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Compromiso

23-3-2007

La entrega de los Premios Parlamentario fue mucho más que una fiesta. Fue un homenaje a la buena política y una renovada obligación por lograr reconciliar a la sociedad con sus representantes.

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Emocionarse y agradecer el trabajo en equipo. Esa pareció ser la consigna de la 14° edición de los Premios Parlamentario, que tuvo como máximos ganadores al senador radical Gerardo Morales y a la diputada del FpV -y vicepresidenta de la Cámara baja- Patricia Vaca Narvaja. Y pese a las diferencias partidarias, ambos coincidieron en la importancia de las instituciones para fortalecer el crecimiento argentino, y el trabajo de sus respectivos bloques. Algo similar habían hecho minutos antes el resto de los premiados, agradeciendo siempre a los espacios de militancia política que posibilitaron que ellos se encontraran allí en aquel momento.

“Este premio no debe ser un reconocimiento individual, sino un premio a todas las autoridades de la Cámara”, agradeció Vaca Narvaja al recibir su galardón, con el que se cerró la fiesta. “Este es un cuerpo colectivo. Ninguna conquista puede ser considerada individual”, aseguró.

Morales también habló del trabajo conjunto, particularmente al interior de su bloque, el radical: “Quiero agradecer a mi partido, la Unión Cívica Radical, que me ha enseñado a amar la política y a encontrarle sentido a la vida”, dijo, y aprovechó la ocasión para criticar algunos aspectos vinculados a la política del Gobierno para con el Congreso.

“Esta entrega de premios también nos permite reflexionar sobre las deficiencias del Congreso, que tiene que ver con un desafío que nos pertenece y es garantizar la independencia del Poder Legislativo. Nuestro gran desafío es la calidad institucional, porque no hay derechos sino hay Justicia independiente, no hay derecho ciudadano sino hay un Congreso independiente”.

Vaca Narvaja coincidió con esta premisa. “A esta Cámara le toca la responsabilidad de recuperar protagonismo y credibilidad en un momento bisagra de la historia contemporánea -dijo-. Somos actores de un nuevo tiempo”. En ese sentido, recordó la importancia del año electoral –“en buena hora estamos diciendo que éste es un año electoral”-, y que pese a que este año puede haber una merma en la cantidad de sesiones, el trabajo legislativo no es solamente “sesionar los miércoles, sino que también es el trabajo en comisiones e ir y venir a la provincia”, porque allí, destacó, es donde se perciben las necesidades de la gente.

Con música de fondo

Fue un acto con emociones, brillo y color. Ya desde el principio la gente que llegaba se encontraba con la Banda Militar Ituzaingó -perteneciente al grupo de artillería “Brigadier Gral. Tomás Iriarte-, que amenizaba la espera con acordes de distintos temas. La que más sorprendió fue “Voy llegando al sol”, de Soledad Pastorutti, canción que deslumbró al ser ejecutada por una banda de esa índole.

Minutos antes del comienzo se podía advertir la presencia de diversos invitados que venían a presenciar la entrega: entre otros, los diputados Juan Carlos Díaz Roig, Alejandro Nieva y Miguel Angel Giubergia. También estaban Florentina Gómez Miranda, las socialistas Verónica Gómez y María Elena Barbagelata, los radicales Luis “Changui” Cáceres y Adolfo Stubrin, dirigentes de APL, Alfredo Folica (en representación de la AGN) y el legislador macrista Marcelo Godoy.

Al comenzar el acto, la citada banda militar -dirigida por el suboficial mayor Víctor Quinteros- tocó el Himno Nacional Argentino y luego la marcha de Malvinas, a propósito de la inminente conmemoración de los 25 años de la recuperación de las islas. Las estrofas de esa marcha fueron particularmente cantadas por los legisladores Juan Carlos Díaz Roig, Celso Jaque y Sonia Escudero.

Acto seguido, se pasó a los discursos de apertura y a la entrega de premios. El primero en hablar fue el presidente provisional del Senado, José Pampuro, quien aprovechó la ocasión para agradecer a Parlamentario “por el esfuerzo que hace para transmitir la vida parlamentaria”, que a su juicio muchas veces “no se transmite como debería, producto a veces de las urgencias y donde las decisiones parecen más absorbidas por el Poder Ejecutivo o por otros organismos del Estado”. Y concluyó agradeciendo “por permitirnos que al menos una vez por semana, existamos en algún lugar”.

