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Lunes 20 de noviembre de 2017
NOTICIAS
Preocupación de legisladores sobre el destino de ARSAT-3
Los senadores Juan Manuel Abal Medina y Silvina García Larraburu, del FpV-PJ, presentaron pedidos de informes a partir de la posible maniobra privatizadora por parte del gobierno de Macri.
17 de julio de 2017
Los senadores nacionales Juan Manuel Abal Medina y Silvina García Larraburu, ambos del Frente para la Victoria-PJ, manifestaron su preocupación sobre el destino de ARSAT-3 luego de los trascendidos periodísticos que hablan de un acuerdo con una empresa estadounidense que podría derivar en la privatización de la compañía satelital.

Abal Medina presentó un pedido de informes solicitando al Poder Ejecutivo Nacional que, a través de los organismos que correspondan, aclare la supuesta entrega de ARSAT a capitales extranjeros.

“No vamos a permitir que se ponga en riesgo la soberanía tecnológica nacional ni que se viole la Ley 27.208, que indica que no puede modificarse ni el plan satelital ni la empresa ARSAT, sin la autorización correspondiente del Congreso de la Nación”, enfatizó.

Para el legislador por Buenos Aires, “el recorte de recursos satelitales y la regresión de años de investigación e inversión científica no son más que el reflejo de un gobierno cuya principal política pública es el achicamiento del Estado”.

En el mismo sentido, García Larraburu presentó otro pedido de informes sobre la política satelital, la nómina de empresas extranjeras autorizadas a operar en nuestro país y los convenios y contratos vinculados a la materia.

La rionegrina advirtió que el capital accionario y la utilización de los recursos de ARSAT son intransferibles, salvo que se cuente con la autorización del Congreso de la Nación con mayorías agravadas, según la Ley de Interés Nacional del Desarrollo de la Industria Satelital.

Detalló que “las orbitas geoestacionarias son cruciales, no sólo porque se trata de un recurso limitado sino también porque contribuyen a la soberanía satelital que coloca a la Argentina entre los 10 países más desarrollados en materia de ciencia y tecnología”.

“No queremos repetir la historia de los ‘90, años en que se privatizaron las valiosas orbitas que nuestro país tenía asignadas y costó el vaciamiento de nuestras empresas científico tecnológicas, con la consecuente pérdida de miles de puestos de trabajo con valor agregado”, señaló.

García Larraburu advirtió finalmente que a través del cambio de rumbo en materia satelital, se cercenan posibilidades de desarrollo para empresas como Arsat e INVAP y, además, puede generar una nueva “fuga de cerebros” al exterior.