Siempre crítica del Gobierno, la diputada Patricia Bullrich cuestiona el plan ProCreAr que acaba de presentar el Poder Ejecutivo. En diálogo con Parlamentario, hizo hincapié en los planes anteriores anunciados y se pregunta cómo se van a proteger los ahorros de los jubilados, pues la ANSeS dará la mayor parte de los fondos asignados. Habla también de “una pelea interna en el seno del partido del Gobierno” en la que “le han tirado los perros a varios sectores internos”. El Gobierno, afirma, “se ha quedado sin agenda”.
- ¿Qué opinión le merece el plan de viviendas anunciado por el Gobierno?
- En primer lugar, es importante saber cuál ha sido el grado de ejecución de los planes anteriores. Desde 2003 a la fecha, de todos los planes que se han presentado, que han sido varios, hay una subejecución de casi el 60 por ciento. Es decir que de cada cien casas que se dijeron que se iban a construir, hay 60 no construidas; de cada diez, hay seis que no se hicieron. En consecuencia, es un número muy alto de subejecución… Esto respecto del pasado; con relación al futuro, lo que a nosotros nos preocupa es el uso de los recursos de la ANSeS. Está bien que los recursos en general de los fondos de pensión tienen que ser utilizados a largo plazo, y se utilizan mucho en procesos de securitización de hipotecas y este tipo de cosas; ahora, el tema es que aquí hay que analizar muy fuerte el nivel de cobrabilidad de los créditos y analizar quién pondría la diferencia en caso de que esa cobrabilidad sea baja. ¿Cuánto va a ser la cobrabilidad? Por otro lado se dice que el subsidio a la tasa va a ser de los fondos del Tesoro Nacional, en consecuencia sería bueno saber en qué van a ser cuidados los fondos de la ANSeS, porque si nosotros hoy tenemos una inflación del 24, 25 por ciento, estamos con imposibilidad de comprar divisas, no tenemos muy en claro donde se pueden invertir esos fondos y si esos fondos van a ir perdiendo sustentabilidad. En consecuencia, son muchas las preguntas. Sería más conveniente terminar todos los planes de vivienda que se han anunciado, en este caso, con estos nuevos planes de vivienda, habría que asegurarse claramente -y me parece que eso es lo que no está asegurado- que esto no signifique un deterioro de los ahorros de los futuros jubilados.
- Hay una controversia en torno a la cantidad de viviendas a construir, porque por un lado se habla de cien mil y por otro de 400 mil…
- Son cien mil y dicen que son para 400 mil personas porque toman una familia tipo de cuatro personas. Otros dicen que eran 400 mil casas…
- La presidenta dijo eso…
- Bueno, de las viviendas que dijeron que iban a hacer y no hicieron, hay más de 200 mil. Ahí tenemos un problema muy serio de ejecución. ¿Qué es lo que pedimos nosotros? Con la diputada (Graciela) Ocaña hemos pedido que se derogue este decreto y se discuta una ley, que se discuta cómo va a ser el tema de la cobrabilidad, cómo va a ser el tema de la tasa, cómo se van a invertir los fondos de los jubilados para cuidar el recurso. En consecuencia, no es que estamos negando la posibilidad de que se haga una discusión. Además, como son créditos a 30 años, más vale que estemos todos de acuerdo, porque va a atravesar muchos gobiernos, entonces la lógica es que no sea por un decreto de necesidad y urgencia, sino una ley, avalada por todos, que le brinde certezas a los futuros jubilados de que va a haber una posibilidad de que haya reposición, mantenimiento y sustentabilidad de sus ahorros.
- Además una ley debería avalar también el tema de la entrega de tierras fiscales a privados, ¿no es así?
- El tema de la entrega de tierras públicas a privados también debe ser avalado por una ley; el ONABE no puede decidir por sí mismo el uso de las tierras, así nomás. Yo conozco bastante, porque habiendo sido secretaria de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios me tocó discutir mucho el tema tierras, el Servicio Penitenciario tiene tierras donde se construían las cárceles, el Ejército, Ferrocarriles, y en general las tierras tienen muchos problemas de índole legal, para dárselas al Estado para que a su vez se las dé a otros. Y en consecuencia uno de los temas que se podrían discutir acá es quién va a poner la infraestructura para esos terrenos. Por otro lado, se eligen los terrenos sin ningún tipo de análisis del impacto en las ciudades. Por ahí hay un terreno en el medio de una ciudad… Hay terrenos en el medio de la ciudad de La Plata, ¿qué tipo de construcción se va a hacer ahí?
