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Domingo 23 de julio de 2017
OPINIÓN
Conversación con periodistas
Por Jorge D’Agostino. En las naciones republicanas, sus habitantes gozan de la protección del derecho a la libertad de expresión. La libre expresión tiene su máximo exponencial en la libertad de prensa que es un derivado de aquella, pero con gran magnitud, dado que es a través de los medios donde se amplifica la palabra.
8 de junio de 2017
“Tiempos de rara felicidad, aquellos en los cuales se puede sentir lo que se desea y es lícito decirlo”.

El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó la "Gazeta de Buenos Ayres", y en 1938, el Primer Congreso de Periodistas instituyó ése día para conmemorar la actividad, allí se dijo: "La Gazeta de Buenos Ayres, no solo fue el primer diario argentino sino que también inauguró la libertad de prensa en la América meridional”. Esta última parte es la más importante del mensaje, porque no fue el primer periódico de la historia, sino de la Argentina revolucionaria que ansiaba la independencia. Antes, algunos virreyes habían distribuido publicaciones con diversos contenidos. La Gaceta estaba destinada a revelar las actividades del nuevo gobierno, donde sobresalían las notas de Alberti, Castelli, Belgrado y Moreno.

La Gaceta, tuvo en sus columnas la traducción de El Contrato Social de Rousseau prologado por Moreno, que deja en uno de sus párrafos el mínimo catálogo para la función periodística: “Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía”.

Este contundente consejo ético vuelca una enorme responsabilidad sobre quienes periodísticamente abrazan la tarea de hacer conocer al habitante lo que él vale, lo que puede y lo que se le debe. Esta tamaña responsabilidad que viene desde hace 200 años, no puede mas que reforzar la teoría de proteger las libertades de expresión y de prensa cuando éstas encuentran tensión en el marco de la Constitución.

Este razonamiento nos lleva a mirar la actualidad del periodismo en la Argentina, concretado masivamente a través de los canales de televisión de aire y cable y radios asentadas en BsAs y que difunden sus programas vía satélite, como también las mas de 15.000 radios de AM y de frecuencia modulada de baja potencia que se distribuyen en todo el país, con programas propios o repitiendo emisiones de terceros. En éstas grillas de programación, escuchamos a algunos periodistas, comunicadores, reporteros y personas en general que opinan por fuera del esquema periodístico, esto es, no chequean la información, no la confirman y no respaldan lo que se dice con datos de la realidad. Que quede claro, no me refiero al entrevistado sino al que entrevista u opina formando parte permanente del programa.

Recordemos que el Estatuto del Periodista, (Ley 12.908) establece que se considera periodista “a todas las personas que realicen en forma regular, mediante retribución pecuniaria, las tareas que le son propias en publicaciones diarias o periódicas y agencias noticiosas”, de manera que, la anterior subdivisión que expreso, nace del rol que asume cada uno en su actividad, sin importar que tenga título o no. Debemos decir que el Estatuto establece que para ingresar a la profesión es necesario atravesar un período de iniciación de dos años en carácter de aspirante, para luego recién pasar a revistar como "periodista profesional”, cuestión que se ha perdido en la práctica.

Por eso decimos siempre que la mejor ley de prensa es la que no existe y el Estado deposita en el juicio ético de cada periodista, la calidad y veracidad de las noticias que difunde.

No hay problemas hasta aquí, hasta que aparecen injurias o mentiras que producen un perjuicio material o moral u opiniones que son inadecuadas para ciertos sectores. Cuando no se puede evitar, porque ya esta dicho, se demanda judicialmente, siguiendo la regla de Blackstone. Pero existen otros medios para evadir las noticias y periodistas que no se quieren.

La práctica del "bozal" aparece cuando algún disgustado por la información difundida, especialmente los funcionarios públicos, han tratado de prevenir la libertad de expresiones que no son de su agrado, para advertir y a veces como amenaza, a través del requerimiento a cualquiera de los tres poderes del Estado, por medio de algunas de estas herramientas:

a) La censura previa que nuestra constitución prohibe, siguiendo la regla de Blackstone que se sintetiza en sus palabras “Todo hombre libre tiene un derecho indudable a exponer al público los sentimientos que le plazcan; prohibir esto es destruir la libertad de prensa; pero si publica lo que es impropio, dañoso o ilegal, debe soportar las consecuencias de su propia temeridad”

Cómo la prohibición de la censura previa no agota la garantía constitucional que rodea a la prensa ya que se extiende a protegerla en las distintas etapas del circuito de su elaboración, impresión, distribución y venta, los pedidos de suspensión de ésta garantía se han bloqueado siempre por la CSJN.

