Kirchner es difícil de escribir. No ahora, que tuvimos dos presidentes y una ministra con ese apellido, pero al principio complicaba. Por eso la K: esa letrita resuelve muchas cosas. Menem suena bien; es capicúa, pegadizo. Cobos, en cambio, pasa desapercibido, pero tuvo la extraña suerte de que su madre le metiera un gracioso Cleto como tercer nombre. Sí, suena gracioso, pero es inolvidable. En política tener un buen nombre ayuda: es más simple que la gente lo recuerde, si es corto es más fácil que lo incluyan en un título en un diario, o simplemente, lograr que se lo mencione de manera adecuada. Ahora bien, si el apellido es Petcoff Naidenoff la cosa se complica. ¿Cómo es? ¿Petcoff o Naidenoff? ¿Con doble efe? ¿No tiene un segundo nombre más pegadizo? Pero no. Es lo que hay. “En Formosa me conocen como Naidenoff”, dice el susodicho y se ríe. ¿No le trajo problemas un apellido tan largo?, insiste Parlamentario. “La típica gastada en el colegio, nomás”, contesta y aclara que su apellido es uno solo y viene de su padre.
Luis Naidenoff -pide que lo mencionen así en la nota- tiene 41 años y es senador por Formosa. Es el más joven de la Cámara alta, en la que asumió con tan solo 38 años, convirtiéndose en el más joven al menos desde la nueva composición del Cuerpo. Abogado, muy elogiado por sus pares por su oratoria, Naidenoff saltó del Concejo Deliberante de la ciudad de Formosa al Congreso nacional, sin escalas. Con apenas el 28% de los votos en la elección de 2005 -contra el 59,81% del oficialismo provincial- logró un escaño en el Congreso de la Nación. Desde allí, sueña con poder constituirse en una opción alternativa para la Formosa del hoy hegemónico Gildo Insfrán. Nunca desde el inicio de la democracia gobernó esa provincia otra fuerza política que no sea el peronismo y desde 2001 la oposición no logra siquiera introducir un diputado nacional.
- ¿Cómo es ser radical en Formosa donde el peronismo es hegemónico?
- Es muy digno ser radical en Formosa, porque es defender los valores y principios republicanos en una provincia que se ha perdido la esencia del sistema. Contamos con un gobierno que es la encarnación de la Paraguay de Stroessner. Somos parte de una provincia signada por sistemas o institutos como la ley de lemas, contamos con relección indefinida… Cuando uno convive en una provincia cuyo denominador común es la pobreza y la exclusión social, con gobernantes que están atornillados a su silla, creo que desde la oposición, no sólo radical, ejercemos nuestro rol con mucha dignidad. Muchas fuerzas políticas tienen la convicción de plantarse frente a este gobierno que tiene mucho de autoritario e intolerante.
- ¿Hay chances de que esta oposición pueda hacer frente electoralmente a ese gobierno?
- Sí, pero todo es parte de un proceso. En Formosa se ha generado un acompañamiento de la sociedad. Pero todavía hay mucha presión, por parte de un Estado que se mete en el vivir cotidiano del formoseño. Eso no quita que hay una concreta esperanza de poder cambiar las cosas. Está en nosotros como oposición poder construir un proyecto alternativo.
- ¿Hay chances de eso? Porque no se ven muchos líderes en la oposición de Formosa, más allá de su figura…
- Siempre hay chances, hay escenarios dificultosos. Pero todo tiene su tiempo y su momento. Yo confío en la juventud. Porque éste es un régimen que tocó fondo y hay un hartazgo de la sociedad respecto al estilo de ejercicio de poder en la provincia, del mismo modo que el que hay a nivel nacional. Cuando estos modelos que son de alta concentración, hegemonía política, corrupción entran en crisis, me parece que los cambios se van gestando. Está en nosotros tener la capacidad de construir.
- ¿Cree que Gildo Insfrán algún día va a poder nacionalizarse?
- Habría que preguntárselo a él. Yo creo que se siente muy bien en el feudo. La obscenidad en el ejercicio del poder es su mayor característica.
Sin apellidos
- La UCR tiene un rol importante en lo que hace al trabajo parlamentario. ¿Qué falta para que también pueda constituirse en una opción electoral y no suceda lo mismo que el año pasado?
- Son escenarios diferentes. La elección de 2007 fue absolutamente digna.
