Nosotros pensábamos que teníamos un aliado en el Congreso y no fue así. Nos sentimos traicionados”. La frase la pronunció nada más ni nada menos que Hugo Iturraspe, presidente de la Sociedad Rural de Santa Fe, y expresa el generalizado pensamiento de la dirigencia del sector que era la base de partida de la carrera electoral del senador Carlos Reutemann rumbo a Balcarce 50.
Pero fue más allá Iturraspe: puso en dudas la sorpresa que mostró al enterarse de la ya famosa rúbrica de quien fue su funcionaria en su gestión como gobernador y su vocera, la senadora Roxana Latorre, entonces le asestó una advertencia al Lole que todavía debe estar mascullando bronca junto a su esposa Verónica: “Yo no lo veo gobernando el país, no creo que sea candidato a Presidente una persona que ha actuado de la manera que acaba de actuar”.
Sin lugar a dudas una reflexión que ha ganado espacio en más de un ámbito, no sólo de la dirigencia partidaria, sino en el resto de la oposición, en el sentido de que por ahora Reutemann guardará el auto presidencial en boxes, y que le va a resultar complejo sacarlo y ponerlo nuevamente en la pista.
Para quien la ambigüedad es su especialidad, o mejor dicho forma parte de su personalidad, en las últimas semanas tuvo que modificar esa particular conducta para paliar el cimbronazo producido por su entonces coequiper en la Cámara alta, Roxana Latorre.
Esa dosis de ambigüedad que caracteriza al Lole atraviesa su hora más ardua. No es para menos, pues la impiadosa lucha por la sucesión K no deja margen para las dudas. Pese a que recién se están dando los primeros pasos hacia las presidenciales de 2011, la interna del peronismo está en plena ebullición. Las operaciones de prensa a lo largo y ancho del país están a la orden del día. Reutemann lo está viviendo en carne propia. El senador se había imaginado otra realidad, otro tiempo para definir sobre su futuro político, más allá de su banca. Sin embargo, importantes dirigentes de su partido han acelerado ese tiempo.
Por lo tanto, los mensajes codificados que siempre distinguieron a Reutemann ha llegado a su fin. O habla, como le reclama Hilda González de Duhalde, o se diluyen sus ambiciones. “El 99 por ciento de la sociedad no sabe lo que piensa”, acotó recientemente la esposa de Eduardo Duhalde.
Carlos Reutemann, al igual que Cobos, Felipe Solá, Francisco de Narváez y Mauricio Macri, por citar ejemplos de dirigentes que sueñan con calzarse la banda presidencial y hablar desde el balcón de la Casa Rosada, no una tienen estructura nacional que les garantice un triunfo en los cuatro puntos cardinales del país, lo que los obliga a negociar o acordar con sectores afines a sus proyectos. Aunque CR ya tiene tendido un puente en la Región Centro con Jorge Busti y Juan Schiaretti y en la región norte con Juan Carlos Romero.
Esa banca es mía. “No creo que le pida que renuncie a la banca”. Esa frase la recogió Parlamentario y formó parte de la nota titulada “Y me fue infiel”, de nuestra edición anterior, donde se reflejaba la gran tensión interna que se vivía la semana pasada en el despacho de Latorre.
A las pocas horas, algunos dicen que fue durante la sesión del jueves cuando ambos senadores se sentaron juntos en sus bancas con cara de pocos amigos, conscientes de que las cámaras de televisión y fotógrafos estaban puestas en ellos sin descuidar un segundo, el Lole le habría dicho que no sólo la expulsaba del bloque, sino que iría por su banca.
Y así fue. Los partidos Conservador Popular, Demócrata Cristiano y el MID que formaron parte de su Frente Santa Fe Federal, pidieron a Latorre “que de un paso al costado”. Obviamente estas agrupaciones hablaban en nombre del senador. En la misma línea, los cuatro bloques que responden a Reutemann y Jorge Obeid de la Cámara de Diputados de Santa Fe salieron con los tapones de punta a repudiar la conducta de la senadora, a quien acusaron de “una incalificable deslealtad”.
La idea de los seguidores del ex corredor de Fórmula Uno es que Latorre deje su banca. Si ello se produjera, sería una imprevista alegría para el jefe del bloque de senadores de la provincia, Ricardo Spinozzi, primer senador suplente de la lista ganadora el 28 de junio. Pero no debería hacerse muchas ilusiones, ya que -Ley de Cupo mediante- el cargo sería para la actual intendenta de Esperanza, Ana María Meiners. Así lo expresan el antecedente más cercano que es el de Santa Cruz, donde al renunciar Alicia Kirchner asumió la segunda suplente, la desaparecida Judith Forstman.
