempo y espacio para contarnos, no se con qué objetivo (¿o sí lo se?), que en 218 discursos la Señora Presidenta pronunció una sola vez la palabra inflación…
Si “el gordo” Lanata tiene a Peña como columnista…
¿Será “el chapulín colorado” quien diga o publique que el cultivo de la soja en las condiciones actuales es un atentado que solo beneficia abundantemente a quienes la producen desde la semilla?
………….
Es hora que sean desenmascarados los que alegan mentirosos que hay ciertas producciones que “dan pérdida”(¿¿) y que por ello “se han visto obligados a pasarse a la soja”. Lo cierto es que el “yuyo maldito” tiene, sumada a su fácil producción, una utilidad que está muy por encima de otras que además necesitan más trabajo…¡Y allí está “el kid de la cuestión”!. Poco laburo más mucha renta = ¡negocio redondo! Pero están los perjuicios al prójimo, a la madre tierra y a la naturaleza toda que no son tenidos en cuenta ante la creciente obesidad de las billeteras. Es como si a una persona cualquiera que elabora comidas, se le ocurriera vender un plato elaborado con alguna carne muy económica y a la vez muy codiciada por los comensales, pero que contuviera un veneno de lento pero efectivo accionar. Si el fulano es muy pero muy inescrupuloso, aprovechándose de la gran demanda la vendería cara sin importarle un carajo la salud de sus clientes, que serían engatusados o desinformados sobre la maldad de la ingestión de la pócima. Y con tal de incrementar sus utilidades pondría cualquier excusa para tratar de expender solamente eso. Así pasa con (¿todos?) los “pobres” productores sojeros que supimos conseguir en estos tiempos. Una alteración de los genes de lo que debiera ser una actividad leal, transparente, legítima,….¡humanitaria!, termina siendo innoble, turbia, falsa y egoísta, por privilegiar los intereses económicos.
El éxodo obligado de habitantes de infinidad de poblaciones, en especial del norte argentino, a causa de la codicia “sojera”, da lugar a la narración de miles de historias desgarradoras de aquéllos que terminan hacinados en cordones de asentamientos sin la más mínima cobertura edilicia ni sanitaria o de los que se quedan,… esperando un milagro…
En una nota periodística investigativa del diario “Página 12” (único medio de la prensa escrita que se ocupa humana y profusamente del tema…), cuenta el intendente de Santa Silvina, Chaco:
“…-Las escuelas están cerradas y prácticamente no quedan pools de arrendamiento porque ya los productores son dueños…”
“…-Una parte de la gente que tuvo que irse está en el pueblo de Santa Silvina, pero otra fue a engrosar los cordones de Resistencia, de Rosario e inclusive mucha se fue a Buenos Aires…”
“… –El pueblo siempre fue uno de los mejores lugares de producción de algodón por fibra y calidad. Siempre. Pero usted ahora puede venir y filmar acá, la gran cantidad de casas abandonadas, ¡gran cantidad! Que eran las casas donde vivían los cosecheros, le hablo de mil, que se instalaban y prácticamente vivían para cosechar algodón. Eran de 100 a 130 mil habitantes, y hoy podemos hablar de 15 mil…”
……..
Los tahúres de la cofradía chacarera nos tienen acostumbrados a todo tipo de maniobras “fulleras” y con el correr de los días seguimos comprobando que se continúan “carteando” con un desparpajo atroz, para no perder la banca. Respaldados en esa especie de “copa de leche” que lograron en el torneo “relámpago” jugado en el Congreso por la “125”, siguen presionando, extorsionando, operando, apoyados, aunque ahora con no tantas “convicciones”, por aquéllos que “bombearon” al gobierno para favorecerlos y favorecerse… Algunos de los que saltaban alborozados en el podio vip, no quieren reconocer que se auto-flagelaron y, lo que es peor aún, no les permitieron a los que dicen representar “democráticamente” (los productores de menor magnitud) acceder a los beneficios que les brindaba el gobierno tras el acelerado “maquillaje” a las retenciones, por “subirse al pura sangre” de los oli-“garcas”. Meta y meta “tractorazos”, asambleas, marchas al Palacio Legislativo y el eco fácil que hallan en los medios de prensa que “se compadecen de sus angustias…” y les dan una mano para ver si sumando su apoyo los ayudan a salir de tan complicada situación...(???????).
