No sabemos cuándo se va a sancionar la nueva ley de Educación Superior. Seguramente quedará para el año que viene y se tomará como base el trabajo hecho en la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados”. Una frase así podría haber cambiado los ánimos. Pero esa frase no existió. La frase real fue otra: “Este año no es conveniente tratar la ley de Educación Superior: exige consenso, discusión y debate con la oposición y escuchar a la sociedad”. Así el flamante ministro de Educación, Alberto Sileoni, dio por cerrado para este año toda posibilidad de que se debata una nueva ley de Educación Superior, que era uno de los pilares que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció al inicio de su mandato.
La frase “se necesita más debate y escuchar a la sociedad”, no cayó nada bien en el Congreso, especialmente en la Cámara de Diputados. ¿Por qué? Porque la Comisión de Educación, presidida por Adriana Puiggrós, venía trabajando en profundidad esos temas. Tanto el oficialismo como la oposición estaban muy conformes con lo realizado. Por primera vez en muchos años, una comisión se encargaba de llevar la iniciativa frente a una eventual reforma educativa.
“Fue un año y medio de trabajo. La molestia no es porque haya dicho que se pasa para el año que viene, sino porque se haya desconocido lo que se venía haciendo”, coincidieron varios diputados del oficialismo que integran la comisión. Por supuesto, que la oposición coincidió con esta idea.
El malestar se agravó porque el ministro dijo que “hay que escuchar a la sociedad”. La titular de la comisión, Adriana Puiggros, mostró su fastidio a horas de conocerse las declaraciones. “Se está desconociendo la consulta que hicieron sus propios diputados Y también desconoce el acuerdo firmado por todos los bloques, que se entregó al ex ministro Juan Carlos Tedesco, con el informe final”.
¿Qué se hizo en la Comisión?
“Durante todo este tiempo estuvimos recibiendo, semanalmente, a grupos, instituciones, organismos, sectores de la comunidad universitaria, de la comunidad de la educación superior en general, universitaria y no universitaria y también de la sociedad”, explicó Puiggros a Parlamentario. Las consultas fueron diversas: desde grupos empresarios (como la Sociedad Rural o la Unión Industrial), organizaciones Pymes, científicos, intelectuales, rectores y agrupaciones estudiantiles. A partir de agosto del año pasado, miembros de la comisión fueron hacia el interior del país: se instalaron Córdoba, Salta, Rosario y Comodoro Rivadavia y en cada uno de esos lugares recibieron aportes de cada una de las regiones.
Todo el trabajo concluyó con la elaboración de un acuerdo entre todos los bloques, excepto la Coalición Cívica, que fue presentado oportunamente al ex ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco. El texto ratificaba la gratuidad de las carreras de grado, la responsabilidad del Estado en el financiamiento de la educación superior y en asumir la planificación del área, respetando la autonomía y autarquía de cada una de las universidades.
A partir de esos acuerdos cada bloque presentó su propio proyecto. La idea era consensuarlos y llegar a un texto que pueda ser votado por todos en los recintos. Pero ahora todo volvió marcha atrás. “Hay muchos temas que ya están siendo inabordables como la creación de nuevas universidades, las extensiones, los niveles de decisión… no deberíamos esperar más tiempo”, reclamó un diputado oficialista que pidió preservar su anonimato.
¿Qué harán desde el oficialismo? Nada. Seguirán trabajando y haciendo las consultas. Por ahora no hay voluntad de ponerse en pie de guerra con un nuevo ministro al cual –todos coincidieron- respetan muchísimo. No se puso en duda que es el mejor hombre para encabezar esa cartera.
Por su parte, legisladores de la oposición aseguraron que seguirán insistiendo para que la ley se trate este año.
Desde el Senado, la titular de la Comisión de Educación, la entrerriana Blanca Osuna volvió a ratificar su compromiso de trabajar en conjunto en la discusión de las leyes pendientes y también elogió al ministro. “Es una persona de diálogo y de acción, que con su experiencia hará un gran aporte en la discusión”, aseguró.
En el Congreso hay 10 proyectos de ley en que se propone sancionar una nueva ley de Educación Superior. Uno de ellos lleva la firma de todos los pesos pesados: la propia Puiggrós, Ana Berraute (vicepresidenta de la Comisión), el titular del bloque del FpV, Agustín Rossi y la vicepresidenta del cuerpo, Patricia Vaca Narvaja. Por parte del oficialismo en Diputados hay otro proyecto con estado parlamentario del cordobés Alberto Cantero Gutiérrez. También hay iniciativas del bloque socialista –encabezado por la santafesina Silvia Augsburger- del SI y del PRO. El radicalismo sólo presentó una propuesta en el Senado, al igual que la Coalición Cívica.
El tema seguramente profundizará las guerras entre oficialismo y oposición. Y también abrirá nuevas grietas al interior del bloque del FpV, cuyos diputados vienen reclamando más protagonismo y más poder en la toma de decisión. Una facultad que, a juzgar por esta postergación, no será concedida. |