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“El debate sobre la corrupción es algo que el peronismo siempre dejó al costado”
En diálogo con parlamentario.com, Lucila De Ponti marca la posición del Movimiento Evita sobre las causas que involucran a la gestión anterior. Considera que al kirchnerismo le falta “amplitud” pensando en 2019 y llama a conformar “una gran mayoría para ponerle un límite a Macri”. Su visión del caso De Vido y la crisis en Venezuela.
4 de agosto de 2017
Por Carolina Ramos

Con 31 años, Lucila De Ponti es la diputada más joven de la Cámara. Pero no se achica: con un discurso sólido y despojado de timidez, se ganó un lugar en cada discusión parlamentaria que tocó intereses de las “mayorías populares”, una expresión que repite con mucha frecuencia en virtud de su militancia en los barrios.

La santafesina recibió a parlamentario.com en su despacho, con vista a los techos de una Ciudad gris, y admitió que el peronismo “dejó al costado el debate sobre la corrupción”. “Siempre se nos acusó de eso desde la derecha”, observó, y afirmó que las sanciones a los funcionarios que delinquen constituyen “una actitud que hay que asumir hacia el futuro”.

La legisladora ratificó el apoyo de su fuerza, el Movimiento Evita, a la candidatura de Florencio Randazzo en la provincia de Buenos Aires. “Producto de la resistencia al macrismo hemos encontrado una estrategia territorial para fortalecernos”, destacó.

Hacia 2019, consideró que “hay que construir con centralidad en el peronismo, pero convocando a otros sectores sociales y a otras expresiones políticas, una gran mayoría que le pueda poner un límite a (Mauricio) Macri”. No excluyó a Cristina Kirchner de ese armado, pero puso en tela de juicio “su rol” y consideró que al kirchnerismo le falta “una mirada de amplitud”.

“La sociedad organizada en su conjunto tiene que jugar un rol importante en esta construcción de futuro”, enfatizó en la entrevista, donde también habló de la ley de emergencia alimentaria, la razón del voto en contra de la expulsión de Julio De Vido y la crisis en Venezuela.



- ¿En qué consiste la ley de emergencia alimentaria y qué bloques la apoyan?

- La impulsamos desde el Movimiento Evita y Libres del Sur, pero tenemos también el acompañamiento del Frente Renovador, el bloque Justicialista y el Frente para la Victoria, con quienes tendremos que consensuar un texto en común. Pero más allá de que después se pueda modificar y negociar, al menos hay un visto bueno y un compromiso para avanzar en el tratamiento del proyecto. Nuestra propuesta consiste, en primer lugar, en que se aumenten las partidas presupuestarias de comedores y merenderos, tanto comunitarios como escolares, que hoy están totalmente sobrepasados en la demanda que tienen. Queremos trabajar con un esquema vinculado al concepto de soberanía alimentaria, planteando no sólo la cantidad de alimentos, sino qué alimentos. Proponemos que cada familia beneficiaria reciba mensualmente una Canasta de Alimentos de la Economía Popular con determinada composición para cubrir los nutrientes básicos que una persona necesita, y queremos que el Estado les compre a los agricultores familiares. Esto es algo novedoso, que no se hace en la Argentina. Por otra parte planteamos que en cada dispositivo estatal que exista en el territorio se realicen periódicamente estudios para poder chequear la correcta nutrición, sobre todo en chicos y adolescentes. Y también queremos atender la situación de los precios en los supermercados, que nos atraviesa a todos, con una política de regulación del precio de la canasta básica de alimentos, para que no pueda superar los montos inflacionarios ni el valor del Salario Mínimo, Vital y Móvil.

- Yendo al ámbito político, en estas elecciones vemos al grueso del Movimiento Evita apoyando la candidatura de Florencio Randazzo, y por otro lado, a Jorge Taiana acompañando a Cristina en la fórmula, ¿eso significa un quiebre?