Desde las antípodas, resulta incomprensible justificar los porqué de ciertas políticas gubernamentales, no exclusivas de la Argentina, que terminan “ayudando” con subsidios a los que tienen bienes muebles e inmuebles (agregado dinero y posibilidades tangibles de generarlo), mientras se dilata o directamente se niega el auxilio a quienes apenas subsisten con sueldos indignos y miserables o un simple “plan social”, y no tienen un “techo” decoroso adonde cobijarse junto a sus familias.
El verborrágico retórico famoso “derrame” que intenta hasta hoy efectivizar la administración nacional, aunque bienvenido por beneficioso pero más que nada por haberlo instalado, se está dando “por goteo” comparado con los “torrentes” de dineros del erario público que van e irán a por lo menos mantener el enorme boquete entre los verdaderamente necesitados y los que lo que menos tienen son urgencias.
Las tan cargosas como permanentes demandas de socorro por parte de los “sufridos” chacareros, resultan tan injustificadas como incomprensibles, porque, salvo algunas honrosas excepciones, todos sabemos que históricamente es una constante que no se condice con lo que poseen, con la forma de vida que llevan y con las posibilidades ciertas que tienen de conducirse socialmente.
Si un gobierno, en este caso el nuestro, debe responder con divisas a acciones corporativas venidas no solo del campo y ello actúa directa y proporcionalmente en contra de la redistribución de los ingresos que beneficien a los pobres, ¡Me cago una y mil veces en esos subsidios!
Desde siempre, pero fundamentalmente como consecuencia de la infame década del infame desgobierno del hoy increíblemente Senador Nacional electo por el voto popular (???), existen miles y miles de casos de simples ciudadanos que hemos quedado en la absoluta ruina debido a la pérdida de la fuente laboral que era el único digno sustento de la madre de las instituciones sociales que es la familia, lo que ha provocado en muchos casos también los remates de viviendas únicas familiares y permanentes y el rastrero deambular por años en busca de un trabajo imposible de conseguir, especialmente para “los viejos” de más de 40…
Entonces…¿Cómo nos podremos sentir cuando vemos la injusticia de responder con ayuda económica a los dueños de campos o industrias valiosísimos?
¿Alegan que sus emprendimientos no son redituables?...Pues, ¡que se dediquen a otra cosa!
¿Critican al gobierno y al país por sus políticas?...Pues, ¡que se suban a un avión y vayan en busca de nuevos horizontes!
Si al final de cuentas reciben subsidios, firman acuerdos, se sacan la foto sonrientes, agradecen y elogian…, y cuando te diste vuelta “te clavaron la puñalada por la espalda” de mil maneras diferentes: Aumentan precios injustificadamente, evaden impuestos, “negrean” con los empleados, hacen “lobbys” para buscar la manera de jodernos, “perrean” con las mercaderías y sus envases, “dibujan” la oferta para que la demanda infle los precios…,¡Provocan inflación!!! Y haciéndose los “mosquitas muertas” salen a culpar a “montoto” de lo que ellos mismos ocasionan en su afán interminable de codicia operativa “derechosa, timbera y teflonera”.
Pero, eso sí, los domingos “pasan” por los templos a escuchar las tendenciosas homilías y a dejar algo sin que les duela. Muy poco de lo que les sobra…
¡Vaya casualidad!.
Del Antiguo Testamento de las Sagradas Escrituras, extraigo una parte del Salmo…¡125!
4- Haz bien, oh Jehová, a los buenos,
Y a los que son rectos en su corazón.
5- Mas a los que se apartan tras sus perversidades,
Jehová los llevará con los que hacen iniquidad;
………………………………………………..
amolasrimas@yahoo.com.ar
|