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Miércoles 18 de octubre de 2017
COYUNTURA
Luz roja por la suba del dólar
En la cartera económica buscan estabilizar la moneda estadounidense por debajo de los 18 pesos por unidad. Hasta ahora no ha impactado en los precios.
25 de julio de 2017
La abrupta escalada del dólar en el mercado local no había generado alertas en el Gobierno hasta que volvió a trepar en esta última semana, lo que hizo que se sucedieran las conversaciones en Casa de Gobierno con el equipo económico y con el Banco Central.

Funcionarios de la Casa Rosada admitieron que el objetivo que se bajó como orden concreta es que el tipo de cambio no puede pasar los 18 pesos y que se debería estabilizar entre 17,40 a 17,60 pesos por unidad.

Un funcionario del Gabinete económico consideró que ese sería el valor “lógico” y que de fluctuar en esa cotización, habría muy poca incidencia en los precios internos.

“En realidad lo que estamos buscando es evitar que impacte en los precios. Por ahora no hubo mucha influencia, pero sin dudas no puede superar el nivel de 17,60 pesos, porque allí sí podría empezar a generar mayor efecto inflacionario”, aseguró el funcionario económico.

Tanto en Gobierno como en Hacienda y en el Banco Central atribuyen la escalada del dólar a la proximidad de las PASO y de las elecciones parlamentarias de octubre, donde todo indica que a nivel nacional le iría bien al Gobierno pero que en la provincia de Buenos Aires la situación está más complicada.

“Siempre que hay elecciones en la Argentina la gente busca un refugio seguro y desde hace décadas ese refugio es el dólar. De todas maneras, todos admitimos que el tipo de cambio a 16 pesos estaba muy retrasado”, puntualizó otro funcionario de Hacienda.

Es más, hay que recordar que cuando se hizo la emisión del polémico bono a 100 años fue en parte porque se constató de una diferencia de alrededor de 4.000 millones de dólares en cuanto lo que se había calculado que debía estar el dólar a mitad de año cuando se hizo el programa financiero.

Desde los sectores exportadores aseguran que si la inflación no sube demasiado este tipo de cambio empieza a ser más competitivo y que eso debería reflejarse en los próximos meses en una mejora de los resultados de la balanza comercial.

Pero el punto esencial sigue siendo la evolución de la inflación, ya que en mayo y junio se había conseguido una baja importante de la misma, y que en definitiva explica la incipiente recuperación de consumo que se empezó a dar en algunos sectores.

Precisamente sobre este último punto es que hay determinadas diferencias de interpretación entre especialistas y funcionarios del Gobierno.

Algunas entidades empresarias advierten que el consumo recién ha empatado lo que ocurría hace un año, mientras que en el Poder Ejecutivo resaltan que hay sectores de consumo popular que están mejorando.

En ese sentido ponen el ejemplo de la mejora en alimentos y bebidas, pero con un elemento adicional que habrá que tener en cuenta a la hora de evaluar el consumo de aquí en adelante. Las ventas en los supermercados están teniendo una competencia cada vez más feroz por parte de los mayoristas, de los supermercados chinos y de los almacenes de barrios. De continuar esa competencia podría ser un elemento interesante para la economía argentina en la búsqueda de una inflación cada vez más baja.