Por César Montenegro
Hace ocho años que las unidades de gestión política y administrativa descentralizada, denominadas Comunas, debieran estar en funcionamiento, según mandato constitucional. Sin embargo, nada se hizo para que esto ocurra. La oposición acusa a Mauricio Macri de tener poco apego a la participación vecinal. El Gobierno del PRO, en tanto, dice entender que la fecha de elección de autoridades comunales debe contar con el más amplio consenso legislativo.
Para conocer las virtudes de este proceso de desconcentración de las funciones del Gobierno de la Ciudad y el porqué de la disidencia entre el oficialismo y la oposición, Parlamentario entrevistó al presidente de la bancada de la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya.
El arco opositor pretende que la elección de los comuneros se realice en el primer semestre de 2010 y el macrismo intenta trasladarlos a 2011 y para ello ya contarían con los votos necesarios de aliados eventuales.
- ¿En qué instancia se encuentra el proceso de elección de autoridades comunales?
- En virtud de un recurso de amparo presentado por un grupo de vecinos, que la Justicia hizo lugar se llegó a un acuerdo entre la Legislatura y el Ejecutivo para que el 20 de octubre -en sesión especial- se trate la fecha de realización; aunque ese preacuerdo ya presenta dificultades, ya que el PRO estima que la elección de comunas debiera realizarse en el 2011 y un importante número de legisladores de diversos bloques sostenemos que las mismas deben llevarse a cabo el año que viene. Además, creemos que tendrían que implementarse durante el primer semestre del 2010. La fecha que planteamos es el 22 de abril para que asuman el 25 de mayo. Este es el eje del debate del 20 de octubre.
- Sin embargo, la Constitución de la Ciudad determinó fechas ciertas para la elección de los comuneros...
- La cláusula transitoria 17ª de la Constitución porteña establece que deben ser electas las autoridades comunales entre el 4º y 5º año de haber sido aprobada nuestra Carta Magna, esto es entre octubre de 2000 y octubre de 2001. . . .
- Hay algún atraso.
- De ocho años, plazo en el que se vino postergando sistemáticamente y con artilugios la puesta en marcha el proceso de descentralización.
- ¿Es el legislativo el Poder convocante?
- En rigor la fecha debiera fijarla el jefe de Gobierno, pero Macri le echa la culpa a la Legislatura. Primero porque sostenía que debería haber consenso, antes decía que no se contaba con los padrones correspondientes, pero el 28 de junio votamos con los que establecen la división de la Ciudad en Comunas y últimamente expresó a través de algunos funcionarios que la Legislatura debiera ser el Cuerpo que convoque
- ¿Usted cómo cree que se desarrollará el debate?
- En realidad enviando el tema a la Legislatura es una manera de complicar más las cosas; ya que el PRO, desde el inicio está en desacuerdo con que las elecciones se realicen en 2010, por lo que alcanzar consenso con ese condicionamiento será casi imposible, en verdad es un truco del macrismo.
- ¿Cuál fue el rol del vicepresidente I de la Legislatura, Diego Santilli?
- Santilli fue en representación de la Legislatura a dos audiencias con el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad. En la primera el Tribunal le dijo que trate de buscar un consenso y traiga una solución; se lo dijo a la Legislatura y al Ejecutivo, en representación del cual participó el Procurador Pablo Tonelli.
- ¿En virtud de qué la Justicia convocó a la Legislatura y al Ejecutivo?
- Un grupo de cuatro vecinos plantearon un amparo porque no habiendo ningún motivo de impedimento técnico se continuaba sin convocar a la elección. Dicho sea de paso, en el ámbito legislativo, el proyecto de convocatoria tenía despacho de la Comisión de Asuntos Constitucionales dos meses antes de la elección del 28 de junio para que se realice la votación de los representantes comunales. Sin embargo, los legisladores del PRO que integran la comisión, virtualmente pisaron, la fecha del 28-J, para que no salga el despacho. La primera audiencia se realizó antes de las elecciones. En la segunda, Santilli lleva la propuesta del 20 de octubre para realizar la sesión especial para tratar la fecha en la que debiera llevarse a cabo el acto eleccionario.
