“Es cuento del Lole”. Esa es la respuesta a quien la quiera oír de parte de la ex diputada nacional María del Carmen Alarcón e integrante del círculo íntimo de Carlos Reutemann, cuando era gobernador, al ser consultada sobre su presunta postulación para ocupar el sillón principal de Balcarce 50, siempre y cuando infrinja una derrota a las huestes socialistas el domingo 25 de octubre.
Es decir, primero escuchar el mensaje de las urnas y después resolver como lo hizo Cristina Fernández de Kirchner cambiar la banca del Senado por la del Ejecutivo. Hoy una verdadera incógnita del siempre “escondedor” Reutemann.
Hasta entonces quedará flotando las dudas y más de un senador, que tiene frecuente relación en la Cámara alta con el postulante, se anima a conjeturar, al igual que Alarcón, que es un cuento. O una comedia de verano como lo graficó a Parlamentario uno de ellos, mientras otros -al mejor estilo justicialista- colgaban de su figura los elogios habituales para estas presentaciones.
Cuáles son los argumentos que alimentan las dudas y las incertidumbres de Lole. Su encriptada personalidad da pábulo para todas las interpretaciones. Su parquedad, que saca de las casillas a más de uno que los lleva a pronosticar que finalmente no pasará nada.
Otra de las tantas especulaciones echadas a rodar sobre su real postulación para el cargo de la presidencia, es primero sortear con éxito la ruta electoral de su provincia, un escollo más que difícil. También le enrostran a Reutemann falta de coraje político en los momentos más álgidos de su partido.
Restan nueve meses para que ese deseo de verano tome otra dimensión. Un tiempo más que largo.
No hay 2011 sin 2009
Esa es, sin lugar a dudas, la síntesis que toda la dirigencia política realiza a nueve meses que se abran nuevamente las urnas a nivel nacional, aunque algunos caudillos distritales o regionales especulan con desdoblar, de acuerdo cómo venga la mano políticamente en particular el oficialismo, como lo admitió uno de ellos a Parlamentario en una breve conversación telefónica en off the record.
La reconfiguración electoral del peronismo en sus diferentes variantes de cara a las elecciones de renovación de diputados y senadores nacionales, sumó un nuevo protagonista que no estaba en los planes de nadie: el ex gobernador y actual senador nacional Carlos “Lole” Reutemann, que apenas pronunció un par de palabras, fiel a su estilo, de que estaba pensando candidatearse al principal sillón de Balcarce 50.
A grandes trazos se puede dibujar en el escenario del justicialismo tres tendencias: el kirchnerismo que controla gobernaciones, legisladores, intendentes, concejales y la sigla del PJ; los que no comulgan con la pareja presidencial en un arco que incluye desde Carlos Menem pasando por los hermanos Rodríguez Saá, Eduardo Duhalde, José Manuel De la Sota, Luis Barrionuevo, Felipe Solá, Juan Carlos Romero, Ramón Puerta, entre otros históricos justicialistas que no se cansan de bregar cada dos años o cuatro volver a ser moradores transitorios de la Casa Rosada, ello o quienes nominen para esa disputa.
Finalmente, una zona donde militan presuntos candidatos presidenciales sin romper del todo con Néstor Kirchner, como el caso del gobernador de Chubut, Mario Das Neves, por dar un ejemplo, o el de Córdoba Juan Schiaretti, y una lista que algunos de los consultados incluyen al mandatario salteño Juan Manuel Urtubey o al tucumano José Alperovich, los que lógicamente lo niegan. Lo mismo sucede con el sanjuanino José Luis Gioja, quien puertas adentro critica el estilo K.
Urtubey en ese contexto anticipó que los funcionarios de su Gobierno, empezando por él, van a tener una actitud prescindente de las elecciones. Apeló a un eufemismo: “Es una acción de los partidos políticos”, dijo palabras más palabras menos.
Das Neves por su lado ratificó su candidatura, pero rápidamente apuntó que primero debe ganar para tener esa pretensión. “Después de octubre hablamos”, acotó.
