Crece otra preocupación en el Poder Ejecutivo. Se sabe ya que la situación fiscal es muy complicada, que el déficit financiero del Estado prendió una luz de alerta en el Gobierno. Y ahora es el turno de las provincias, ya que son varios los estados del interior del país que empiezan a mostrar una situación fiscal por demás comprometida.
“Las provincias van a tener que empezar a moderar la evolución de su propio gasto”, aseguró un funcionario del Ministerio de Economía, quien a la vez aclaró que no hay mayor margen para asistir al interior del país tal como ocurrió en años anteriores.
“Los recursos del Estado nacional se han ido achicando, por lo cual los gobernadores deben entender que tendrán que buscar un mayor equilibrio en las propias cuentas”, resaltó el mismo funcionario.
El panorama concreto muestra que este año el balance de las cuentas públicas a nivel nacional culminará con un leve superávit de 1,4 por ciento del Producto Bruto Interno, en tanto que a nivel provincial se calcula que el mismo cerrará con un déficit de 0,2 a 0,4 por ciento del PBI.
En ese sentido, un reciente informe de la consultora Economía & Regiones asegura que “la política del Gobierno tiene cinco características que se refuerzan negativamente entre sí y acrecientan su propia falta de sustentabilidad”.
Sobre este punto menciona el deterioro del superávit fiscal primario del sector público nacional, el deterioro de la sustentabilidad de largo plazo del programa financiero; la apropiación creciente de los recursos tributarios totales por parte del sector público nacional, en detrimento de las provincias; el deterioro fiscal mayor en las provincias que a nivel nacional y las mayores necesidades de financiamiento en las provincias junto a un menor poder de financiamiento a nivel federal.
“La interacción de estas cinco características se resumen, en gran medida, en el resultado primario del sector público consolidado que, entre 2004 (5.2% del PBI) y 2009 (1.4% del PBI), caería casi cuatro puntos porcentuales en términos del producto”, resalta el trabajo.
El informe consigna que con mercado voluntarios de deuda cerrados y sin financiamiento genuino, la caída del superávit primario nacional compromete la sustentabilidad de largo plazo del programa financiero nacional.
“Al mismo tiempo, implica menor financiamiento para las provincias que necesitan mayor asistencia (por parte de la Nación) para hacer frente a sus obligaciones, en un marco en el cual presentan ya un resultado financiero negativo y un superávit primario cada vez más bajo”, puntualiza.
El trabajo de Economía & Regiones agrega que “el deterioro del resultado primario nacional se sustenta, fundamentalmente, en un crecimiento del gasto primario a un ritmo superior a los ingresos. Esta tendencia se profundizó notablemente desde finales del año pasado. En los primeros seis meses de este año la tasa de crecimiento del gasto primario superó, en promedio, por 22 puntos porcentuales a la tasa de expansión de los ingresos tributarios”.
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