- Fue tercero…
- No importan los resultados sino las banderas que uno defiende. Nosotros sostuvimos una coalición de fuerte compromiso republicano
- Pero que se agotó en eso…
- Fue una decisión mayoritaria de la Convención Nacional, que acompañó un acuerdo electoral con sectores del justicialismo. Pero lo importante es que nosotros hablábamos de lo que significa el kircherismo. Nosotros lo transitamos con la tranquilidad de que íbamos por el camino correcto, sosteniendo los valores en la casa propia para expresar un modelo diferente. Hoy el partido está en otra instancia, con un mensaje aperturista, de puertas abiertas con la clara intención de ser una de las patas centrales de una gran convocatoria para definir la alternativa que necesita ese país.
- Hoy no tienen nombres para que encabecen. ¿De quiénes se ven cerca?
-Esa no es la mirada acertada. El radicalismo no tiene que estar en la búsqueda de un salvador, o de hombres que desde su individualidad puedan hacer ganar una elección. Hoy tenemos un radicalismo absolutamente potenciado. Los que caminan el interior saben que este partido todos los días convoca. Son muchísimos los afiliados que se habían retirado a su actividad particular y hoy vuelven al partido porque saben que se necesita una UCR fortalecida, con una construcción progresista.
- No hablemos de personas. Hablemos de espacios. ¿De cuáles se ven cerca para hacer una coalición?
- No importa si estamos lejos o cerca de una determinada fuerza, sino que el partido tiene que definir su línea estratégica. Estamos avanzando en una fuerte reforma de carta orgánica interna y en generar los ejes convocantes de los problemas centrales que tiene el país y hacia dónde vamos con la Argentina del futuro… eso hay que definir.
- Pero usted como dirigente puede decir de qué espacios se siente más cerca y de cuáles más lejos…
- Es que no es la discusión de hoy. El partido no tiene que definir con qué espacios políticos se siente más cerca o lejos, sino que necesita potenciarse y rendir cuentas en los espacios de poder que nos dio, por ejemplo en el Parlamento. Como partidos y no como dirigentes individuales.
- ¿Hoy ideológicamente no se ven ni cerca ni lejos de nadie?
- No. Hoy estamos cumpliendo con nuestro rol y abriendo las puertas a todos los que quieran ser parte de este gran partido, con una presencia territorial que sólo tiene el PJ y la UCR. Estamos en la instancia de consolidar nuestra fuerza política para la construcción de una gran fuerza en el país. El tiempo dirá quiénes son los hombres.
- ¿Cobos debe volver a la UCR?
- El ingeniero Cobos cumple un rol institucional que debe seguir cumpliendo. En este momento somos respetuosos de lo que votó la gente y de la propia institucionalidad que ostenta el vicepresidente
Fuera de servicio
Naidenoff tuvo suerte. Desde que ingresó a la Cámara fue un niño mimado. Le dieron un papel protagónico en muchos debates, cosa que en general no sucede con los nuevos, y menos en un partido como el radical. El no coincide con esto “El radicalismo es un partido que se ha caracterizado por propiciar la renovación. Todos los dirigentes que llegaron a gobernar fueron parte de una renovación. Nosotros somos parte de la renovación en Formosa y muchos de nuestros intendentes son jóvenes”, dice. Respecto al lugar que le dieron en el bloque, una y otra vez en la nota le agradece al presidente de su bloque Ernesto Sanz: “Da mucho espacio para que cada uno se destaque en las comisiones en que tiene que actuar. Y tratamos de honrar los mandatos con responsabilidad”.
¿Cómo ve a este Senado?
- Hay un antes y después de la 125… Se trabaja con mucha seriedad y responsabilidad marcándole un límite al poder para que no se crea dueño y señor de todos los argentinos.
- ¿Cómo es su relación con el oficialismo parlamentario?
- Bien, tenemos respeto. Cada uno defiende con pasión sus ideas y con respeto.
- Se está empezando a analizar el primer Decreto de Necesidad y Urgencia de Cristina. Usted integra la comisión de análisis. ¿Cuál es su opinión al respecto?
- Este decreto vale por todos los que no firmó. Esto es una barbaridad, implica un avasallamiento institucional sin precedentes. Estamos hablando de un aumento de más de 36.727 millones de pesos en gastos. 15.127 millones para aplicaciones financieras. Hay que analizar este DNU y darnos cuenta de que la mentada calidad institucional que invoca la Presidenta en sus discursos y sus conferencias de prensa, fue un simple guitarreo. Deja mucho que desear y esto es un capítulo más de la hipocresía política del kircherismo en el poder.
- No le perdonan una ustedes… ¿No es un mérito que en casi un año sólo haya dictado uno?
- No se trata de perdonar sino de cumplir la ley. La Constitución es muy clara. Los DNU se pueden dictar en determinadas circunstancias especiales, con el Congreso impedido. Hoy estamos con un Congreso que funciona plenamente y con una Argentina normalizada. La Presidenta ha usado un atajo que no se corresponde con la ley.
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