- La decisión orgánica que tomaron los compañeros del Movimiento Evita de la provincia de Buenos Aires, en el grueso de sus listas en el territorio, es acompañar la propuesta de Florencio Randazzo, con la campaña “Cumplir”. El Movimiento Evita está abocado a esa estrategia política. Sí han existido decisiones individuales de algunos compañeros o de algunos distritos pequeños donde prevaleció la voluntad de acompañar a Cristina en su armado político, pero para nosotros eso no ha significado un quiebre. Significa que hay discusiones, que hay matices en algunas posiciones, pero la realidad es que nuestra organización sigue siendo tan grande y tan fuerte como en los últimos años. Producto de la resistencia al macrismo hemos encontrado una estrategia territorial para fortalecernos. Las discusiones que hay tienen que ver con el cambio de etapa política, con cómo enfrentar la derrota, con cómo construir una mayoría popular que pueda ponerle un freno al macrismo. La de Jorge Taiana fue una decisión individual que nosotros respetamos -no lo demonizamos ni mucho menos-, pero nuestra organización tomó otra decisión.

- Entonces, ¿quién creen que debe liderar el peronismo en 2019?

- Eso en parte va a estar determinado por las elecciones de este año, y también por las decisiones que vaya tomando cada referente. No sé si Cristina, con los movimientos que ha tenido de cara a estas elecciones, va a tener la voluntad de pararse desde el peronismo para construir la alternativa al macrismo, o si va a elegir hacerlo desde otra identidad, vinculada a este concepto de ‘unidad ciudadana’ sobre el cual ella está trabajando. Nosotros como organización social que apoya a Randazzo, pero presente también en distintas provincias, creemos que sí hay que hacerlo desde el peronismo. Creemos que hay que construir con centralidad en el peronismo, pero convocando a otros sectores sociales y a otras expresiones políticas, una gran mayoría que le pueda poner un límite a Macri en 2019. El peronismo tiene que formar parte necesariamente, porque es la identidad política histórica de nuestro pueblo, que está todavía vigente en la medida en que se le pueda proponer a la sociedad una alternativa política que represente sus intereses, sus derechos, sus necesidades, que hable de su situación.


- ¿Cristina “ya fue”?

- Sería muy necio decir que ‘Cristina ya fue’ con las encuestas que hay. No sé qué resultado habrá en las PASO, pero creo que Cristina sigue siendo una líder vigente, tanto para la política como para el pueblo argentino. En la medida en que ella lo defina podrá ocupar un rol y que la sociedad la acompañe y la historia se lo vaya permitiendo. Yo creo que Cristina tiene que formar parte de la construcción de una unidad popular que permita volver a ser mayoría. Quizá no coincidimos en cuál es el rol que ella tenga que cumplir o cual es la potencialidad -o no- que tiene su centralidad en este proceso. Pero que tiene que estar en algún rol, yo creo que sí.

- ¿En qué se diferencian del kirchnerismo más duro?

- Nosotros entendemos que la única forma de parar al neoliberalismo en la Argentina es construyendo una expresión política mayoritaria que convoque a sectores del peronismo, del kirchnerismo, pero también otros sectores con los cuales nos une la voluntad de construir un país más justo. Y para tener esa mirada de amplitud hay que tener amplitud en nuestras conductas, tener humildad, tener esa posibilidad de hablar de igual a igual con otros sectores políticos y sociales. Nosotros veíamos que el kirchnerismo había perdido esa voluntad. No creo que el kirchnerismo haya perdido su posibilidad de ser parte de esta gran unidad popular, pero muchas veces no coincidimos en las decisiones que se toman para construir esto. Las organizaciones sociales, los sindicatos, la sociedad organizada en su conjunto tienen que jugar un rol importante en esta construcción de futuro, pero vemos que en el kirchnerismo esa idea no está tan presente. Nosotros siempre tuvimos cierta autonomía política y decidimos hacerla jugar en un bloque aparte; no para convertir a nadie en nuestro enemigo, ya que seguimos coincidiendo en un montón de cosas y seguimos siendo compañeros, pero ahora somos capaces de tomar nuestras decisiones acerca de cómo tiene que construirse una expresión política popular a futuro.

