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Con motivo de cumplirse un nuevo aniversario, 25 años ya, de la Guerra de Malvinas, se han divulgado, en numerosos medios, opiniones que reiteran las argumentaciones realizadas hace exactamente un año atrás desvalorizando dolorosamente para nosotros, el coraje y el heroísmo de los combatientes de las diferentes fuerzas que dieron un verdadero ejemplo durante un evento desgraciado, dispuesto por la dictadura militar que gobernaba en ese momento y que nosotros condenamos duramente.
La falta de consideración, hacia todos aquellos que actuaron en procura de reivindicar a quines fueron a luchar y a morir por la Patria, nos duele e indigna tanto como las expresiones de un diputado nacional, quien se refirió a que “las leyes realizadas al comienzo del proceso democrático, allá por 1984, no fueron lo suficientemente abarcativas”.
A un cuarto de siglo de sucedidos los acontecimientos, todo puede decirse con cierta ligereza, como lo hizo algún ex combatiente “iluminado por la fama”, o algún legislador nacional que sería muy joven para ubicarse en aquel momento y comprender lo enormemente difícil que fue convencer a los miembros del Congreso de la Nación para sancionar, precisamente, las leyes que les otorgaron a nuestros combatientes el honor, la dignidad y el reconocimiento a su valor.
Eso fue lo que se hizo en febrero de 1984, a través de la ley 23.118, que dispuso el reconocimiento con una Medalla de Hierro y un Diploma de Honor para todos los convocados. Hubo, además, otras 11 leyes que se resumen, en su mayoría, en la ley 23.109 que dispone la prioridad en la salud, en la educación y en la vivienda.
Posteriormente, se sancionó la ley 23.343 que otorgó una pensión graciable, la cual fue modificada rápidamente por la 23.848 para ajustarla a la Convención Internacional de Ginebra, convirtiéndola en Pensión de Guerra, tal como fue solicitado por los propios combatientes.
Todo esto fue realizado por la más alta representación popular, como es el Poder Legislativo Nacional. Es importante destacar que la totalidad de los miembros del Congreso de la Nación tomaron como propias estas ideas, por eso es tan valioso -a nuestro entender- que la Medalla de Hierro y el diploma fueran entregados para reivindicar a los que lucharon y murieron por la Patria.
¿Qué hubo una enorme desidia por parte de quienes ordenaron la guerra? No hay duda. ¿Qué haya ámbitos del Estado Nacional que no aplican las prioridades? También es cierto. Ahora se acaba de denunciar que hubo actos de verdadera brutalidad y barbarie por parte de algunos jefes militares hacia las tropas que combatían en Malvinas. Si esto fue así queremos dejar perfectamente claro de nuestra más profunda condena y desprecio por aquellos que no fueron capaces de comprender a los que, reiteramos, fueron a luchar por la integración territorial.
De cualquier manera, no tenemos duda de que la historia recogerá que se dieron los primeros pasos legales, dentro del sistema democrático, en procura de reivindicar a quienes lucharon por la Nación.
En cuanto a la guerra de Malvinas, en lo personal debo decir que sigo en conflicto con Gran Bretaña, con su historia colonizadora, que subyugó pueblos enteros en el mundo durante el siglo XIX y parte del XX. Por lo tanto, a nosotros no nos alcanzó la firma aceptando la capitulación el 14 de junio de 1982 y estoy seguro de que tampoco a los combatientes de Malvinas, gloriosos ellos, hombres del Litoral, del Chaco, de Formosa, de Corrientes y de tantos otros lugares de la República que lucharon en las peores condiciones con tal valentía que fue reconocida, inclusive, por el enemigo.
Quiero recordar rápidamente, con nombre y apellido, ejemplos de enorme valor y entrega, que en más de 650 casos llegaron a otorgar la vida en el combate: el teniente primero Roberto Estévez, de Ejército, que herido con dos balas en su cuerpo siguió combatiendo hasta recibir un tiro en la cabeza que terminó con su vida; el primer teniente Danilo Bolzán, el teniente Juan Arrarás y el alférez Alfredo Vázquez que, como pilotos de nuestra Fuerza Aérea, perdieron sus vidas en la contienda; el capitán de Fragata Sergio Gómez Roca, hombre de nuestra Marina, que luchó heroicamente hasta su último aliento, en una misión de rescate de pilotos derribados; el cabo segundo Julio Omar Benítez de Prefectura, quien murió con la ametralladora en sus manos, defendiendo el Guardacostas “Iguazú” que, por la decidida acción del cabo segundo José Raúl Ibáñez, que sin ser artillero, se hizo cargo de la ametralladora antiaérea y derribó al Harrier inglés. Tampoco puedo dejar de nombrar a los hombres de Gendarmería, alférez Julio Sánchez, subalférez Guillermo Nasif, cabos primeros Víctor Guerrero y Marciano Verón, cabo Carlos Pereyra y gendarme Juan Carlos Treppo quienes, habiendo ido en socorro de un helicóptero Puma alcanzado por un misil enemigo, fueron los primeros integrantes de la fuerza caídos en combate. Son solamente algunos ejemplos de los muchos que hubo en defensa de nuestras Islas.
Recuerdo una frase del general San Martín cuando donó su sable, que lo había acompañado durante la Campaña Libertadora de América, al brigadier general don Juan Manuel de Rosas, en aquel entonces gobernador de la Provincia de Buenos Aires a cargo de las Relaciones Exteriores encomendado por la Confederación Argentina, luego de la batalla heroica y sacrificada de un puñado de criollos, encabezada por el General Lucio V. Mansilla en la Vuelta de Obligado, en 1845. “Usted, señor brigadier general, les ha demostrado a los anglofranceses que los argentinos no somos como la empanada que con un solo abrir de boca es fácil de ser comida”.
Para terminar, quiero reivindicar al Congreso Nacional del comienzo de la etapa democrática, del que formé parte y en donde, después de sortear mil y unas dificultades, logramos, junto a otros senadores y diputados nacionales que se reivindicara a nuestros gloriosos hombres que pelearon en Malvinas. En fin, lo que debe quedar en claro es que la acción de los parlamentarios siempre estuvo encaminada a rescatar el valor de los combatientes con la misma fuerza con se condenó la guerra.
*Pepe es diputado nacional PJ-Buenos Aires (MC) |