El clima legislativo tiende a tensarse a partir de esta semana, como anticipo de lo que viene en el inicio de la primavera. Además del paquete de leyes vinculadas a la cuestión económica, en particular el ingreso del Presupuesto nacional 2009 el lunes 15, los oídos de los senadores y diputados, tanto del oficialismo como de la oposición, se aprestan a escuchar reclamos de toda índole.
Por el lado del campo, como lo admitieron dirigentes del sector a Parlamentario, el núcleo pasa por recuperar la iniciativa. Según ellos, el conflicto no está resuelto, sino todo lo contrario: se ha agudizado, más allá de las retenciones móviles que el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, le dio un golpe mortal.
La centralidad de los planteos de la dirigencia de la Mesa de Enlace representada por los dirigentes, entre ellos Eduardo Buzzi de la Federación Agraria Argentina y Hugo Biolcati de la Sociedad Rural Argentina, entre otros, es solicitar una reforma impositiva más profunda y la eliminación de impuestos distorsivos.
Además, Buzzi recalca la necesidad de contar con una política de Estado para los pequeños y medianos productores, los cuales pontifica que nada tienen que ver con los famosos pooles de siembra.
En rigor, la idea inicial era en realizar una asamblea frente al Congreso, pero al final las presiones que ejercieron desde el Gobierno sobre algunas de las organizaciones de las entidades empresariales del agro surtieron efecto, y por ahora ha quedado postergada hasta nueva fecha.
Por lo tanto la dirigencia de esas entidades: Federación Agraria Argentina, Sociedad Rural Argentina, Coninagro y Confederación Rurales, transitarán por los pasillos de la Cámara de Senadores y de Diputados con la finalidad de entrevistarse con quienes estén dispuesto a ponerles el oído a los reclamos y a los lamentos sobre la situación que están viviendo, que según ellos, está igual o peor que antes del 11 de marzo, fecha en que se implementó las retenciones móviles las que después fueron enterradas por el famoso voto positivo de Julio César Cobos.
Este cambio de actitud produjo rispideces en la dirigencia del sector, empero al final primó la calma antes que la ruptura, como se especulaba desde el oficialismo, y vendrán para solicitar la aprobación leyes de fomento a la ganadería y a la lechería, así como la segmentación en el cobro de las retenciones a la soja y demás cereales.
En cuanto a la demanda de la sanción de una nueva ley de arrendamiento impulsada por la Federación Agraria quedó relegada, ya que las demás entidades como la Sociedad Rural no comparten el espíritu de la misma. No está demás recordar que el texto tiene dictamen favorable de la Comisión de Agricultura y puede ser abordada cuando el FpV lo disponga.
Sin lugar a dudas que el trasfondo siguen siendo las retenciones que implica disputar con el oficialismo la torta de la renta agraria, y ese sentido tiene la mirada puesta en el Presupuesto nacional 2009.
Vengan nomás
Consultas realizadas por los cronistas de Parlamentario ante las autoridades del bloque y de la Comisión de Agricultura y Ganadería, que preside el cordobés Alberto Cantero Gutiérrez, señalaron que tienen toda la libertad para realizar todas las acciones, pero de ahí a incidir en la construcción jurídica hay un largo trecho.
Se limitan a repetir que la comisión tiene previsto realizar una ronda de consultas con todos los sectores involucrados del campo para la elaboración de un Plan Nacional Agropecuario. Además, destacan que seguirán trabajando en la búsqueda de un consenso para leyes sectoriales, en sintonía con el plan de Gobierno, que es un secreto a voces que a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería ya han comenzado a trabajar con los gobiernos provinciales para fragmentar los reclamos orgánicos de la Mesa de Enlace, además de priorizar con las organizaciones de las familias campesinas e indígenas, en detrimento de la Federación Agraria Argentina, entidad que ya la consideran como expresión de los intereses sectoriales de los grandes grupos económicos. Puertas adentro aseguran que Buzzi es el artífice ideológico de la movida y que los dirigentes de las otras entidades agropecuarias “no tienen cintura política”.
Prueba piloto
Lo que si sorprendió a más de uno fue la confirmación que la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) combinará su habitual estilo de lobby a los legisladores por determinadas leyes. Ahora presentarán iniciativas con la impronta de la Iglesia, más precisamente de su pope, el cardenal Jorge Bergoglio. El brazo legislativo será la Comisión de Justicia y Paz que encabeza el laico Eduardo Serantes, asesor del monseñor Jorge Cassaretto, el monje gris de esta actividad, de acuerdo con la fuente consultada por Parlamentario.
Claro que no se tiran a la pileta sin agua, sino que en estos días intercambiaron opiniones con los diputados Eugenio Burzaco y Cynthia Hotton, del PRO, Francisco de Narváez, del bloque Unión Celeste y Blanco, y la diputada del FpV Graciela Giannettasio, entre otros.
Los proyectos de la Iglesia apuntarían a la prevención y la educación para evitar adicciones, desde las drogas al alcohol. Después vendrán normas vinculadas con el trabajo en negro y la pobreza.
Otro que no se quedó atrás en este accionar de la Iglesia es el diputado nacional justicialista y ahora incondicional de Eduardo Duhalde, el sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo. En esa línea se entrevistó con Casaretto para lograr su bendición de un proyecto de ley de su autoría, por el que pide la aplicación de un IVA diferenciado del 7 por ciento para 25 productos que integran la canasta básica de alimentos.
Según dejó entrever Barrionuevo, el monseñor le habría dado su aval en el estilo diplomático que le es fiel a la Iglesia. Este giro de 180 grados, y de acuerdo con fuentes oficiales del sector, lo que busca es aceitar su relación con el Poder Legislativo, y de esa manera neutralizar la mala relación que tiene con el Ejecutivo.
Libertad vigilada
En este contexto de movimientos, no se puede soslayar lo que pasó puertas adentro del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria. Sin duda alguna es para la antología de la vigencia de la obediencia debida K. Efectivamente, los paladares negro del kirchnerismo o soldados todo terreno del matrimonio presidencial, entre ellos Carlos “Cuto” Moreno, Carlos Kunkel y Dante Dovena, entre otros, armaron una embestida contra el jefe del bloque, Agustín Rossi, la que finalmente no prosperó, por ahora, pero dejaron marcada la cancha.
¿De qué acusan a Rossi? De presentarse como el adalid de la autonomía que gozan por estos días los diputados oficialistas, tal cual lo anticipamos en la edición anterior. No fue casual el título de “Bajo libertad vigilada”. Evidentemente es así, pues la independencia tiene un límite.
Más que obvio que Rossi optó por refugiarse en el silencio y sólo se limitó a comentar los entretelones entre los suyos y esperar que el tiempo pase y que el enfado de los “muchachos kirchneristas” se calme. Claro que queda flotando si la embestida fue una decisión de café o si contaban con el visto bueno del matrimonio presidencial.
De acuerdo con las informaciones recogidas por Parlamentario, la molestia fue creciendo por el fuerte posicionamiento mediático de Rossi, tras el consenso alcanzado por lo de Aerolíneas Argentinas y la movilidad de los haberes jubilatorios, entre otros temas. Además, habría dicho: “Bueno a partir de ahora me van a tener que consultar más seguido”, lo que es desmentido por el santafesino.
Sin lugar a dudas, el mensaje de los paladares negro del kirchnerismo es, en última instancia, hacia adentro del oficialismo, además de enrostrarle a Rossi que la libertad vigilada está más vigente que nunca, lo mismo que la famosa frase del general Juan Domingo Perón, “el que saca los pies del plato, pierde”.
|