Luego, le tocó su turno de emitir su discurso de apertura a uno de los directores de Semanario Parlamentario, José Di Mauro, quien reveló que originalmente los premios no fueron pensados como un gran evento. “Más bien nacieron como una nota, de ésas que se proponen hacia fin de año, entre tantas otras de raccontos y balances”, contó.

“Con el tiempo, fueron evolucionando, tanto a modo de repercusión, como de trascendencia no sólo en los medios, sino también en cuanto a prestigio en el ámbito político. Por eso es que tanto los cuidamos; por eso es que tanto nos esforzamos por lograr que cada año su trascendencia sea mayor que el anterior”, explicó. Di Mauro recordó además los fundamentos que rigen a Parlamentario como medio de comunicación especializado: “El Congreso, merecidamente o no, se ha ganado una mala fama. Fama que precisamente nosotros queremos revertir, no para beneficio propio, sino como ciudadanos preocupados y convencidos de que sólo la buena política cimentará el camino para el bienestar común de todos los que habitan este suelo”.

“Nunca estuvimos de acuerdo con el que se vayan todos, ni siquiera cuando daba buenos réditos proclamarlo. Lo cuestionamos y argumentamos ese rechazo. Somos partidarios de sumar, no de restar; de potenciar las cualidades y cuestionar las arbitrariedades”, concluyó.

Luego habló el otro director de Parlamentario, Oscar Benini, quien expresó que esta revista viene sosteniendo “la necesidad de profundizar la transparencia política y la calidad institucional; conceptos que, ineludiblemente, deben estar acompañados por una paulatina y necesaria renovación de la dirigencia política que haga posible cristalizar en los hechos los mencionados anhelos”.

Asimismo, Benini se alegró porque “ya no caben dudas de que las bases democráticas sobre las que se desenvuelve la Argentina están fuertemente arraigadas en la sociedad” pero advirtió que “si bien el país hoy transcurre por un período de estabilidad política y bonanza económica, no debemos cometer el error de dejarnos llevar por el exitismo”.
Semanario Parlamentario alienta constantemente la independencia de poderes, pero poniendo énfasis también en la interrelación entre los diversos sectores de la sociedad con el Congreso”, concluyó.

Los mejor ubicados

Los Premios Parlamentario son entregados cada año. Los legisladores premiados se eligen a través de una encuesta que se reparte por los despachos de los legisladores, dependencias parlamentarias y salas de periodistas especializados. En la planilla, diputados, senadores, secretarios y periodistas deciden quienes fueron a su criterio los legisladores más laboriosos de cada año. Así, son los propios pares y especialistas, quienes deciden los premiados.

Además de los dos grandes galardonados, que en esta ocasión fueron Morales y Vaca Narvaja, también se distingue a los 10 primeros diputados y senadores resultantes de la encuesta.

En este caso, el segundo puesto en el Senado fue para Sonia Escudero, una legisladora con fama de rebelde, que le hizo honor a dicha reputación. Luego de hacer un racconto por los distintos logros obtenidos por el Gobierno y por el Senado nacional en el período en que ella fue legisladora, recordó que aún queda una deuda pendiente: “queda discutir cómo se reparten los recursos entre Nación y provincia” y ejemplificó con lo sucedido con la ley de Educación, que establece que las provincias deben asignar el 6% del PBI a ese rubro: para Buenos Aires eso implica 10 mil pesos por alumno y para Salta sólo 1000, observó.

El segundo puesto en Diputados fue para Graciela Camaño, quien no pudo asistir a recibir su premio, por estar en Suiza participando como disertante en un congreso mundial organizado por la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación. Desde allí, mandó su saludo y agradecimiento.

Federico Pinedo fue el único premiado por el espacio de centroderecha, en un tercer puesto del cual se manifestó orgulloso. Agradeció particularmente a “los periodistas y colegas con lo que no compartimos ideas, pero que pudieron votarnos”. El legislador porteño aprovechó el espacio para dejar un mensaje político. “La política es lucha, pero hoy también se premia el trabajo. Y ante una Argentina que muestra que está mejor en algunas cosas y peor en otras, creo que podemos hacer algo para trabajar en conjunto, aunque pensemos cosas distintas”.

