Primer acto: Jubilación estatal. Segundo acto: Jubilación privada. Tercer acto: Jubilación estatal. ¿Cómo se llama la película?: La Gran Estafa. Históricamente el Estado argentino se las ha arreglado para lograr recursos de fuentes distintas a lo que tradicionalmente se reconoce como "recursos tributarios". La utilización del impuesto inflacionario por vía de la emisión sin respaldo y la apropiación para gastos corrientes de los fondos del sistema de seguridad social, llevados a cabo durante casi cuarenta años, ejemplifican diferentes maneras de complementar los recursos del sistema impositivo. La hiperinflación que terminó de estallar entre 1989 y 1990 constituyó uno de los límites a esas formas de financiamiento. La solución planteada al grave problema inflacionario, que además provocó en forma superlativa el masivo rechazo a la moneda nacional y el refugio en la moneda estadounidense, fue establecer un cepo a la emisión espuria y un tipo de cambio fijo respaldado por las reservas del Banco Central. Sus beneficios y perjuicios ya han sido exhaustivamente estudiados.
Por otra parte los tremendos abusos y las flagrantes injusticias que se cometieron durante años con los jubilados y pensionados, por un lado llevó a la población afectada a entablar -primero tímidamente y luego masivamente- numerosísimos juicios por re-liquidación de haberes y por otro lado condujo al sistema de seguridad social de reparto a un desprestigio prácticamente irrecuperable. El escenario histórico estaba montado para otra solución. Que provino de las ideas imperantes en la época: Privatización. Todo el andamiaje mediático y político se puso a favor del nuevo sistema privado de jubilaciones y pensiones. De apuro, haciendo uso de las mayorías automáticas que ostentaba el oficialismo en el Congreso Nacional, sin oír otros juicios de valor, nacían las AFJP. Ahora sí, las personas tendrían a salvo su futuro y el mercado de capitales se potenciaría con inversiones para la producción.
La historia reciente es más conocida. Abusos de las AFJP en las comisiones y costos. Simulado control estatal sobre la administración y el destino de los fondos. Apropiación estatal compulsiva de los recursos durante la crisis del 2001, y muy poco de aquellos supuestos beneficios para inversiones con destinos productivos.
Pero con un detalle importante: una gran cantidad de personas, ejerciendo su derecho a elegir, eligen por primera vez en la historia previsional argentina que, para mal o para bien, ellos serían los dueños de sus ahorros previsionales y nadie se los podrían quitar. Con el escenario de la crisis financiera internacional, el gobierno se apresta a revocar ese derecho, incorporándolos a las arcas del estado (más una recaudación anual que ronda los cuatro mil millones de dólares).
Ojalá que el título de la película a que hicimos referencia, no sea premonitorio. *Guillermo Locane es Contador Público. Tributarista, consultor, integra el Consejo Académico de la Especialización en Impuestos de la Escuela de Economía y Negocios Internacionales de la Universidad de Belgrano, y es asesor de la diputada Lidia "Pinky" Satragno.
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