- ¿Usted piensa que el proyecto se hizo a las apuradas?
- Por supuesto, primero habría que haber parcelado las tierras. Hay tierras que tienen que tener leyes y ordenanzas de los municipios para poder ser utilizadas, porque por ejemplo una tierra en la Ciudad de Buenos Aires, primero necesita una ley de la Ciudad para darle un uso, si esa tierra está planteada por ejemplo para un uso distinto.
- En la Ciudad igual no está prevista la utilización de terrenos…
- A la Ciudad no le van a dar nada, como siempre…
- Pero aparte no hay tierras para dar.
- Hay mucho para dar. En la Ciudad hay muchísimas tierras. Por ejemplo podría ser un buen momento para darle las tierras de la Villa 31 a la gente. O que se la den al Gobierno de la Ciudad, es una buena oportunidad…
- Eso no va a suceder…
- La Ciudad de Buenos Aires tiene tierras de Ferrocarriles…
- Que están casi todas ocupadas…
- Tiene muchísima tierra de Ferrocarriles, tiene muchos edificios públicos. Además, uno puede hacer acuerdos; hay muchas formas de hacer una buena e inteligente urbanización, pero para eso hay que sentar expertos y hay que saber; no es que uno puede en medio de un barrio decir le doy un terreno y hace una casilla.
- ¿Usted cree entonces que en el fondo esto tiene más intenciones de tratar de dar señales hacia la sociedad que de posibilidades de concreción?
- En primer lugar, me parece que fue una competencia con los créditos que sacó el Banco Ciudad, que son a muy largos plazos, con tasas interesantes, subsidiando la demanda. Porque acuérdense: el Gobierno anunció créditos para inquilinos; nunca salieron. Anunció catorce planes de vivienda; hay una no ejecución del 58 por ciento... En consecuencia, me parece que esto tiene que ver con que el Gobierno sintió que perdió la iniciativa, y larga esto. En el medio hay cientos de miles de personas que están esperanzadas, porque ¿quién no tiene esperanzas en tener su casa?
- Pareciera ser que se ha enrarecido el clima y que se han adelantado los tiempos electorales, incluso el Parlamento ha entrado en un parate. ¿Cree que se está viviendo un clima preelectoral anticipado?
- Me parece que hay una pelea interna en el seno del partido del Gobierno; le han tirado los perros a varios sectores internos. Además, el Gobierno se ha quedado sin agenda y los temas que salen son de enorme conflictividad. Por ejemplo, sacaron irresponsablemente el tema de la despenalización de la droga; todo el mundo está de acuerdo con que un adicto no es un criminal, pero no todo el mundo está de acuerdo en que el Estado esté en condiciones realmente de hacerse cargo de esta problemática, todo lo contrario. Hay otros temas que los tiran y no los quieren discutir en serio, como la boleta única, que está dando vueltas y vueltas y vueltas… Lo del tema del Código Civil ha sido una vergüenza: un equipo de cien juristas trabajando y resulta que después el Gobierno hace lo que quiere… Si yo fuera uno de esos cien juristas, saco el proyecto. Digo: bueno, háganselo ustedes, si lo quieren hacer a su manera. En consecuencia, me parece que todos los temas pasan por el modelo K, y estamos sin agenda y el Gobierno, que había querido hacer de este año “el año del debate”, no fue así… Hasta tuvieron el problema de Reposo.
- Y en materia económica, que es lo que más le interesa a la gente, ¿qué se le puede decir a la gente?
- Se le puede decir que el Gobierno ha puesto un freno en una economía que no debía ser frenada. El tema de las importaciones y el del cepo al dólar han generado una situación de freno a la economía. El cepo al dólar porque la gente no quiere gastar, tiene miedo, quiere guardar la plata y no sabe cómo; y el tema de las exportaciones, porque se han cortado las cadenas de valor, en consecuencia hay una situación de recesión, el Gobierno no quiere aceptarla; no quiere aceptar la inflación y entonces no trabaja para frenarla, y esto nos está llevando a una situación complicada.
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