Si algo caracteriza las sesiones en ambas cámaras son los prolongados discursos, los que en más de una oportunidad son escuchados por una mínima cantidad de presentes en las sesiones.
Otro detalle es cuando irrumpen las luces de la televisión en los recintos, más de uno levanta la voz y gesticula para acaparar la cámara. Y ni qué hablar si el cierre de una sesión se da en la franja horaria de los informativos, entre las 19 y las 21.
Tal vez por eso y dada su larga experiencia, el jefe del bloque de senadores del oficialismo de la Cámara alta, el rionegrino Miguel Angel Pichetto, reclamó con éxito la mayor brevedad en los discursos en la última sesión del año.
“Seamos breves, estamos todos cansados, es fin de año”, dijo Pichetto al arranque y en general todos los presentes le hicieron caso. Empero, quien se quedó con la última palabra de despedida fue el senador por Formosa, José Miguel Mayans, con el saludo a todos los presentes. Lo hizo después de Julio Cobos, con lo cual cerró el año, sonrisas de por medio por la picardía.
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