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“Para los porteños no corren los candidatos impuestos”

9-2-2007

El ministro de Gestión Pública y Descentralización, y titular del socialismo porteño, Roy Cortina, explica porqué respalda a Jorge Telerman y critica a Ibarra y la candidatura de Filmus.

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La ciudad de Buenos Aires tiene dos candidatos de centroizquierda: Jorge Telerman y Daniel Filmus, que disputan el mismo espacio electoral. Daniel Scioli, otrora criticado por ser un hombre de derecha por su origen empresario y menemista, ahora es el candidato de la centroizquierda en la Provincia. El propio Kirchner, hace unos años abrazado con Menem, hoy se define en esta posición.

Es que a los oídos populares ser de izquierda queda bien y ser de derecha está mal. Muchos señalan en esto una hipocresía de un electorado progresista en los dichos, pero conservador en los hechos.

Más allá de este debate filosófico, resulta casi indiscutible que sólo un partido permaneció -con altibajos- defendiendo intransigentemente ese espacio: el Partido Socialista. Popular, Democrático, Unificado, dividido... siempre los socialistas se mantuvieron firmes en el espectro.

Hoy, frente al complejo panorama nacional del espacio “progre”, ellos se plantean qué hacer. Algunos -como Ariel Basteiro- jugando para el Gobierno. A otros se los ve alejados. Ese es el caso del titular del partido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Roy Cortina, quien critica -por sobre todas las cosas- la forma de construcción política del Gobierno y del Frente para la Victoria en la ciudad. “Creo que no quiere ser candidato”, dice respecto de Filmus, y asegura tener “diferencias con la política del FpV en la Ciudad, porque es sectaria y sin construcción plural”.

Entrevistado por Parlamentario, el actual ministro de Gestión Pública y Descentralización explica porqué busca que su partido apoye la candidatura del actual jefe de Gobierno, Jorge Telerman, y resalta la importancia del socialismo en el armado de cualquier fuerza progresista o de centroizquierda en el ámbito de la Ciudad. Reclama un armado institucional “sólido, con un mayor diálogo entre los partidos políticos que lo integran” y dispara contra Ibarra por no haber querido construir un espacio de esas características. Además, explica cómo será el sistema de votación por comunas.

- ¿Por qué el socialismo apuesta a la candidatura de Jorge Telerman?

- Buenos Aires tiene una clara mayoría progresista en su electorado. El resto adhiere a propuestas de corte más conservador o moderado, encarnadas en su momento en la figura de Cavallo o Macri, en las últimas elecciones. En cuanto a este espacio de la centroizquierda, nosotros creemos que tiene que haber un armado político que lo represente y no vemos otra manera, por el momento, que no sea la constitución de un frente. Creemos que debemos hacer una autocrítica de lo que fueron estos años de autonomía en lo que ha sido la centroizquierda. Por eso decimos que hay que instrumentar un nuevo camino, creando nuevas bases, más institucionales, más de partido y menos pendientes de la figura del momento y de lo que se mide en las encuestas. Pensamos que tiene que ser algo sólido con un mayor diálogo entre los partidos políticos que lo integran. Dentro de esta construcción, el Partido Socialista tiene que tener una mayor gravitación. Como entendemos que quien mejor representa estas ideas es Jorge Telerman, aceptamos conformar este gabinete con un mayor protagonismo que en el gobierno anterior y entendemos que se trata de un espacio donde coexisten distintas vertientes políticas, independientemente de si adhieren o no a la política nacional de Kirchner. Por eso pensamos que en el próximo Congreso del Partido Socialista se dará el apoyo oficial a la candidatura de Telerman.

- Algunos, dentro del partido, dicen que ustedes se ven absorbidos por la figura de Telerman…

- No. Creo que hoy el 90% del partido, sus dirigentes y sus cuadros militantes y representantes, están de acuerdo con esa candidatura. Hay sectores muy minoritarios, que ni siquiera dicen no a Telerman, sino que simplemente callan o no están seguros por ahora.

- ¿Entonces no seduce la candidatura de Filmus?

- No, de ninguna manera. Porque si bien es un buen ministro de Educación -y ha sido también muy bueno en la ciudad-, entendemos que su candidatura no nace como queremos que nazca, que tiene que ver con la conformación de una candidatura plural y progresista, que se tiene que configurar desde la ciudad. La candidatura de Filmus es impuesta desde la Nación. Es el candidato del Frente para la Victoria y de Alberto Fernández. Para los porteños no corre esto de las candidaturas impuestas. No corre la postura de “para apoyar a Kirchner en la Nación, voto a Fulano en la Ciudad”. El electorado -particularmente el de centroizquierda- es muy exigente, por lo que el proyecto se tiene que construir desde Buenos Aires.

Eramos tan amigos

- ¿Hay diferencias políticas con Filmus?

- Sin ofender a Filmus, creo que no quiere ser candidato. No lo veo con las ganas ni la actitud. Tiene grandes posibilidades de que le termine pasando lo que le pasó a Bielsa, que después de una muy buena campaña lo abandonaron. Así que mal podría tener diferencias con él. Tenemos diferencias con la política del FpV en Buenos Aires, porque es sectaria y sin construcción plural. Quieren que la ciudad copie el proyecto nacional del Presidente. Nosotros no estamos de acuerdo con eso por dos motivos: primero, somos oposición a Kirchner y, segundo, porque hace mucho daño al armado porteño de la centroizquierda, que debe construir un espacio con autonomía.