Jorge Capitanich, tercer premio en el Senado, tuvo que partir de urgencia a su provincia, Chaco, y en su lugar recibieron el premio sus hijas, Jorgelina y Guillermina, que dieron en ese momento un toque de ternura al evento.

También los medios

Como cada año, no sólo se entregaron premios a los legisladores más laboriosos, sino también a los periodistas y medios que mejor cobertura parlamentaria realizaron durante el 2006.

Como mejor periodista televisivo fue distinguido Raúl Zapata, el cronista en el Congreso de Crónica TV. Por problemas de salud, Zapata no pudo asistir, pero recibió el premio en su lugar su colega Fabián Gijón, quien felicitó al ganador por su capacidad de “llegar a lo privado de las leyes”.

Silvina Pestarino, periodista del Diario de Cuyo, de San Juan, ganó como mejor cronista para medios del interior. Agradeció particularmente a su medio “por mandarme a cubrir las actividades del Congreso temas parlamentarios, ya que no es común que los medios del interior brinden una cobertura semanal del Congreso Nacional”.

Como mejor periodista radial ganó Mariano Grandi, de Continental, quien transitó durante 2006 su primer año como cronista acreditado en el Parlamento. “En radio tenemos el desafío de la síntesis”, dijo, para expresar luego su satisfacción por haber tenido que cubrir -con síntesis- las largas horas de sesiones. Recordó que en su corto período trató como cronista parlamentario de “entender un poco la vida legislativa, no sé si lo logré, pero estamos en ese camino”.

La mejor cronista para medios gráficos resultó Alejandra Gallo, quien consideró “que el voto de los colegas es un premio en sí mismo”. Al igual que Grandi, se definió como “inexperta en temas parlamentarios” y por eso realizó un agradecimiento por partida doble. También hizo una mención especial a la educación universitaria pública y gratuita.

En el rubro mejor cobertura en medios gráficos, ganó por cuarto año consecutivo La Nación, cuyo premio fue recibido por el editor Martín Di Natale. Recordó que esa mención “corresponde a un equipo” y mencionó a cada uno de los acreditados del diario en el Congreso: Gustavo Ybarra, Jaime Rosenberg y Laura Serra.

En radio, el medio premiado por su cobertura de la actividad del Parlamento fue Mitre. Horacio Caride recibió en nombre de esa emisora y su discurso tuvo un tono crítico, al advertir que “si es cierto que esté año va a disminuir la actividad parlamentaria, es un acto negativo que espero que se pueda revertir”.

En lo que hace a medios, le tocó subir a recibir un premio nuevamente a Fabián Gijón, porque Crónica TV volvió a ganar como mejor canal en difusión de lo que se hace en el Congreso. Es el séptimo premio que recibe ese canal en dicho rubro.

Jugar en equipo

Al comienzo se hablaba de un denominador común: el hecho de declinar los honores particulares o individuales a favor de un partido, bloque o proyecto colectivo. Ernesto Sanz, quien obtuvo este año el cuarto puesto, fue un ejemplo de esto. Dijo que no sentía alegría por su premio, sino porque la distinción mayor hubiera recaído en Gerardo Morales, a quien definió como “mi hermano de la política”. En una metáfora deportiva recordó haber resultado segundo en los dos años anteriores, siempre detrás de dos peronistas -Pichetto y Capitanich, respectivamente-, por lo que “para este año diagramamos una estrategia distinta: “mientras los peronistas se ocupaban este año de mí, Morales vino por afuera y les ganó”, dijo, desatando las risas de todos.

Luego de la ironía, dedicó su premio al esfuerzo del radicalismo entrerriano, que salió segundo en las elecciones del último domingo en esa provincia, contra todas las especulaciones.

Otro premiado de la jornada fue el titular del bloque oficialista de la Cámara baja, Agustín Rossi, quien segundos antes de subir a recibir su galardón, escuchó de boca del locutor, todas las cosas que le tocó defender durante 2006: desde la reforma al Consejo de la Magistratura, Superpoderes o reglamentación de los Decretos de Necesidad y Urgencia. “Qué cosas fáciles que nos tocó defender este año”, ironizó.