En este lote habría que incluir por ahora, a Reutemann, quien puntualmente no se pronunció sobre el tema. Aunque su silencio es una arma que desorienta a más de uno. Y cómo. Sino, hay que detenerse en las definiciones de la senadora Hilda González de Duhalde dijo “nunca se sabe qué piensa ese hombre”, además de otras consideraciones sobre sus vacilaciones, aunque Luis Barrionuevo fue más directo: “Es un pecho frío”.
A la vera del río
Por el lado de la oposición también se produjeron reacciones encontradas con relación a las pretensiones presidenciales de “Lole”, en particular en la cuna del ex corredor de carreras de Fórmula 1. Quien lo enfrentará en las elecciones de octubre para una banca en la Cámara alta es el socialista Rubén Giustiniani, quien recitó el histórico libreto que es un hijo dilecto del menemismo, como si fuera una novedad, conjeturando que el resto de la ciudadanía sufriera de amnesia. En cambio la pitonisa de Elisa Carrió se desilachó en elogios, además de recalcar su buena imagen masculina.
Es que la irrupción de Reutemann obliga al socialismo, empezando por el gobernador Hermes Binner, a repensar su estrategia. Una derrota significaría un golpe de gracia a su ambición de disputar el ingreso a Balcarce 50, a partir de construir una alternativa de poder desde la centro izquierda.
De esta manera, Santa Fe se transformó en una playa de maniobra del peronismo para intentar recuperar la gobernación lo que condiciona al kirchnerismo a tener una conducta oscilante en cuanto a esa candidatura. Hasta el jefe del PJ, NK le dio la bendición al estilo que se usa para estas circunstancias.
Para colmo uno de los dramas, no el de las inundaciones que padeció el senador cuando era primer mandatario, es el futuro del jefe del bloque de diputados nacionales Agustín Rossi, quien termina su mandato en diciembre próximo.
Es decir, el amague de Reutemann puso en estado de alerta al socialismo y al peronismo en su conjunto, en el caso de los primeros no van a revisar sus nominaciones estelares, pero si hasta donde van a hacer jugar a Binner, otro de los precandidatos presidenciables.
Por el lado de los que no comulgan con “Lole”, tienen que esperar si o sí lo que se resuelva en la quinta presidencial de Olivos. No tienen margen para sacar los pies del plato.
Un cambio de estilo
Precisamente Santa Fe con Hermes Binner y Carlos Reutemann pone en la vidriera a dos potenciales candidatos, las que finalmente se develará recién el domingo 25 a la noche.
Esta alternativa, más otras que se conocerán en las próximos meses, ha movilizado a los estrategas K a buscar un camino diferente a lo realizado hasta el momento. La idea base es dejar de lado la confrontación y la soberbia. Encauzar el diálogo con los sectores enfrentados y abrir el juego al peronismo.
De allí que algunos sectores del kirchnerismo se entusiasmaron con la posible candidatura de Reutemann. Según ellos es el único dirigente del PJ que “los puede salvar” de la hecatombe electoral. En la intimidad comentan que es difícil que la ciudadanía convalide otro cuatro años más de Gobierno K. Saben que el viento comenzó a soplar en otra dirección, más allá que algunos analistas políticos sostengan que la actual administración hará los deberes para reencauzar su romance con la sociedad.
Con este horizonte a la vista, ¿Reutemann se animará ser candidato de los K? La respuesta de varios dirigentes consultados por Parlamentario coincidieron que no. “Lole nunca asumió una responsabilidad política sin la bendición total de la dirigencia del PJ. Como no habrá unanimidad de criterios, le anticipo con varios años luz que no será candidato”, dijo un histórico dirigente justicialista santafesino.
Más allá de estas conjeturas, lo cierto es que la posible candidatura de Carlos Reutemann a la presidencia se convirtió en el hecho político más importante de la primera quincena del flamante año. Como las novelas del verano, las intenciones de Lole ¿serán simplemente pasajeras? Cuestión de esperar.
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