- ¿Cuál es su evaluación de todo este proceso?
- En realidad la voluntad del PRO respecto a la elección de autoridades comunales, es baja y ello tiene que ver con Macri, que cree que la única manera de gestionar es centralizada, lo cual en el mundo moderno, en el ámbito organizacional tanto de empresas, como de otro tipo de organizaciones y emprendimientos, es una idea perimida; una concepción que se centra en el eje de que no sólo es más eficiente sino más eficaz, lo cual no es cierto...
- Las partidas presupuestarias que insumirían las Comunas, ¿pueden ser obstáculo?
- El tema de si serán remuneradas o no las autoridades comunales, es una mentira de Macri. No tuvo ningún problema en remunerar todas las agencias que creó y a todos los funcionarios nuevos; a quienes además les paga premios y sueldos increíbles; a Macri no le preocupan todos los sueldos que paga de más hoy a pesar de que llora porque no le alcanza el dinero. Insisto, creo que son casi 60 cargos nuevos entre agencias y nuevos funcionarios a partir la modificación de la ley de Ministerios, no creo que deba tener problemas para atender los requerimientos.
- ¿Es Macri entonces quien se opone a que funcionen las Comunas?
- El problema del jefe de Gobierno en toda esta discusión es cómo tapar la realidad. A Macri le preocupa perder poder. No le conviene la descentralización.
- ¿La postergación de la elección en las comunas obedece al temor de Macri de perder poder?
- Absolutamente. Si cada Comuna tiene siete miembros elegidos, creo que no querría ni siquiera siete macristas; porque implicaría desde su perspectiva perder el poder en este modelo centralizado de gestión del cual él está convencido de que es eficaz; yo no creo que esto ocurra pero desde su punto de vista ello es factible. Por supuesto de que se adquiere otro modelo que se basa en el control social y de la cercanía de la solución con el problema. Pero él no quiere ni siete macristas discutiendo cuestiones del barrio, porque en ves de ser siete empleados de él, serán siete representantes que irán a plantearle cuestiones del barrio, y eso es lo que él no quiere.
- ¿Qué perspectivas tiene para la sesión del 20 de octubre?
- Tengo la aspiración de que la oposición le gane al PRO, imponiendo una fecha de elecciones comunales para el primer semestre del 2010.
- ¿Si alcanzaran el número necesario de votos, cuándo comenzarían a funcionar las Comunas?
- Debemos dejar en claro que el proceso de descentralización, empieza cuando se eligen los representantes comunales, pero que lleva mucho tiempo su implementación. En todas las ciudades del mundo llevaron en general cinco años o mas en acomodar las cargas y funciones de cómo se gestiona con la descentralización, hay que buscar cual es el punto de equilibrio en la gestión, es todo un entramado de funciones que hay que destrabar en la medida que se avanza en la implementación de las Comunas.
- ¿Qué tiempo llevará implementar esta nueva forma de gestión barrial?
- Mucho tiempo y vamos a tener muchas idas y vueltas, vamos a tener que establecer nuevos mecanismos de expedientes, decisiones, la ley dice que a las Comunas deberán destinarse hasta un cinco por ciento del Presupuesto y en virtud de ello habrá que resolver cómo se ejecuta eso; se deberá transferir –porque no se deben nombrar nuevos empleados- todo el personal que haga falta en las Comunas para ejecutar todas las nuevas tareas del organismo barrial, es un proceso, hay que readecuar muchas organizaciones...
- ¿Cuál es la inversión en dinero que se necesita para que funcionen las Comunas?
- No tiene un costo alto per se, y el beneficio habrá que medirlo a partir de la gestión, se deberá medir gestión contra gestión en términos de tiempos de resolución. El cinco por ciento del Presupuesto es en términos de lo que ya existe; es decir, se tienen que descentralizar las áreas, transferir personal y competencias, con los recursos que ya existen hasta un cinco por ciento del programa de gastos y recursos de la Ciudad. Es decir el costo no debería abarcar más que las transferencias y los sueldos de los nuevos comuneros.
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