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Lunes 20 de noviembre de 2017
OPINIÓN
Malvenido Netanyahu
Por Araceli Ferreyra. La diputada nacional criticó duramente la visita del premier israelí, al que considera “un criminal de guerra, un violador serial de los derechos humanos”, y sostuvo que “lo que padece el pueblo palestino es genocidio y terrorismo de Estado”.
12 de septiembre de 2017
La Argentina es un país de Paz y respeto a los Derechos Humanos como parte esencial del Estado Democrático de Derecho donde no existen conflictos religiosos ni de odio racial en su integración. No propicia ni el armamentismo ni la conquista o sojuzgamiento de otros pueblos por el peso de la guerra. Estos valores que conforman el ADN de la argentinidad son radicalmente distintos a los valores en los que sustenta su acción de gobierno y actuación el ejército israelí.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, es malvenido porque las políticas belicistas y represivas de su gobierno impiden la constitución de Dos Estados (Palestina e Israel), con límites seguros y soberanías plenas para ambos pueblos sobre la base de las fronteras de 1967 y respetando las resoluciones que Naciones Unidas viene adoptando desde esa fecha.

Es malvenido aunque se lo reciba con pompas y honores por parte del gobierno de Mauricio Macri, lo que resulta contradictorio con la firme denuncia en su contra ante la ONU realizada por el embajador argentino Martín García Moritán, en enero de este año, quien en nombre de Argentina expresó una enérgica condena contra el ¨persistente y continuo crecimiento de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados (palestinos) y exhorta a cesar su expansión¨, exigiendo el cumplimiento de la Resolución 2334 (2016), señalando con claridad que ¨los asentamientos obstaculizan la paz, y debilitan la perspectiva de una solución de Dos Estados, promoviendo de ese modo la perpetuación de un status quo insostenible¨. Tal viraje oficial tal vez se explique en el mega-negociado perpetrado con la compra a su país -que no tiene ríos-, de lanchas con cañoneras para ser usadas en el río Paraná, con sobreprecios de hasta diez veces la cotización internacional.

Es malvenido porque, en nombre de su gobierno, desde la embajada de Israel en Argentina se propuso para ocupar el cargo de Jefe de la Policía Metropolitana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a JORGE “FINO” PALACIOS, conforme lo declarado públicamente por el Ingeniero Mauricio Macri cuando revestía el carácter de Alcalde de esa ciudad. Tal propuesta recayó sobre el siniestro Palacios, investigado penalmente por realizar escuchas ilegales a los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA e imputado como co-autor en la causa penal, actualmente en trámite, donde se investiga el encubrimiento que buscó garantizar la impunidad frente al atentado a la sede de la AMIA, crimen de los más graves que golpearon al conjunto de la comunidad argentina.

Es malvenido porque, en su afán de lucrar con la guerra y el armamentismo, su gobierno también concretó la venta de armamento militar al Reino Unido de Gran Bretaña para consolidar su ilegal usurpación de las Islas Malvinas. Es así que Israel vendió a Inglaterra armas por un valor de 187 millones de dólares para renovar su arsenal en las islas Malvinas, contemplando el acuerdo —firmado en enero próximo pasado— la entrega de un sistema de defensa remoto del archipiélago de última generación llamado 'Sky Sabre’, lo que obstaculiza una agenda de diálogo como camino propuesto y apoyado por las Naciones Unidas para resolver el reclamo continuo de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas.

Es malvenido porque se niega a conceder la extradición a genocidas fascistas y represores con orden de captura por parte de las autoridades judiciales argentinas. Tal como lo denunciara Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz argentino. Es malvenido porque su gobierno se niega a conceder la extradición de Teodoro Aníbal Gauto, acusado de cometer delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar en Argentina.

Es malvenido porque al joven Uriel Ferera, objetor de conciencia argentino-israelí, lleva cumplidas cinco condenas de cárcel consecutivas desde abril de 2014 por rechazar el reclutamiento militar en nombre de la Paz. Es muy alto el precio que su gobierno impone a los jóvenes que se niegan a ser parte de crímenes de guerra, la violación de los derechos del pueblo palestino y el desacato de las resoluciones de las Naciones Unidas.

Es malvendido porque la ocupación ha convertido la vida de los palestinos en algo insoportable. Los puestos de control, la ocupación de tierras y destrucción de las viviendas, el 'muro del apartheid', la construcción de carreteras sólo para israelíes, los asentamientos, los juicios injustos, las detenciones arbitrarias sin garantías ni debido proceso por decisiones administrativas, los bombardeos a escuelas y hospitales, incluso bajo jurisdicción de ONU , los asesinatos de niños, mujeres, enfermos y ancianos destruyen y violentan los más elementales derechos humanos de la población palestina y afectan la conciencia ética de la humanidad.

Es malvenido premier Netanyahu porque Ud. es un criminal de guerra, un violador serial de los derechos humanos y lo que padece el pueblo palestino es genocidio y terrorismo de estado.

Basta de ocupación, sangre y dolor. Libertad y Paz para Palestina. Dos pueblos, Dos Estados.