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Viernes 18 de agosto de 2017
OPINIÓN
Julio de Vido: Victoria a lo Pirro
Por Aníbal Hardy. Un análisis puntual sobre el resultado de la histórica sesión en la que se trató la exclusión del exministro de Planificación Federal.
27 de julio de 2017
“Otra victoria como esta y estamos perdidos”. Esta frase legendaria del rey Pirro, luego de haber derrotado a los romanos en el año 279 a.C., pasó a la posteridad como paradigma de triunfos adquiridos a un costo excesivo: “Victoria a lo Pirro”. Este es un episodio acerca del cual debería reflexionar el partido justicialista, dominado por los kirchneristas, al proclamar como un éxito salvarlo del desafuero al Diputado del Frente de la Victoria, Julio de Vido, que dejó en la ciudadanía huellas muy fuertes, para mal, ya que todas las derrotas originan un estado interior cargado de traumas, desazón y desorientación cuando de explicar las caídas en la inmoralidad se traten.

Dicen que el carácter de los gobernantes se modela mejor ante las adversidades. Y que la capacidad de control del temperamento y manejo de las acciones públicas son virtudes que más relucen cuando más serenidad, ponderación y fortaleza se exponga. Frente a los fracasos, el espíritu debe erguirse y el ánimo sobreponerse para restablecer la moral, recuperar la lucidez e imponer atributos con un principio de autoridad bien entendida. La sensibilidad social lo advierte con suma rapidez, tanta como aflora su comprensiva respuesta y acompañamiento.

Muchos argentinos vieron simplemente al hecho como una manipulación política en aras de objetivos internos y de lucimiento personal de la candidata a Senadora CFK.

Desde hace casi 30 años, la República Argentina fue asaltada por todo tipo de desmesuras. Primero la asaltó el despropósito de la Dictadura Militar y sus miles de muertos y a partir del 83 la desmesura de la democracia liberal y esterilizadora. Y así pasamos del remedo de socialdemocracia con Alfonsín a un neoliberalismo conservador con Menem, de allí al salto a la nada con de la Rúa y luego al progresismo de los Kirchner, del que por momentos parecía liberal (Minas a cielo abierto/Chevron/ funcionarios millonarios/) y en otros socialista. (Socialismo del Siglo XXI de Chávez y los Hnos. Castro)

Urge, con el caso De Vido, como un llamado de atención del pueblo, pese a la mayoría impuesta por un sector político de la Nación, que la señora ex presidente deje de lado su esmero en la búsqueda de vericuetos para someter todos los resortes institucionales de la Nación al solo efecto de evitar los resortes de la justicia y no perder su libertad ambulatoria y que los integrantes del Congreso de la Nación, pidan disculpas públicas a sus representados, ante su actitud que so pretexto de “acompañar el proyecto K”, se prestaron a convalidar tanta desmesuras para nuestra querida Patria.

Esta misma mayoría, en un Congreso Nacional autocastrado claudicó sus funciones y se convirtió en el legitimador formal de “decisiones políticas”, y así, alegremente fuimos camino al actual estancamiento social, político e institucional que inexorablemente, con este hecho nuevo bochornoso se profundizará si no cambian de actitud, porque ésta es justamente la ruta inversa a la que se debe seguir para superar el subdesarrollo que asfixia a todos los argentinos y es el momento de una vez por todas de poner al país en el andén del mundo DESARROLLADO.

Es bueno recordar el final de la historia de Pirro: Este soberano de Epiro (Pirro) soñó con crear un gran imperio mediterráneo, comparable al de Alejandro Magno. Pero Roma se alzó en su camino. Pirro acude al sur de Italia llamado por los tarentinos para luchar contra Roma, la potencia emergente del Mediterráneo. Pirro obtuvo una gran victoria, aunque de nuevo a un altísimo precio: perdió más de tres mil soldados, frente a seis mil por parte romana. Fue entonces cuando dijo: «Otra victoria como ésta y estamos perdidos».

Finalmente Pirro volvió a su reino con las manos vacías. Hasta su prestigio se vio afectado…Murió después de caer herido por una teja que una anciana le tiró desde un balcón, en medio de disturbios…. Escarnio público escarnio: afrenta, agravio, burla, mofa, humillación, ofensa, insulto, injuria, vejación, menosprecio a los Diputados que vejaron al Honorable Congreso de la Nación.