Desde hace tiempo el diputado del SI Carlos Raimundi viene coqueteando con la administración Kirchner. Sus votos en el recinto así lo testimonian, a tal punto que en la última sesión decidió jugar a fondo con la propuesta oficial, apoyando la prórroga de las facultades delegadas. Para muchos, fue un blanqueo de su posición política. El otrora militante de la juventud radical, el ARI y el SI tendría asegurado un cargo en una representación diplomática de América Latina “por los servicios prestados”, según comentó maliciosamente un influyente diputado del FpV. “El hombre se portó bien con nosotros”, dijo a Parlamentario nuestro interlocutor. Lo cierto es que Raimundi, a quien se le vence su mandato el próximo 10 de diciembre, no se irá a La Plata, sino tendrá otro rumbo.
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