Los últimos días fueron de cierta euforia en el Poder Ejecutivo por el anuncio de la cancelación de la deuda con el Club de París. Pero más allá de esta importante iniciativa, lo cierto es que el tema de la deuda empezará a ser un verdadero desafío para la Argentina a partir del próximo año.
Uno de los temas esenciales es la deuda, cuyos vencimientos totales suman 19.500 millones de dólares, es decir, casi 2.000 millones más que en este año.
El Gobierno está analizando las distintas alternativas para enfrentar semejante nivel de vencimientos, aunque el nudo neurálgico de la situación es qué va a pasar con el panorama fiscal del país, el cual muestra un horizonte estable pero no tan sólido como en años anteriores.
“Habrá que ver las condiciones del mercado, pero indudablemente que tenemos distintos mecanismos y alternativas para cumplir con las distintas obligaciones”, aseguró un funcionario de la Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía.
En esto, el punto esencial es ver cuánto tiene que tomar el Gobierno del mercado de capitales para poder cubrir los vencimientos. En ese sentido, según el estudio Castiglioni, Tiscornia & Asociados, la deuda prorrogable para el próximo año son 11.200 millones de dólares. Esa deuda es la que conforman los préstamos garantizados y los créditos de distintos organismos internacionales. Es decir, que se debe cubrir en forma efectiva unos 8.300 millones de dólares.
“Considerando que se mantenga relativamente el balance de las cuentas públicas, las necesidades del mercado claramente superan los 4.000 millones de dólares”, aseguró una fuente del Palacio de Hacienda.
En principio, según comentan esas mismas fuentes, lo que se está buscando es justamente alternativas para la parte de la deuda que no es prorrogable.
“Después de lo que pasó la última vez, no hay quórum para seguir financiándose con Venezuela”, puntualizó el funcionario, para lo cual el Gobierno buscaría aumentar el superávit.
“Creo que se debería llegar cerca de 3,7 o 3,8 por ciento del Producto Bruto para poder atender los vencimientos y dejar una porción menor a los 4.000 millones para tomar del mercado”, resaltaron en el Palacio de Hacienda.
Pero justamente el mayor desafío de la Argentina en estos momentos es tener que recurrir al mercado para financiarse. Y, además, las condiciones son muy poco alentadoras.
Sobre este punto se menciona no sólo a la inflación, sino también a los datos del Producto Bruto Interno, del consumo, de la inversión y del balance de las cuentas públicas.
Asimismo, diversos analistas opinan que lo primordial para el próximo año es bajar los niveles de incertidumbre que evidencia Argentina ante los inversores locales y externos.
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