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Jueves 24 de agosto de 2017
OPINIÓN
Seguimos sumando
Por José Luis Acevedo. El presidente de la Comisión de Políticas de Promoción e Integración Social de la Legislatura porteña habla del camino a la vivienda por parte de miles de familias, gracias a las políticas de Estado.
16 de julio de 2017
En nuestro país hay muchas carencias y estamos seguros de que a veces puede parecer políticamente incorrecto destacar unas sobre otras; más cuando no tienen que ver con urgencias terribles, sino con necesidades que te mejoran la calidad de vida. Esta administración vino a cambiar las cosas en serio y por ese motivo tratamos las urgencias pero también implementamos medidas para cuestiones no tan urgentes pero si muy importantes.

Tener la casa propia ha sido históricamente un mandato social y familiar, al menos para los que ya tenemos algo de experiencia. Nuestros padres siempre nos hablaron de “tener el techo propio” como uno de los objetivos primarios que debíamos lograr. Hoy, ese mandato social es un reconocimiento de derechos que está plasmado en la Constitución nacional y de la Ciudad.

Atendiendo esa demanda, fue que toda la administración porteña comenzó a trabajar en pos de brindar herramientas para que más vecinos pudieran tener su propia vivienda.

Como resultado de este trabajo, esta semana se lanzaron los nuevos créditos hipotecarios para primera vivienda del Banco Ciudad, que permitirán que más de 11.000 familias lleguen “al sueño de la casa propia”. Se trata de instrumentos bancarios que permitirán cumplir los sueños de miles de porteños de clase media que durante muchos años tuvieron cerrada esta puerta porque prácticamente no hubo crédito hipotecario en el país.

Este es un ejemplo más de lo que podemos hacer trabajando en equipo recuperando y aumentando el crédito hipotecario en la Argentina para que más gente pueda acceder a su casa propia.

Se trata de tres líneas de créditos diferentes, Procrear BA, Primera Casa BA y Programa de Asociaciones Intermedias, con los cuales la Ciudad, a través del Instituto de Vivienda (IVC) y junto a la Nación, busca facilitar el acceso a la casa propia de miles de familias de clase media que aún alquilan.

¿Pero y por qué decimos que apuntamos a un segmento de los porteños que estuvo postergado por muchos años? Les cuento: El Procrear BA está destinado a vecinos de la Ciudad que hoy alquilan y quieren comprar su propia casa. Beneficia a unas 7.000 familias, permite la compra de una vivienda nueva o usada de hasta $2.000.000, con créditos accesibles y quienes quieran acceder deben tener ingresos formales netos entre 2 a 4 salarios mínimos, vitales y móviles ($17.720 - $34.640), mientras que la cuota inicial del crédito puede cubrir hasta un máximo del 25% del ingreso neto familiar.

Mientras que Primera Casa BA es el programa de créditos hipotecarios con la tasa fija más baja del país (19%), que lanzaron en conjunto el IVC y el Banco Ciudad en junio de 2012 y que en total beneficia a unas 3.000 familias. Para este programa se flexibilizaron los requisitos y ahora, la cifra del crédito se extendió a $2.000.000 y se amplió el margen de ingreso, que antes era de hasta 6 salarios mínimos y ahora es entre 2 y 7.

Y el tercer programa que presentó la Ciudad estos días en el de Asociaciones Intermedias. Que es un fideicomiso administrado por el Banco Ciudad, con fondos destinados a financiar la construcción de una vivienda, que está integrado por el beneficiario (30%), la Secretaría de Vivienda y Hábitat de la Nación (30%) y el Banco Ciudad (desde el 50%). Actualmente hay 9 convenios ya firmados para la construcción de 1168 viviendas.

Si, en un ámbito de ausencia de políticas de Estado activas durante décadas, hablar que 11 mil familias que lograrían una solución habitacional podría ser calificado de “insuficiente”. Sin embargo, continuamos el camino político que nos caracteriza de cumplir lo que prometimos cuando caminábamos las calles de nuestra Argentina explicando que del pozo en el que estaba nuestro país no salíamos de un día para el otro, sino un poco todos los días.