- Usted ha sido muy crítico con el ibarrismo. ¿Por qué?

- Por su escaso nivel de autocrítica. Independientemente de la tragedia de Cromañón, el armado institucional tan débil que construyó Ibarra -ayudado únicamente por su figura- impidió generar consensos en la Legislatura. Hubo armados de listas que después se fraccionaron y se dividieron en montones de bloques. Lo vivencié desde la Legislatura. Ese cuerpo fue un monstruo que él creó y que lo devoró. Fomentó poco el diálogo con los partidos y con sus dirigentes. Producto de la crisis de la tragedia de Cromañón, quedó sin defensas institucionales y fue destituido. El Partido Socialista lo apoyó en el momento en que peor estaba. Entonces, mal puedo estar en algún tipo de diálogo con Telerman previo a la destitución de Ibarra. Hoy votaría lo mismo, pese a que Ibarra nos acusa. El se equivocó mucho y se equivoca por su falta de humildad. El es un modelo de construcción de centroizquierda en el que el socialismo no cree: mediático, rápido, basado en una figura... Es la antítesis del gobierno socialista de Rosario.

Verdadera reforma

- Uno de los temas pendientes a implementar es la ley de Comunas, de la cual es autor. ¿Podría precisar cuáles son las fechas tentativas para que la misma sea realidad?

- Todo indica que aquí podría haber dos elecciones. Hay una ley de la Legislatura para reafirmar la soberanía, impidiendo que éstas se convoquen en la misma fecha que las nacionales. Estoy haciendo todo desde mi ministerio para que esto se cumpla. Hay un tema que es muy importante: nuevamente el Gobierno hizo todo lo que tenía que hacer. Ahora falta que la Justicia Electoral termine de armar los padrones. Creo que ya tuvo tiempo suficiente para hacerlo, porque se presentó todo en tiempo y forma. Dejo a interpretación del periodismo qué hay detrás de todo esto. Lo que sí queda claro es que el jefe de Gobierno tiene la facultad clarísima de convocar a elecciones cuando lo considere, siempre abierto al diálogo con otras fuerzas políticas.

- Algo que se dice es que se podría estar queriendo influir la elección de las comunas con la presidencial...

- Parecería que sí.

- ¿Cómo va a repercutir la implementación de las comunas en la vida de la gente?

- De dos maneras. Primero, en una mejor calidad de nuestra democracia local, con más proximidad y más posibilidades de la gente por apropiarse de la cosa pública. Siempre digo que con la ley de Comunas la Argentina va a tener su primera reforma política: la gente en los barrios, organizada de forma representativa. Para mí significa una mejora del sistema democrático en su totalidad. La otra cara de la moneda es la mayor eficacia y eficiencia en la resolución de los problemas de la gente. Hay muchos servicios, como el arreglo de veredas, podas de árboles, entre otros, que en todas las grandes capitales del mundo se descentraliza -inclusive en Montevideo- porque ayuda a la búsqueda de resolución de los problemas, permitiendo que los ministerios de espacios públicos se aboquen a los temas estratégicos. Hay otro aspecto importante que es la posibilidad de generar una mejora urbanística, porque se van a revalorizar los barrios de la ciudad. No va a ser un camino hermoso, pero lo tenemos que hacer todos juntos, con los vecinos trabajando responsablemente.

- La oposición sostiene que la elección puede no funcionar si se realiza simultáneamente…

- Quizás en un planteo ideal, hay algunos grupos ingenuos que plantean por qué no hacerla en una fecha que no coincida con otra elección para evitar la lista sábana horizontal. Creo que alcanza con separarla con la de presidente y legisladores nacionales, pero puede estar junto a otros cargos de la ciudad, en boletas separadas, como marca la ley. A veces se menosprecia la capacidad de elección del porteño, que sabe cortar boleta, aun cuando en este caso ni siquiera va a ser necesario, porque no van a estar juntas. Además, no tienen previsión de futuro, porque hace pocos días se hizo la primera prueba piloto de voto electrónico y es probable que de aquí al 2009 estemos votando en forma electrónica, y todos los miedos de la lista sábana van a desaparecer.

Presupuesto Participativo

- A los pocos días de asumir al frente del Ministerio de Gestión Pública y Descentralización se abocó a elaborar un proyecto de Presupuesto Participativo. ¿En qué consiste esto?

- Es una herramienta que ha avanzado mucho en los últimos años, es el involucramiento cada vez mayor de los ciudadanos en la aplicación y priorización de determinadas metas presupuestarias, pero no es para todo el Presupuesto. Es un avance revolucionario de democracia participativa. Será más útil cuando la ciudad esté descentralizada.

- ¿Cómo funcionaría?

- El mecanismo prevé una primera ronda en que los vecinos desarrollan asambleas y foros, debaten ideas y plantean demandas ciudadanas. Ellos mismos, junto con los técnicos especializados de cada ministerio, transforman las ideas en proyectos reales calculando incluso sus necesidades presupuestarias. Luego -con las iniciativas armadas- se hace una feria de proyectos, en la cual son ofrecidos a los vecinos para que éstos voten -de modo optativo- cuáles priorizan. Los más votados son incluidos por el Gobierno.

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