La cruzada del reutemismo contra figura de la senadora en la provincia es total. Allegados a CR comentaron a Parlamentario que nunca se imaginaron una jugada de este tipo. “Esperábamos cualquier operación, menos ésta. Nos pegaron un tiro y estamos malheridos”. La frase sintetiza el pensamiento reinante en las huestes del ex gobernador de Santa Fe.
Más allá del lamento, lo cierto es que la fustigada senadora asumirá nuevamente en su banca, ya que según a sus colaboradores “no se le cruza por la cabeza renunciar”.
Con todo
En los pasillos del Congreso aún persisten dudas sobre la jugada de Roxana Latorre. Los mal pensados -que nunca faltan- dicen que la senadora no da un paso ni abre la boca sin el consentimiento de CR, por lo tanto “descreen de la versión oficial”. Precisamente ese pensamiento que circula en forma subterránea y fogonean desde las usinas K, es lo que martiriza a Reutemann que fuera de sí explotó lanzando frases pocos habituales en él.
El senador sabe que no saldrá indemne de esta jugarreta, más bien todo lo contrario. Su frase “estoy en un pantano” marca una lectura correcta, y tal vez para demostrar que es buen piloto decidió cortar por lo sano, expulsando a su otrora ladera y abroquelando a su alrededor a la dirigencia partidaria de su provincia.
Pero la embestida no sólo se circunscribió en el PJ, sino imprevistamente el presidente del Comité Nacional de la UCR, el senador nacional Gerardo Morales, cargó con todo contra su colega, incluso responsabilizándolo por no ejercer una oposición cerrada contra NK. Además, puso sobre el tapete su incursión en la última sesión.
La planilla precisaba que Carlos Reutemann no estaba en el recinto, pero sí su ex compañera de bloque Roxana Latorre, quien obviamente votó en contra de las facultades delegadas. Claro que según informaron a Parlamentario el hombre antes de ausentarse había dejado constancia que votaba en contra, lo que no es una práctica no habitual, pero que tiene tolerancia legal.
Una fina estocada de Morales que más de un socialista le hubiera gustado infringir a quien el 28-J les ganó en Santa Fe, con lo cual esmeriló las especulaciones del gobernador Hermes Binner de disputar el cetro presidencial en alianza con la UCR o la CC, dado que ir por afuera de las estructuras tradicionales es cruzar el desierto con una anchoa en la boca.
Puente resbaladizo
La muestra de que el proyecto presidencial de Reutemann quedó averiado, no sólo por las reacciones de las entidades del campo y del duhaldismo es que el mentado armado regional entre Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe, con eje en su figura, sufrió un coletazo, aunque allegados al ex gobernador minimizan lo acontecido en la Cámara alta. Es más, responsabilizan al Gobierno de llevar adelante una campaña de desprestigio contra la figura de Reutemann.
Lo cierto es que el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, guarda silencio sobre el derrape de su referente institucional para 2011, mientras que el ex gobernador de Entre Ríos Jorge Busti, quien mantuvo recientemente una sugestiva reunión con Eduardo Duhalde, se encontrará en las próximas horas con CR para analizar, entre otras cosas, su futuro político.
En tanto, el resto de los gobernadores que le habían envidado al santafesino señales de bienvenida a la ruta electoral no fueron locuaces a la hora de opinar sobre lo sucedido. Y, al igual que Busti, muchos de ellos comenzaron a incrementar sus visitas e intercambio de opiniones con Duhalde, con la premisa de reorganizar el PJ, según admiten.
Más allá de lo sucedido en el Senado, la figura de Carlos Reutemann sigue estando en un lugar privilegiado en el electorado nacional. Habría que ver si el poco locuaz dirigente decide, de una vez por todas, participar de las elecciones presidenciales, aunque algunos dicen -para felicidad de NK- que la frase pronunciada en una entrevista radial: “Que se recontrametan la candidatura en el medio del c...”, fue lapidaria. Para qué más, a buen entendedor, pocas palabras. ¿Será así nomás, u otra estrategia para seguir navegando en las enigmáticas aguas que nos tiene acostumbrado? ¿Tendrá espaldas para aguantar todo el arsenal que le tirará el kirchnerismo y otros sectores del PJ? Uno de sus colaboradores más cercanos dijo a Parlamentario que Reutemann será candidato a presidente en 2011, y que lo anunciaría en los primeros meses de 2010. |