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Proyecto de efectiva necesidad y urgencia legislativa para el 2011

 

Por Javier A. Rodríguez

 
El teléfono se inventó entre 1847-1855; el satélite en 1957; Internet entre 1960-1980; Microsoft en 1975; el MS-DOS en 1981; Google en 1998; Wikipedia en 2001; Facebook en 2004; y Youtube en 2005.

Pues bien, parece ser una especie de infinito, con el mayor número de denuncias por parte de su posiblemente infinita cantidad de usuarios, impresionantes ganancias para los administradores de la red, y ausencia de la historia material. ¿Serán recuerdos de la vida virtual?

Desde su creación y hasta hoy, Internet no ha sido utilizada por tan solo el 5% de la población, sin embargo: ¿cuál es el resultado de la legislación existente?

Los equipos de jóvenes asesores que trabajan con los legisladores, deberían tratar de especializarse en los asuntos novedosos de toda la actividad humana, y al mismo tiempo los adultos, tienen la obligación de escucharlos, comparar y medir sus ideas o sentencias, para luego mejorar y empezar a elaborar proyectos de ley con un máximo nivel evolutivo.

En fin, desde el siglo 19, EEUU inventó y patentó casi todo, pero esto no significa que los marcos legales de las nuevas actividades, sean elaboradas con la “exclusiva” participación de legisladores o especialistas norteamericanos.

Desde hace 3 años, y con 2 horas diarias de estudio, me dedico al trabajo de investigación sobre el funcionamiento de Internet.

- Se dice que es el milagro de la comunicación y el libre acceso a “toda” la información.

- Los usuarios son miles de millones, (en realidad la humanidad completa actual) y los encargados de administrar las acciones son unos pocos, generalmente de empresas privadas, y de difícil identificación e ubicación geográfica.

- Hay esfuerzo en publicitar que conviene confiar en la postulación: nada se pierde, todo queda en una partecita del disco rígido, o “en la nube virtual de datos electrónicos”.

- La falta de espacio físico en las ciudades capitales, nos hace creer en la conveniencia de no tener archivos materiales. Pues están obligando y acostumbrando a las personas de bajos recursos, a que guarden sus registros históricos dentro de empresas privadas, de manera virtual u electrónica, y seguramente insegura.

Pues que la historia la escriban los triunfadores no es una novedad, el problema actual son las graves estafas o mentiras que provienen desde los gobiernos, y con respecto al uso descontrolado y verdadera utilidad de la Web.

- En Internet hay accesos denegados o aceptados que son impartidos por órdenes de personas que no son jueces. ¿Juzgados virtuales?

- Los administradores de las cuentas de correos electrónicos, redes sociales, juegos, y otros sitios de actividades, pueden censurar, desaparecer, o cambiar hechos importantes, y todo queda en una especie de confianza en que el sistema se purificará con el tiempo, y de forma muy “natural”.

En definitiva: jugué al fútbol por Internet, y dentro de la empresa más famosa para esto, sin embargo, no hay lugar ni tampoco aceptación de denuncias por fraude que sean tomadas en cuenta como corresponde, no existen correcciones ni castigos para los administradores de dicha actividad. Está permitido recurrir a la justicia estatal, pero es posible que demore años, con altísimo costo, y seguramente casi inaccesible.

Por otra parte se puede ingresar a un buscador, pedir fotos de un lugar paradisíaco, y aparecen millones de respuestas, sin embargo, si uno presta atención, la cantidad de imágenes llegan con suerte a unas mil.

Pues bien, algo parecido ocurre con los sitios de encuentros románticos: parecen todo lo contrario.

En resúmen: es cierto que cuando un juez lo pide, llegar a la verdad es más rápido y con mayor cantidad de pruebas que antes. Pero: ¿qué jueces han investigado lo suficiente en lo relacionado a Internet?

Los ciudadanos compartimos muchas horas de navegación, y necesitamos que se implementen sistemas de identificación física real para todos los que están. Es altamente peligroso que existan personas que se conectan sin tener carnet de piloto, navegante, o conductor. Y desde luego lo más grave: sí al número de IP, pero inexistencia de una especie de patentamiento oficial.

Por ahora, Internet está siendo utilizado como el principal sitio que le roba producciones intelectuales, al 95% de los usuarios de esta herramienta comunicacional, cuando en realidad debería servir para lo contrario: pagar de forma instantánea, las obras intelectuales del pueblo.

¿Programadores que deciden las leyes? Los políticos al menos, dan la cara: y durante bastante tiempo. No como “otros”.


Javier A. Rodríguez

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7/5/2011

La Plata Bs. As.

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