- ¿Reconocen que hubo corrupción en la gestión anterior?

- Debe haber habido corrupción en todos los gobiernos. Muchas veces se habla de la corrupción estructural, y creo que tiene que ver con que en Argentina tenemos un Estado débil frente a los poderes económicos -ya sean nacionales o trasnacionales- que muchas veces se imponen, y los funcionarios terminan entrando en este juego de favorecer a esos sectores económicos en detrimento de los recursos públicos y de los derechos de la sociedad. Hay que tener una actitud muy crítica y muy firme con los actos de corrupción. Ese es un desafío del conjunto de la política en la Argentina, pero también de quienes queremos construir un proyecto de mayorías populares. Tenemos que ser implacables con los actos de corrupción. Si un compañero que es funcionario se equivoca, realiza un acto de corrupción o comete un delito, tiene que ser sancionado y tiene que dejar de formar parte de nuestro proyecto, porque de esa manera lo está debilitando. Esa es una actitud que hay que asumir hacia el futuro, y es un debate que siempre el peronismo dejó al costado, el de la corrupción. Siempre se nos acusó de esto desde la derecha, pero la derecha y los sectores del poder económico han sido siempre los más corruptos en términos de beneficiarse de los recursos del Estado. Tenemos que asumir este problema de la corrupción, ver cómo lo resolvemos, y eso nos va a hacer más legítimos frente a la sociedad. Ojalá podamos hacia el futuro procesar estas cuestiones de una manera distinta.

- Pero el Movimiento Evita votó en contra de la expulsión de Julio De Vido, ¿por qué?

- Porque fue una maniobra muy desprolija, en la cual no se respetaron los procedimientos institucionales que la Constitución Nacional y el reglamento de la Cámara de Diputados establecen para este tipo de casos. No se respetó la legislación vigente. Con un oportunismo muy grande, se montó la sesión en medio de la campaña política, cuando hubo un montón de meses anteriores para poder hacerlo de la manera correcta. Además, nos pareció que esto establecía un precedente muy peligroso, porque generaba la posibilidad de -sin demasiados elementos jurídicos, datos ni pruebas- poder poner a cualquier diputado o diputada en condición de ser expulsado. Hay que hacer las cosas como lo establece la ley, la Constitución y el reglamento de la Cámara; hay un procedimiento que en la medida que se respete, nosotros lo vamos a acompañar, pero no avasallando las instituciones que existen.

- ¿Qué reflexión hace de lo que está pasando en Venezuela?

- La situación es muy preocupante. Lo que se puede ver a través de los medios es mucha inestabilidad y mucha preocupación de la sociedad venezolana. Venezuela es un país donde se llevó adelante un proceso de transformación estructural donde se conquistaron muchísimos derechos para los sectores populares, tanto políticos como económicos, para ser un país sustentable. Espero que los venezolanos puedan encontrar mecanismos institucionales para resolver el problema, que se terminen los episodios de violencia, que se encuentre una salida consensuada sin dañar a la población, que no quiere vivir inseguridad ni inestabilidad. Espero que las instituciones primen y que se pueda resolver de manera prolija.

- El gobierno argentino habla de “dictadura”, ¿coincide?

- No coincido, porque (Nicolás) Maduro fue elegido por el voto del pueblo, y nunca se dejaron de respetar las elecciones. Sí claramente hay una inestabilidad muy grande, y que el gobierno de Maduro también está cometiendo errores. Hay cosas que hay que corregir de manera inmediata. Pero no me parece que sea un dictador, porque el pueblo lo eligió para ser presidente. Eso le da una legitimidad de origen. No tomó el poder a través de la fuerza, sino que fue el pueblo venezolano con su voto el que lo puso ahí. En todo caso el pueblo venezolano deberá sacarlo de alguna manera si así lo considera. Yo espero que lo puedan resolver como lo establecen la ley y las instituciones venezolanas.