El santafesino, como Sanz, también agradeció al espacio político al que pertenece. “Cuando un presidente de un bloque recibe un reconocimiento, ciertamente no es un mérito individual, sino el resultante colectivo. No puede haber un buen presidente de bloque, sin un bloque bueno”. Pero particularmente mencionó a la figura del líder de ese espacio: el presidente Kirchner. “Si no hubiera sido por su decisión, yo hoy no estaría acá”, dijo y recordó que él se estaba preparando para ser concejal cuando el primer mandatario lo convocó para encabezar la lista para diputados nacionales en su provincia.

El quinto puesto en el Senado fue para el socialista Rubén Giustiniani, quien agradeció a Parlamentario por el premio y por hacer “periodismo independiente y plural”.

También agradeció a su partido, por haberle enseñado “que el acceso a la banca no es un lugar de privilegio, sino de lucha militante por la libertad y la justicia social”.
En quinto lugar, por el lado de los diputados, quedó el hombre de la CTA, Claudio Lozano, quien -a tono con sus compañeros- también quiso dedicar el premio a su espacio de militancia. “Formo parte de un espacio colectivo, una organización que está en todo el país, como es la CTA. Y gracias a ello puedo sostener las posturas que sostengo. Esa es la base desde la cual puedo formular diagnósticos y propuestas”, expresó.

Por otro lado, Lozano realizó una importante crítica a sus pares. “Es importante tener en cuenta que los puntos del conflicto de una institución como ésta -el Parlamento- con la sociedad se juegan básicamente con las definiciones. La ruptura tiene que ver con que aquí se tomaron definiciones que permitieron el saqueo del país y la destrucción de los derechos de mucha gente”, aseguró, y opinó que la calidad institucional va a mejorar cuando se garanticen “mejores condiciones para la distribución del ingreso, mayor ejercicio de nuestra soberanía y mayor profundización de la democracia”.

Eduardo Macaluse fue el único legislador del ARI que resultó premiado en esta 14° entrega de los Premios Parlamentario. Y dada esa situación no quiso dejar de mencionar a sus compañeros de bloque. “Me siento orgulloso de pertenecer a un espacio que trabaja tanto”. También reconoció que todos los diputados de las distintas bancadas son muy laboriosos, aunque pidió hacer una salvedad: “Habría que discutir para qué intereses trabaja cada uno de nosotros. En nuestro caso lo hacemos por los que menos tienen, que son los que más han sufrido las medidas políticas de los últimos años”, aseguró.

A su turno, la diputada Alicia Tate también agradeció al radicalismo, y particularmente a las ideas del partido centenario. “En mi caso quiero decir que el Semanario Parlamentario está premiando a la militancia, al compromiso con las causas y las ideas. Cada proyecto que elaboro es en sí una definición política”, aseguró y dijo que toda esa labor se resume en dos palabras: “libertad e igualdad”. También aprovechó para agradecer a su familia y a su marido, el dirigente partidario Luis Changui Cáceres.
Otra premiada de la jornada fue la senadora Mirian Curletti, quien siempre integra el podio de los 10 más premiados, especialmente por ser reconocida como la legisladora que más proyectos presenta año tras año. Sobre esto habló la chaqueña, que aseguró: “Debo recordar que estos proyectos no son míos, sino de la gente de mi provincia -que me inspira sobre las propuestas a presentar- y de mis colegas, por la libertad y el respeto con que me permiten trabajar”. Curletti agradeció especialmente a su partido y a su bloque, a tono con lo que sería luego una constante: agradecer a los espacios políticos que dieron lugar a que cada uno ocupe una banca.

La última mención, en el caso del Senado fue para el mendocino Celso Jaque, quien opinó que esta distinción es un “buen incentivo para el trabajo que diariamente hacemos” y deseó que todos los que integran ambos cuerpos puedan estar “a la altura de los acontecimientos”.

Tanto Jaque como Rossi aspiran a gobernar sus provincias. Pero no fueron los únicos precandidatos a gobernador de esta entrega de premios, ya que también estuvo el jefe del bloque Justicialista Nacional, Jorge Sarghini, quien fiel a su estilo fue escueto pero conciso: “Espero que este premio sea igualmente considerado por aquellos que me han votado”.

Tarde/noche de emociones, en las que más de un legislador se quebró hasta esbozar algunas lágrimas a la hora de los agradecimientos. Una noche en que se priorizó el trabajo colectivo por sobre el individual; un justo reconocimiento a quienes trabajan por una democracia mejor.

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