|
El presidente Néstor Kirchner, tuvo su traducción en las urnas provinciales. Un histórico legislador enrolado en las filas del “romerismo”, el diputado nacional Juan Manuel Urtubey, lanzó su candidatura, acompañado por el diputado nacional Miguel Andrés Zottos, del Partido Renovador Salteño (PRS), lo que implicó la ruptura de dicha fuerza, según lo anunciado por el senador nacional Ricardo Gómez Diez.
Es un secreto a voces que uno de los armadores de este frente electoral, que nuclea al peronismo, al radicalismo que se referencia en la Concertación Plural K, el Movimiento Libres del Sur, cuyo referente a nivel nacional es el piquetero Humberto Tumini, el Frente Grande y otras siglas menores, es el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
A estas definiciones se suma la decidida por Romero, que decretó la unificación de los comicios provinciales con los nacionales, que pasaron del 2 de septiembre al 28 de octubre, lo que implica que en esa jornada elegirán gobernador y vicegobernador, senadores y diputados nacionales, legisladores provinciales, concejales, intendente y obviamente presidente de la Nación.
Los nominados
Por el lado del Partido Justicialista se confirmó la candidatura a senador nacional de Juan Carlos Romero, quien iría acompañado por la actual senadora nacional Sonia Escudero, que se le vence el mandato a fin de año, lo mismo que al senador nacional peronista de esa provincia, el vicepresidente de la Cámara alta, Marcelo López Arias, quien podría arribar nuevamente a la baja, al igual que en 1989.
Pese a que López Arias había anunciado que se presentaría para la interna, en las horas previas se bajó de esa pretensión, allanando el camino para que el vicegobernador Walter Wayar sea el candidato del PJ.
En tanto, el kirchnerismo, como se anticipó en estas páginas, resolvió enfrentar en las urnas a Romero para esmerilar su poder, con lo cual ungió con la sigla del Frente para la Victoria a uno de los dilectos alumno del gobernador, el presidente de la estratégica Comisión de Asuntos Constitucionales, Juan Manuel Urtubey, quien dicho sea de paso se le vence el mandato a fin de año, con lo cual de no vencer da las hurras en este ámbito.
Urtubey dijo que “con el proyecto del presidente Néstor Kirchner estamos cambiando la Argentina y lo vamos a hacer también en Salta”, al tiempo que aseguró que la salud y la educación serán los puntuales de su gestión. Formuló duros comentarios contra sus adversarios, a los que no mencionó puntualmente, y también denunció ser motivo de persecuciones, aunque no individualizó a los protagonistas de tales acciones.
En tanto, su compañero de fórmula, el diputado nacional Andrés Zottos, manifestó que en Salta “se está terminando una etapa de doce años de gobierno que nos dejó una gran deuda social, que es el problema histórico de la provincia”, mientras dijo que “el 23 por ciento de la población es indigente y esto es lo que queremos cambiar”.
Al margen de las declaraciones, cabe agregar que tanto en el FpV como en el PRS, la decisión de armar un impensado frente electoral no fue fácil, en particular en los renovadores, donde el partido quedó fracturado de acuerdo al senador Ricardo Gómez Diez, quien anunció que se presentará como candidato a gobernador en alianza con otros sectores de la UCR y otras siglas. Asimismo, acusó a Zottos de “traidor, ya que nos defraudó y nos engaño”.
Por su lado, Urtubey, más allá de lograr el aval de los congresales del FpV, no pudo eludir las fuertes críticas formuladas por varios de los delegados, que le reprocharon la alianza con quienes están acusados de ser cómplices durante la última dictadura militar. “No vaya a ser que estemos haciendo una sociedad con lobos vestidos de abuelitas”, dijo uno de ellos. Una advertencia que pasó de largo, porque lo prioritario era avalar la alianza, de cara a la pelea entre Urtubey-Wayar con Romero.
|