La inacción política genera inacción legislativa y judicial.
En los últimos días la Diputada Vilma Baragiola denunció a la inacción política en referencia a la no reglamentación de la ley de obesidad. Ello hace que Familia Bariátrica apoye su denuncia e incluso amplíe la misma .
Desde que se ha sancionado la ley de obesidad las obras sociales y prepagas han mantenido su negativa a los tratamientos tendientes a la lucha contra la obesidad, utilizando como excusa la no reglamentación de la ley de Trastornos Alimentarios .
Del mismo modo existen prueba documental que constata que los jueces no resuelven cuestiones relacionadas con la problemática de la obesidad aduciendo la no reglamentación de la ley 26396 . Tal es el caso de un tribunal de San Martín que en una de sus resoluciones dice : …. “respecto de la sanción de la ley 26396 y su inclusión en el PMO, que si bien la norma incorpora la cobertura del tratamiento integral de los trastornos alimentarios, se encuentra sujeta en sus especificaciones a la reglamentación “ según las especificaciones que a tal efecto dicte la autoridad de aplicación “ ( art. 15) , la cual no ha sido aún dictada. ….
Estos fallos típicos de lava manos muestra el poco interés en resolver cuestiones de salud, porque pese a la no reglamentación de la ley de obesidad, nuestra Constitución Nacional garantiza el derecho a la salud y por ende se debe respetar tal derecho que poseen las personas .
Numerosos son los fallos judiciales en los que el juez interviniente hace uso de leyes no reglamentadas como fundamento de sus sentencias pero es mas fácil eludir la tarea diciendo que tal o cual ley no está reglamentada .
La tarea de los jueces no es ni mas ni menos que el administrar justicia por ello no entendemos el motivo por el cual se deja a un obeso sin tratamiento pasando por alto ciertas consideraciones importantes que son propias de nuestro tribunales superiores tales como : “…Jueces del Tribunal Superior de nuestra provincia, han sostenido que: “Es principio recibido y reiterado por este Tribunal, que las disposiciones reglamentarias son normas secundarias que completan la ley, pero que ni la suplen ni mucho menos la limitan o rectifican. La articulación entre la ley y el reglamento —ha subrayado— se hace sobre el principio general de la coherencia normativa, en virtud de la cual la ley precede al reglamento y no puede ser, consecuentemente, derogada por éste (art. 31, Const Nac.) que, únicamente, puede agregar aquellos detalles y especificaciones que la ley, por su naturaleza, no puede técnicamente contener”.
“Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que la ley no manda, no privado de lo que ella no prohíbe”
Pero no solo ello esta dispuesto a denunciar Familia Barría rica, otro de los grandes abusos a los que son sometidos los obesos es la no autorización del mejor tratamiento por cuestiones de costos. Es así como una obra social o una prepaga, busca brindarle al obeso el tratamiento más económico del mercado. En el caso especifico de la cirugía para la obesidad existen obras sociales que niegan intervenciones quirúrgicas mini invasivas de tipo laparoscopica , a cambio de cirugías donde se somete al obeso a una apertura de su estomago (cirugías abiertas) sin importarle el mayor tiempo de recuperación o las consecuencias que ella traen aparejadas. Solo interesa que sea el menor de los costos Es así como muchos obesos incorporados en programas de tratamientos contra la obesidad, donde son evaluados y contenido por un equipo multidisciplinario, son derivados a otros profesionales por cuestiones de economicidad para la obra social, sin importarles la relación medico paciente y si necesidad de contención y preparación para la cirugía.
No importa si el tratamiento que se le brinda es antiguo o ha sido superado por la tecnología.
También es justo denunciar la existencia de prepagas que hacen abuso de tipo administrativos tales como el de solicitar por escrito a sus afiliados la justificación de tratamientos nutricionales por mas de dos años a los fines de justificar sus fracasos en las dietas, sin importarles que el obesos cargue sobre sus hombros toda una vida llena de obesidad .
La búsqueda de un tratamiento contra la obesidad lleva implícito el tener que luchar contra un sistema donde el obeso no deja de ser un numero que puede supuestamente afecta las arcas de riqueza de los prestadores de servicios para la salud. En lo que respecta al año 2008 exiten prepagas que han aumentado sus cuotas de servicios en mas de un 53% y no conformes con ello recientemente apuntaron a incrementar en un 10% mas aduciendo el tener que cubrir los tratamientos para la obesidad . Nadie los regula , nadie los controla , hacen de sus contratos la analogía que mas placer les cause leer , mientras tanto los obesos debemos suplicar por un tratamiento dirimiendo nuestras solicitudes en los tribunales .
Oscar Angel Amigo
Familia Bariatrica
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