Imprevistamente la política de derechos humanos que impulsa el presidente Néstor Kirchner reactivó las posiciones a favor y en contra de la misma, como se refleja, parcialmente por cierto, en la encuesta de esta edición.
Es que lo acontecido con Luis Gerez, albañil al igual que Jorge Julio López -quien continúa desaparecido-, puso en alerta roja a la dirigencia del país y a vastos sectores de la sociedad, en el sentido de que los juicios a los acusados de crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar oficiaban de disparador para el accionar de grupos parapoliciales o paramilitares, de acuerdo con la versión oficial, para obturar los cursos de acción de los mismos. Una tesis que no es compartida por la oposición, con lógicos matices de diferencias.
En el caso de Gerez su papel de acusador, al igual que Orlando Ubiedo, entre otros, en la causa legislativa para que no asumiera el ex comisario Luis Patti como diputado nacional, lo puso a éste en la línea de fuego del kirchnerismo. Patti, ni lerdo ni perezoso, cambió el eje del discurso oficial y planteó que podría ser consecuencia de las internas del peronismo en el partido de Escobar. “Al Presidente le vendieron pescado podrido”, disparó Patti, al tiempo que exigía que se detenga a los autores y deslizaba que tanto Gerez como Orlando Ubiedo “podrían tener contratos en el Congreso de la Nación”.
También el jefe del bloque de diputados nacionales del PRO, Federico Pinedo, sembró dudas en declaraciones formuladas el martes de esta semana, sobre las causas y los protagonistas del secuestro de Gerez, y consideró que “sería monstruoso” que las alternativas del caso formaran “parte de la campaña electoral” del oficialismo.
Su par del ARI, Eduardo Macaluse, consultado por Parlamentario, se mostró equidistante en su interpretación de los hechos y estimó que “no es bueno que desde la oposición se diga que es un cuento como tampoco del oficialismo se diga que apareció por el discurso de Kirchner”.
Dos posturas que se dieron en el Congreso de la Nación y que seguramente cuando se reanuden las actividades en febrero se van a reactivar, en el caso de que la Justicia no determine con premura la trama secreta del secuestro y posterior aparición con vida de Gerez.
Finalmente, no está demás refrescar algunas definiciones a las pocas horas de lo sucedido en la boca de la diputada nacional del Frente para la Victoria, Cristina Alvarez Rodríguez, sobrina nieta de Eva Perón y una de las responsables de la tendencia interna en la que milita Gerez. Dijo Alvarez Rodríguez: “Son los mismos de siempre. Ahora queremos que se encuentre a los responsables. Y seguimos buscando a López. Las dos cosas al mismo tiempo”. |