Para mayor abundamiento, recordemos el caso iniciado por Horacio Verbitsky en 1989 para evitar la publicación de una solicitada que apoyaba a Videla, bajo el argumento de apología del delito. La CSJN rechazó el reclamo. Quien quiere ver en letras de molde a ése nefasto personaje? aún así, como corresponde la Corte nacional decidió que se pueda publicar y que después del hecho, quien sea responsable de la apología pague por ello. Es un equilibrio necesario en la República

b) Leyes de creación de Colegios de Periodistas con matriculación obligatoria. Si bien ha sido iniciativa de periodistas, no ha faltado algún poderoso que ha estimulado estos colegios para controlarlos después. Esta medida, que se practica sólo en dos (Venezuela y Costa Rica) de algunos pocos países de America Latina,(Brasil, Nicaragua, Colombia, Perú) que tienen ley, pero no se aplica en la práctica o marchan a la flexibilidad. En la Argentina hay un debate que permanece, sin definiciones. En algunas provincias, (Ej.Salta, Entre Ríos) quisieron implementar el sistema sin éxito.

Es que la Corte IDH en su Opinión Consultiva a pedido de Costa Rica, (OC/5/13.11.1985) felizmente, decidió por unanimidad que la colegiación obligatoria de periodistas, en cuanto impida el acceso de cualquier persona al uso pleno de los medios de comunicación social como vehículo para expresarse o para transmitir información, es incompatible con el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

De esta manera se pone una barrera a la idea de obligar a periodistas tengan o no título a colegiarse, no así, si la asociación es voluntaria.

El argumento, lo da la propia Corte IDH al decir que “Por efecto de la colegiación obligatoria de los periodistas, la responsabilidad, incluso penal, de los no colegiados puede verse comprometida si, al "difundir informaciones e ideas de toda índole... por cualquier... procedimiento de su elección" invaden lo que, según la ley, constituye ejercicio profesional del periodismo. En consecuencia, esa colegiación envuelve una restricción al derecho de expresarse de los no colegiados, lo que obliga a examinar si sus fundamentos caben dentro de los considerados legítimos por la Convención para determinar si tal restricción es compatible con ella.”

Con esta opinión coincido en plenitud.

c) La pauta publicitaria. Irrefutable mecanismo de censura oculta que utilizan los gobiernos para subordinar a la prensa y al periodismo a sus ideas. Los ejemplos en Argentina no tienen color, ni ideología y resaltan varios casos que la CSJN ha tratado para que la publicidad oficial sea equitativa. En mi proyecto de actualización de la ley de medios, se inserta una cláusula que dice “La distribución inequitativa de la pauta publicitaria, afecta a la libertad de expresión y le corresponde al Estado probar el cumplimiento de la presente ley.” (Expediente 6027-D-2016,Fecha: 08/09/2016).

A la inversa, si la noticia no es para buscar la verdad sino para extorsionar a cambio de un beneficio, no estamos tratando con un periodista, ya que tenga o no tenga título, es su obligación seguir el Manual de Estilo y Etica Periodística.

Aunque el Fallo “Diario Río Negro c/Pcia de Neuquén” en 2007 y el de "Canal 13" en 2014 ya es suficiente para proteger a los medios del abuso del gobierno con la pauta de publicidad oficial, aun hay rémoras que se deben detener y ojalá este proyecto de mi autoría u otro mejorándolo, sea pronto ley.

En este, que es tu día, quise conversar contigo de estos temas y aún quedan otros, como la real malicia, el reporte infiel, la noticia veraz, los límites de la responsabilidad del periodista y del propietario del medio, etc. que los dejamos para otro momento.

Finalmente, repito la célebre frase de Alberdi en su libro Derecho Público: “La prensa es poder no delegado”

FELIZ DIA DEL PERIODISTA !!