Como suele suceder en cualquier cierre de listas de candidatos, el tendal de heridos -a lo largo y ancho del país- es grande. En la provincia de Buenos Aires los desencantados con sus respectivos jefes políticos fueron más que elocuentes. Tan es así que varios de ellos decidieron dar un portazo, como lo hizo el diputado nacional Jorge Sarghini, quien no aceptó el lugar ofrecido por la gente de Macri, del “Colorado” De Narváez y Solá.
Otros, sin embargo, obedecieron a rajatabla la decisión de la cúpula partidaria, como Edgardo Depetri que figura en el lugar 17 de la grilla del FpV. Si uno se atiene a las encuestas que se manejan en los bunker de los tres sectores en pugna que pelearán seguramente palmo a palmo en el distrito, el berborrágico dirigente ultrakirchnerista no renovaría su banca. Allegados al diputado están sumamente molestos por la decisión de NK de no colocarlo entre los 12 primeros lugares. “¿Qué hizo Remo Carlotto, para estar antes que nuestro candidato? Nosotros hicimos un gran acto y parece que no nos sirvió de nada”, se quejó ante Parlamentario, uno de ellos. Lo cierto es que Depetri, para renovar su banca, deberá esperar primero que el FpV gane en la Provincia con un buen margen para colocar en la Cámara baja 15 diputados; caso contrario, esperar las renuncias de Néstor Kirchner -dice que va a asumir-, Daniel Scioli y Sergio Massa y tal vez otro candidato electo para asegurar su continuidad. El hombre hizo mucho por los K, sin embargo el pago fue más que módico. A esperar, a esperar.
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