A horas de armar su monobloque Claudio Palmeyro dialogó con Parlamentario, donde dejó en claro sus razones para no integrar el bloque del Frente para la Victoria. El legislador, en otro tramo de la entrevista, sostuvo que el dirigente sindical ejerce la representación de los trabajadores a los cuales se debe y que las disputas que emerjan son lógicas “pues vivimos en un país en donde funciona la democracia, en la que cada actor defiende sus intereses o los intereses de un sector”. Además expresó –enfáticamente- que el distanciamiento entre la presidenta y la CGT, no significa que “la sangre llegue al río” y que la unidad de los trabajadores es indispensable ya que hace a la fuerza y “cuando más unidos estemos mejor serán los resultados para los trabajadores”
- ¿Por qué decidió conformar un nuevo bloque?
- En realidad desde un primer momento que ingresé en la Legislatura tuve la intención de conformar un bloque sindical peronista. Si bien entré en la lista por el Frente para la Victoria, yo fui propuesto por el movimiento obrero, es decir la CGT, ha ocupar ese lugar en la lista; conversamos y entendimos en ese momento con los compañeros del FpV que había que mantener un bloque dentro del Parlamento, que se identifique con el peronismo. Yo personalmente como peronista y proveniente del sindicalismo me siento orgulloso de representar ese pensamiento en la Legislatura. Nos parecía que no era históricamente correcto no tener una representación justicialista en la integración de este Cuerpo.
Por ello y en coherencia con ese pensamiento de mantener un bloque con identidad peronista, conformamos un bloque junto a los compañeros Matheo Romeo, Silvina Pedreira y en su momento Diego Kravetz, y hoy con la nueva conformación del pleno del Cuerpo quisimos mantener esa identidad por ello nos organizamos como un monobloque que mantiene a la identidad sindical peronista.
- ¿Su elajamiento del FpV obedece a diferencias políticas o ideológicas?
- No es tema de diferencias políticas, se trata de mantener una identidad dentro del ámbito legislativo como lo hicimos en un comienzo y nos aferramos y mantuvimos a ese criterio, pero indudablemente no hay diferencias políticas, porque seguramente la mayoría de los temas importantes los vamos a estar consensuando con el Frente para la Victoria.
- ¿Las diferencias que aparecieron en los últimos días entre la CGT y el Gobierno no tuvieron injerencia en la decisión?
- En absoluto. Le repito, la intención era mantener la identidad y que somos parte de un proyecto -desde el 2003 lo venimos sosteniendo- esto no se ha modificado, y la única intención así como está el bloque Encuentro para la Victoria, como está el que lidera Aníbal Ibarra o el de Gabriela Cerruti, la idea es sostener nuestra identidad a través de un bloque.
- ¿Qué opinión le merecen las palabras que la presidenta dedicó a los dirigentes sindicales?
- La función del movimiento obrero específicamente es la de defender a una porción muy importante de la sociedad argentina integrada por los trabajadores; a su vez el dirigente sindical tiene una representación del sector que corresponde a sus trabajadores y su principal tarea es la defensa de representación los intereses particulares de cada uno de los sectores y la presidenta, tiene una mayor que es la de representar a los 40 millones de argentinos. Que se den situaciones de debate o en algunas circunstancias por temas puntuales se pueda abrir alguna discusión, ello es lógico que ocurra pues vivimos en un país en donde funciona la democracia, en la que cada actor defiende sus intereses o los intereses de un sector.
- ¿Pero la presidenta hizo alusión a un mecanismo de extorsión que realizan los sindicatos?
- Yo estoy desde el 2003 acompañando este modelo, así que no me siento parte de los que extorsionen al Gobierno nacional.
- ¿Cuál es su opinión respecto a la gestión de Mauricio Macri?
- Tenemos dos gestiones: una es la virtual, la pública o la que establecen a través de los medios y otra es la concreta, que es con la cual tiene uno las mayores diferencias y que está ligada a que uno puede comprobar que esta administración no está atenta garantizando las necesidades básicas que tienen que ver con la salud, la educación, el tema de las juntas de clasificación docente. Creo que todavía hay un retraso muy importante y en otras que tienen que ver , por ahí con la cosmética o con acciones tendientes a comprobar cómo son recibidas por los vecinos, creo que en ese aspecto se han movido bien; de fondo, no comparto básicamente la gestión en cuanto a satisfacer los derechos básicos de los ciudadanos.
- ¿Qué expectativas tiene respecto al segundo mandato de Macri?
- Entendemos que hoy hay una situación política mucho más clara; fue contundente el triunfo electoral de la presidenta como también hay que reconocer la victoria contundente en la Ciudad por parte de Mauricio Macri, esto creo que obliga a los responsables, tanto de la Cudad como de la Nación se sienten y empiecen a dialogar en temas en los que en los últimos años no se pudo avanzar. Creo que hoy por el bien de todos los porteños, es necesario madurar en ese sentido, que se conformen los ámbitos necesarios en los que se puedan zanjar las materias pendientes que existen entre ambas jurisdicciones.
- En cuanto a la relación Cristina de Kirchner y Moyano, ¿llegará la sangre al río?
- No, no creo que la sangre llegue al río; pero repito, un dirigente sindical jamás deberá claudicar en la defensa de los derechos de los trabajadores, esos son reclamos naturales, el que pretenda que un dirigente sindical no reclame por los asalariados está equivocado. Pero ello no significa que haya una ruptura, ni como están planteando algunos y que por allí algunos lo utilizan porque sirve a algunos sectores generar esos conflictos.
- ¿La CGT a raíz del enfrentamiento con la presidenta tiene disidencias internas?
- La CGT en su conjunto tiene agrupamientos internos, que están claros y todo el mundo lo sabe; la CGT continua ejerciendo sus potestades y los gremios que la conforman permanecen conformándola; también existe la CTA, existe la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, es decir son realidades del movimiento obrero que reflejan que no hay una unificación total.
- Se sabe de las diferencias que los distancia, pero también hay cuestiones que hoy los une...
- Yo creo que hay que esperar, creo que las divisiones que se dieron en su momento son diferencias de fondo, los cuales hoy no están en discusión. Sin duda es ideológico el tema. Nosotros formamos parte de un conjunto de organizaciones que fuimos quienes peleamos contra el modelo neoliberal de los años ‘90, los que estuvimos en la calle en contra de la precarización laboral, creo que tenemos una historia dentro del movimiento obrero que puede ser no compatible con otros; o sea, hay que esperar y darse los tiempos porque siempre el movimiento obrero trata de buscar la unidad de su conjunto porque la unidad hace la fuerza y cuando más unidos estemos mejor serán los resultados para los trabajadores.
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