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“Fernández dice que estamos penalizando pensamientos”
La senadora Sonia Escudero explicó en qué consiste el proyecto sobre precursores químicos que aprobó el Senado y acusa al ministro de Justicia de pedir a los senadores “cajonear” la norma.
29 de agosto de 2008
“El tema viene con una fuerte oposición de parte del ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, ya cuando se estaba tratando en la Cámara de Senadores nosotros mandamos en consulta el proyecto, y nos llegó una respuesta muy negativa señalando algunos defectos técnicos, que fueron corregidos en el momento de la elaboración del dictamen. De modo que lo que se aprobó contenía la corrección de cualquier error técnico que pudiera haber tenido ese proyecto original.

- ¿Qué son los precursores químicos?

- Son sustancias químicas que sirven para la elaboración de estupefacientes. Son sustancias lícitas, pero también son desviados a la fabricación de estupefacientes. Por ejemplo acetona, éter, ácido sulfúrico, esos son componentes sin los cuales la cocaína por ejemplo no podría fabricarse. Nosotros compartimos reuniones internacionales por el tema del narcotráfico con Bolivia y nos dicen: “Ojo, nosotros solamente tenemos la planta de coca, pero la cocaína no existiría sin los químicos que provee la Argentina”. Nuestro país tiene un excelente desarrollo de la industria química y lo que necesitamos es controlar que este desarrollo de la industria química no se desvíe para fines ilícitos, ya sea producción de estupefacientes o armas químicas. En esas dos áreas Argentina ha firmado convenios internacionales y se ha obligado a controlar los precursores químicos. El tema lo empezamos a tratar en el Senado en 2002, hubo dos proyectos, uno de ellos creaba el registro de precursores químicos y el otro penalizaba el desvío de precursores químicos a la fabricación de estupefacientes. La creación del registro vio la luz en 2005 y ya en ese momento comenzó a circular un decreto firmado por el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, propiciando el veto del proyecto, diciendo que no hacía falta crear por ley ese registro.

- Y ahora mandó una nota…

- En esta oportunidad le mandó una nota a la presidenta de la comisión que tiene en estudio el proyecto aprobado por el Senado y a los diputados miembros de la comisión, pidiendo que no se apruebe el proyecto y señalando una serie de cuestiones que son absolutamente falsas. ¿Qué dice hoy la ley de estupefacientes y qué dice el proyecto que estamos propiciando? Hoy, el desvío de precursores químicos a la fabricación de estupefacientes no está penalizado, lisa y llanamente; la ley de drogas habla de estupefacientes, habla de materias primas -los precursores químicos no lo son-, en materia penal los jueces no pueden aplicar una norma por analogía. Si la conducta no está específicamente descripta en la ley, no hay pena. La única referencia a los precursores químicos que hay en la ley de drogas es el artículo 24 que dice que sufrirá sanciones de inhabilitación o multas que están en australes, o sea que ya no existen, quien sin autorización ingrese precursores químicos al área de frontera que señale el Poder Ejecutivo. Es decir, no hay penalidad. Los precursores químicos se desvían a la fabricación de estupefacientes no sólo en áreas de frontera.

- Y esto es lo que habría pasado en este caso que causó tanta conmoción en la opinión pública, ¿no?

- Cuando nosotros debatíamos este tema en el Senado en comisión, vino el doctor (Raúl) Granero -titular del Sedronar- y ya nos comentó en ese momento -unos cuatro meses atrás- que se había detectado esta exportación de efedrina a México en cantidades muy importantes, que estaban destinadas a la fabricación de éxtasis y a su ingreso después al mercado de Estados Unidos. En esa oportunidad Granero también nos informó que ya había 7.000 empresas inscriptas en el registro, que voluntariamente se sometían a este control, lo cual fue un logro. Lo que nos pedía el doctor Granero era que avancemos en lo que está por fuera del registro, en toda la ilegalidad, y por eso planteamos una pena de prisión de dos a ocho años a aquel que desvíe precursores químicos a la fabricación de estupefacientes. En su nota, el ministro Aníbal Fernández dice que nosotros estamos penalizando pensamientos, y que eso sería inconstitucional… Me parece que está mal asesorado o no ha leído la sanción, porque desviar precursores químicos no es un pensamiento: el desvío es un hecho humano concreto. Yo represento a la provincia de Salta y allí sabemos muy bien lo que es el negocio de los precursores químicos, sabemos muy bien que cruzan la frontera disfrazados de otra cosa.